Mamá me peinaba,
-Tienes los pelos parados, no los aplaca la vaselina, te pondré limón. Mira, así estás bien guapo. Tu papá no tardará en llegar.
-¿Dónde vamos mamá?
-Vamos a otra casa, le cortarán los cuernos a un niño.
– ¿Cuernos? pues que es vaca.
-No seas tontito, así se dice a los niños que se les va a bautizar.
-¿Y a mí ya me los cortaron?
-Desde hace mucho tiempo.
LLegamos a la iglesia, después de un rato que se hizo largo salimos y vi como el cura le echaba agua al recién nacido, después de la ceremonia, fuimos a la casa donde ofrecieron carne de cerdo. Allá me encontré a varios niños de mi edad que presos de entusiasmo empezamos con globo, después pelota y terminamos con una lucha tipo Santo enmascarado de plata. Armamos barullo, hasta que sentí que mi madre me jalaba del brazo y me dice al oído “Aplacate y recuerdame de darte un pollito” En sus ojos decía más, pero luego la llamaron y se distrajo.
Por la tarde, ya al anochecer, mi madre se dedicó a regar sus plantas. En la noche me dio chocolate y un pedazo de pastel y cuando se me acercó, le pregunté ” ¿Mamá y el pollito que me ibas a dar”?
-Deveras, ya se me había olvidado.Esa noche dormí calientito de las orejas.  Ahora sabía que era comerse un “pollito”, ¡ qué bueno que no me dio guajolote!guajalote co pollo