Estrategicas de creatividad-dos

En ocasiones llega una idea brillante. Suena bien, tiene color, es provocadora para el lector, pero hay un quiebre y se queda empantanada. Antes se escribía en libreta, ahora en la  pc. Pero las pc no tienen palabra de honor. En el 2003 me inscribí a una página de cuentos, y desde ese entonces ha sobrevivido, dándome la fortuna de tener mis textos en orden cronológico  y con posibilidad de editarlos. La nube llegó después. Así, diez años o más el texto o cuento inconcluso espera un posible final. Para encontrar un final es necesario seguir rumeando posibilidades, por lo que de vez en cuando me hundo en viejos textos, descubro errores de puntuación, redacción y un final que se niega. Un día llegará. me digo.
Escriba un blog, sea miembro de un puerto. No deseche lo que se encuentra a medias y saque filo a la paciencia.

talla

Tu ausencia

Dejé de escribirte, porque sentí que hablaba solo; a mi voz la enfrentaba tu ausencia. Hoy de nuevo, eres quien murmura. Platiquemos , aunque no platiques . Solo hazme saber que me escuchas.

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El director médico

 

Hacía una curación cuando llegó la jefa de enfermeras de aquel enorme hospital.
-El señor director  quiere verle a las tres de la tarde, sin falta.
Eran las dos de la tarde.
Terminó su quehacer, fue al baño, orinó, se lavó las manos, la cara, alisó sus cabellos. Frente al espejo escupió su imagen y se dijo “ cómo serás pendejo” Esa noche estuvo de guardia. La enfermera no lo había provocado, fue su calentura que la traía a tope y en la sala de rayos X, al ir con ella la empezó a ligar. Ella nada decía, ni cuando le zafó el sostén, ni cuando le bajó las pantaletas. Si claro, no era bonita, qué importaba; en la noche todos los gatos son pardos.Todo iba bien, hasta que se prendió la luz y la jefa encargada de enfermería los vio en el numerito..
A las tres de la tarde tocó tímidamente la puerta del director. De adentro se levantó una voz enérgica, poderosa que gritó. “ Pase” Lo vio ensimismado  en documentos desperdigados sobre el escritorio; expedientes médicos.
-Solo responda sí o no.No le pediré explicaciones.
-¿Se encontraba en la zona de rayos X a las once de la noche?
-Sí.
-Lo vieron con la enfermera X, dígame ¿es la morena, obesa, de vientre prominente?
-Sí.
-Va a ir con el subdirector para que le de sus papeles. Usted ya no forma parte del hospital, tomé sus cosas y por favor no quiero verle en los pasillos del nosocomio.
El director volvió a enfrascarse en los expedientes clínicos.Él, pálido, mudo, agarrotado. Musitó,
-Perdóneme señor director…perdóneme.
Se levantó de su silla ejecutiva, se acomodó  los lentos y apoyado con los puños sobre el escritorio.
    -Escúcheme, escúcheme bien “internillo” de pregrado.
    -Se que tuve la culpa.
    -¡Cállese! Debió estudiar para enfermero,auxiliar, pero nunca para médico. Es usted una deshonra para el gremio de los médicos, Cómo se le ocurre fornicar dentro de la institución. Quiero que entienda mi enojo, la deshonra. Todos los médicos tenemos una que otra aventura con alguna colega o bien con la enfermera, pero por dios, usted no tiene ni una pizca de galeno.  No lo corro por lo que hizo. sino con quién lo hizo. Es la enfermera menos agraciada que tenemos en la institución. Lo corro por el pésimo gusto que tiene. No, usted no merece ser médico, no tiene la clase para hacerlo. Tome sus cosas y váyase.

medico

Estrategia de creatividad uno

Asiduo a los cafés escribía en servilletas. las veces que venía una idea. Algunos garabatos, en otras el papel quedaba en blanco. Se fueron acumulando como los años. Ocasionalmente revisaba lo escrito, balbuceaba una poesía, o algún pensamiento. Era para tirar al cesto, sin embargo no lo hice. Los amores y desamores llegaron, o se iban.  Cruzando la emoción con alguna idea, daba como resultado un texto flaco, sin color. El tiempo abulta tu corazón en experiencia, en limpiar la frase, afilar la palabra y rescaté uno que otro texto que ya tiene luz propia.
Es cierto las mejores ideas como pájaros volaron por no tener una jaula. Las que quedaron con tiempo y perseverancia se fueron transformando.
No tire lo escrito. Lo escrito no cambiará, pero seguramente su corazón, constancia, paciencia y pensamiento sí.

