La búsqueda

Agobiado, deprimido, sin respuesta para mi tedio e inconformidad busqué al Diablo. Al no encontrarlo,  un político de larga trayectoria, impoluto en su presencia, me dijo que lo buscase en los detalles. Es en los detalles donde él despacha.

diablo

Apuntes de un niño 17 viendo jugar

Domino el patio donde retozan los críos. Es la hora que ellas disfrutan, porque doña Abigail va a misa de seis de la tarde. Es una mujer de trabajo, incansable, seria. ¿Ha olvidado su niñez, o quizá nunca supo de ella? Es la hora que sus nietas se escapan al solar sembrado de frutales. Hay gallinas, guajolotes y al fondo, en un corral está el chancho. Corren y entre ellas inventan sus juegos. Marta es mayor y gusta de la brusquedad, en cambio Noemí es frágil, femenina. Mientras una está subiéndose al naranjo, la otra tiene entre sus brazos a una muñeca de trapo que la baña sin agua, viste, da de comer; la duerme.
Rubén las ve por una rendija de su casa. Tiene temor de que lo ignoren, además de que los niños no juegan con muñecas. Saca el balero y trata de ensartarlo, no  acierta, su pensamiento anda en otro lado.

vangog

La Televisión de Felipe Garrido

Después de cenar alzamos la mesa y subimos al cuarto de la tele. Papá cambia los canales todo el tiempo y los demás protestamos y mamá se pone a tejer y mis hermanas se sientan siempre enfrente de mí. A veces peleamos un poco y papá nos pega un grito o se tira al piso para hacernos cosquillas y lucha con nosotros como si fuéramos tigres. Pero al rato ya estamos callados. Vemos los anuncios y si se hace tarde pedimos a gritos que nos dejen otro rato y mis hermanas se ríen o se asusta o dicen mira que mango y me empujan o me pegan cuando nadie las ve. Papá se sienta al lado de mamá y la abraza forcejeando como si también ellos fueran tigres y le hace cosquillas o le tapa los ojos y ella se pone seria y sacude los hombros y dice no seas indiscreto y le pide que la deje en paz. Luego la calle se va quedando quieta y no se oye otra cosa que la televisión y mis hermanas ya no dicen nada porque tienen sueño o están viendo los programas.

Entonces me acuesto en la alfombra como si fuera a dormirme y me cubro la cara con las manos. Me vuelvo sin que nadie se dé cuenta, me voy acomodando de manera que, entre los dedos, pueda ver cómo crecen, como suben desde los zapatos de tacón alto, como se pierden en los pliegues de la falda las firmes, blancas, suaves, dulces, perfumadas, piernas de mamá

niña.Niñita en un sillón azul, 1878, Mary Cassatt.

Mari Cassat

¡Por favor!

¡No le hagan nada! Se que asesinó con saña a mujeres, homosexuales, transexuales.  Trátenlo bien, denle de comer una buena dieta y asegúrense que tenga  calidad de vida. No le hagan nada, lo queremos para que sea banco viviente. Ciegos podrán ver, y sus órganos salvarán a gente que ama y respeta la vida.

pregrado

 

Apuntes de un niño 16-La limonaria

Me complacía escuchar la sonrisa de Noemí;  Habíamos corrido en el patio, las ramas del naranjo aún se movían por estar meciendonos en el columpio,  al final, buscábamos la sombra de la limonaria que reventaba de flores blancas, y que simulábamos  tener frío acostados bajo la sombra; ambos creíamos que nos caía nieve,  con un sol resplandeciente, los perros dormidos y un viento mudo por la modorra de la siesta.

El encanto desaparecía cuando mi madre  gritaba mi nombre.

-¡Rubén vente a comer!

O su hermana.

-¡Apúrate que la abuela ya regresa!

huerto pissarro

Pissarro

El castigo

Siempre hizo la comida de mala gana. Cada vez que escuchaba que cocinaba como las diosas,  ella los mandaba a chingar su madre y recordaba a su esposo que le decía después de comer . “Dios te castigo vieja, mira que no te gusta la cocina y todo te sale como para chuparse los dedos”.

