Voy detrás, he quitado tu sombra . soy bandera que ondea. Sonrío de la seguridad que manifiestas cuando charlas sobre el amor y el erotismo.
En la soledad vuelves al inicio, se dibuja la niña buscando la mano de mamá. Recargo mi oído y veo al señor del bongo que al golpear tu pecho, ofrece los tambores del pulso. En la noche canto plegarias para fortalecerte. La brisa dulce de los aromas para recargar tu esperanza.
Sabemos que las colinas se suceden en el devenir como la risa o el llanto. No estoy, y voy siempre  a tu lado.