Cocina poblana

A veces

pienso que el ganado que mordisquea la grama disfrutan el presente más intensamente que los hombres. ¿Sabrán que el mañana es breve? Miran el paisaje, la lejanía. Corren en busca de sal, dormitan bajo la sombra de los mangos. Algo me dice que saben de su futuro cuando miro en sus ojos el bulto de lágrimas furtivas.

vacas

 

Para una dama triste

Voy detrás, he quitado tu sombra . soy bandera que ondea. Sonrío de la seguridad que manifiestas cuando charlas sobre el amor y el erotismo.
En la soledad vuelves al inicio, se dibuja la niña buscando la mano de mamá. Recargo mi oído y veo al señor del bongo que al golpear tu pecho, ofrece los tambores del pulso. En la noche canto plegarias para fortalecerte. La brisa dulce de los aromas para recargar tu esperanza.
Sabemos que las colinas se suceden en el devenir como la risa o el llanto. No estoy, y voy siempre  a tu lado.

Estrategias tres, en primera, segunda o tercera persona.

Rompa con el  miedo de escribir en primera persona, cuando su personaje  es una mujer o bien homosexual.
Si para darle credibilidad tiene que hacerlo en primera persona, no lo dude, hágalo.
Cuando se empieza a escribir lo que nos viene a la cabeza es alguna vivencia en la infancia, el recuerdo de la primera novia; tiene que llegar a detalles que son “secretos” y se pregunta y ¿si lo lee mi mamá, mi amiga, mi esposa?. Entonces la solución mágica  es hacerlo en tercera persona. así puede uno decir que me lo contó un primo de otro primo.
Si su texto le exige y tiene vocación de escritor, tiene que olvidarse del qué dirán, incluyendo a la esposa o esposo. Siempre tenga como objetivo las emociones que su texto despertará en el lector.

talla

Estrategicas de creatividad-dos

En ocasiones llega una idea brillante. Suena bien, tiene color, es provocadora para el lector, pero hay un quiebre y se queda empantanada. Antes se escribía en libreta, ahora en la  pc. Pero las pc no tienen palabra de honor. En el 2003 me inscribí a una página de cuentos, y desde ese entonces ha sobrevivido, dándome la fortuna de tener mis textos en orden cronológico  y con posibilidad de editarlos. La nube llegó después. Así, diez años o más el texto o cuento inconcluso espera un posible final. Para encontrar un final es necesario seguir rumeando posibilidades, por lo que de vez en cuando me hundo en viejos textos, descubro errores de puntuación, redacción y un final que se niega. Un día llegará. me digo.
Escriba un blog, sea miembro de un puerto. No deseche lo que se encuentra a medias y saque filo a la paciencia.

talla

Tu ausencia

Dejé de escribirte, porque sentí que hablaba solo; a mi voz la enfrentaba tu ausencia. Hoy de nuevo, eres quien murmura. Platiquemos , aunque no platiques . Solo hazme saber que me escuchas.

20180316_113051821208401.jpg

El director médico

 

Hacía una curación cuando llegó la jefa de enfermeras de aquel enorme hospital.
-El señor director  quiere verle a las tres de la tarde, sin falta.
Eran las dos de la tarde.
Terminó su quehacer, fue al baño, orinó, se lavó las manos, la cara, alisó sus cabellos. Frente al espejo escupió su imagen y se dijo “ cómo serás pendejo” Esa noche estuvo de guardia. La enfermera no lo había provocado, fue su calentura que la traía a tope y en la sala de rayos X, al ir con ella la empezó a ligar. Ella nada decía, ni cuando le zafó el sostén, ni cuando le bajó las pantaletas. Si claro, no era bonita, qué importaba; en la noche todos los gatos son pardos.Todo iba bien, hasta que se prendió la luz y la jefa encargada de enfermería los vio en el numerito..
A las tres de la tarde tocó tímidamente la puerta del director. De adentro se levantó una voz enérgica, poderosa que gritó. “ Pase” Lo vio ensimismado  en documentos desperdigados sobre el escritorio; expedientes médicos.
-Solo responda sí o no.No le pediré explicaciones.
-¿Se encontraba en la zona de rayos X a las once de la noche?
-Sí.
-Lo vieron con la enfermera X, dígame ¿es la morena, obesa, de vientre prominente?
-Sí.
-Va a ir con el subdirector para que le de sus papeles. Usted ya no forma parte del hospital, tomé sus cosas y por favor no quiero verle en los pasillos del nosocomio.
El director volvió a enfrascarse en los expedientes clínicos.Él, pálido, mudo, agarrotado. Musitó,
-Perdóneme señor director…perdóneme.
Se levantó de su silla ejecutiva, se acomodó  los lentos y apoyado con los puños sobre el escritorio.
    -Escúcheme, escúcheme bien “internillo” de pregrado.
    -Se que tuve la culpa.
    -¡Cállese! Debió estudiar para enfermero,auxiliar, pero nunca para médico. Es usted una deshonra para el gremio de los médicos, Cómo se le ocurre fornicar dentro de la institución. Quiero que entienda mi enojo, la deshonra. Todos los médicos tenemos una que otra aventura con alguna colega o bien con la enfermera, pero por dios, usted no tiene ni una pizca de galeno.  No lo corro por lo que hizo. sino con quién lo hizo. Es la enfermera menos agraciada que tenemos en la institución. Lo corro por el pésimo gusto que tiene. No, usted no merece ser médico, no tiene la clase para hacerlo. Tome sus cosas y váyase.

medico

Estrategia de creatividad uno

Asiduo a los cafés escribía en servilletas. las veces que venía una idea. Algunos garabatos, en otras el papel quedaba en blanco. Se fueron acumulando como los años. Ocasionalmente revisaba lo escrito, balbuceaba una poesía, o algún pensamiento. Era para tirar al cesto, sin embargo no lo hice. Los amores y desamores llegaron, o se iban.  Cruzando la emoción con alguna idea, daba como resultado un texto flaco, sin color. El tiempo abulta tu corazón en experiencia, en limpiar la frase, afilar la palabra y rescaté uno que otro texto que ya tiene luz propia.
Es cierto las mejores ideas como pájaros volaron por no tener una jaula. Las que quedaron con tiempo y perseverancia se fueron transformando.
No tire lo escrito. Lo escrito no cambiará, pero seguramente su corazón, constancia, paciencia y pensamiento sí.

talla

Apuntes de un niño (15, el dedo de Manolo)

Ese día manolo no jugó. En vez de zapatos traía unas chanclas de metedera y el dedo gordo del pie derecho cubierto por un trapo.
Después de retozar nos dimos un descanso bajo la luz ámbar del quemador enorme del pozo petrolero.
-¿Qué te pasó en el pie Manolo?
Él y su hermana Lupe cruzaron sus miradas, después dobló el cuello y sus ojos parecían mirar su dedo lastimado.
-Esta pendeja tiene la culpa.  Alzó la cabeza mirando retador a su hermana.
-Qué culpa tengo, Ninguna. Soñar es normal, Todo mundo sueña. -Contesto Lupe.
Sabía que dormían juntos en una cama estrecha, Manolo ponía su cabeza a los pies de su hermana.
Nuestro amigo estiró la pierna y levantó el pie lastimado.
-Yo cuando me duermo, me duermo y no despierto para nada.
Una sonrisa breve pasó por la cara de Lupe. y empezó a contarnos.
» Yo soñaba que andaba sola por el monte y había caminado harto. Recuerdo que tenía mucha sed. Y luego me vi comprando una paleta, grande fría hecha de naranja. Era una delicia, lamerla, chuparla y sacarle su agua. Eran tan grande que no se terminaba, por mas que le chupara. No se cuanto tiempo pasó, y la paleta no se deshacía. Ahora me miraba en la escuela y escuchaba el sonido de la campana, la señal para formarnos y entrar en el salón. Y¡ zas ! que le doy la mordida a la paleta y fue cuando Manolo gritó como si le hubieran dado un garrotazo por las nalgas.»
-Y cómo no voy a gritar, si me dejó bien arrugado  y mordido mi dedo gordo.
Enrique que era el más grande.
– Pues te fue bien Manolo, porque Lupe está chimuela, te imaginas si hubiese tenido todos los dientes, te deja sin dedo.

pez

Mujer

Eres tan enigmática como una tarde que parece mañana. Tan serena que no se si el río corre . La señal de tus manos es distinta a la de tu abrazo. ¿ tu abrazo? hace tiempo que lo olvidé..¿ cómo será?

mujer.

 

АЛЛА БОНДАРЕВА (ДЮКОВА)