talla

Apuntes de un niño (15, el dedo de Manolo)

Ese día manolo no jugó. En vez de zapatos traía unas chanclas de metedera y el dedo gordo del pie derecho cubierto por un trapo.
Después de retozar nos dimos un descanso bajo la luz ámbar del quemador enorme del pozo petrolero.
-¿Qué te pasó en el pie Manolo?
Él y su hermana Lupe cruzaron sus miradas, después dobló el cuello y sus ojos parecían mirar su dedo lastimado.
-Esta pendeja tiene la culpa.  Alzó la cabeza mirando retador a su hermana.
-Qué culpa tengo, Ninguna. Soñar es normal, Todo mundo sueña. -Contesto Lupe.
Sabía que dormían juntos en una cama estrecha, Manolo ponía su cabeza a los pies de su hermana.
Nuestro amigo estiró la pierna y levantó el pie lastimado.
-Yo cuando me duermo, me duermo y no despierto para nada.
Una sonrisa breve pasó por la cara de Lupe. y empezó a contarnos.
» Yo soñaba que andaba sola por el monte y había caminado harto. Recuerdo que tenía mucha sed. Y luego me vi comprando una paleta, grande fría hecha de naranja. Era una delicia, lamerla, chuparla y sacarle su agua. Eran tan grande que no se terminaba, por mas que le chupara. No se cuanto tiempo pasó, y la paleta no se deshacía. Ahora me miraba en la escuela y escuchaba el sonido de la campana, la señal para formarnos y entrar en el salón. Y¡ zas ! que le doy la mordida a la paleta y fue cuando Manolo gritó como si le hubieran dado un garrotazo por las nalgas.»
-Y cómo no voy a gritar, si me dejó bien arrugado  y mordido mi dedo gordo.
Enrique que era el más grande.
– Pues te fue bien Manolo, porque Lupe está chimuela, te imaginas si hubiese tenido todos los dientes, te deja sin dedo.

pez

Mujer

Eres tan enigmática como una tarde que parece mañana. Tan serena que no se si el río corre . La señal de tus manos es distinta a la de tu abrazo. ¿ tu abrazo? hace tiempo que lo olvidé..¿ cómo será?

mujer.

 

АЛЛА БОНДАРЕВА (ДЮКОВА)

Sagaz

Abandonaba la lectura de una novela a la mitad, pues intuía el final del personaje principal y eso lo deprimía.

Sherlock_Holmes_by_Hideyoshi

 

 

El dolor y la noche

 Estaba recién operado de la pierna izquierda. Traía un aparato que era un sujetador con clavos que me atravesaban de un lado a otro, una férula para  la inmovilización. Eran las cuatro de la mañana, me acompañaba mi esposa, para fortuna, el transporte  facilitó una silla de ruedas. El aparato debería de tener un mínimo de seis semanas, los primeros días me curó mi cuñado, después de diez lo hacía yo.
La noche no es la mejor amiga de un enfermo. El silencio, la oscuridad, te hacen vulnerable, abren las puertas al dolor que corría de espalda a nalgas. Harto del colchón. La herida fluía. Buscaba el sueño. Lo llamas. Dijo que no vendría. Entonces contraatacas. Recordé el perfume, su olor, la danza de sus cabellos, la cadera de muelle, la palabra salió del vientre. El dolor reculó; el sueño se levantó.
Sabes, los amigos del vino, la risa, de la juerga seguramente estarán con la negra, que las tiene bien frías…las cervezas.

el borracho joaquin sorolla

Después de tres copas

Te veo luego, esperame leí en celular.

La espera ha sido larga. La luna desde la curva parece decirme: » asi somos». Muevo la cabeza, sorbo mi tercer brandi español, de lejos escucho un tango de Piazzola. Dejo de mirar la ventana y corro hacia la pista dando graciosas piruetas; algunas damas acarician mi elasticidad con su mirada. Abro la puerta y un olor a desinfectante barato entorpece la respiración. Sin ningún recato a las personas que están, me hago un sitio y un chorro caliente baña el recipiente de azulejos. Las perlas de sudor desaparecen y regreso a mi sitio a mirar de nuevo la luna, esperando al mesero, que tarda en traerme otro brandi.
A punto de retirarme, la miro con un vestido de fiesta, con una flor en la sien, con arroz y confeti en el pelo.
-Pensé que no te encontraría, me escapé de la fiesta, no recordaba que este día era madrina de cojines, pues se casó mi prima. ¿Me quieres así?
Uno a uno quité arroces y confeti de colores, pues por cada beso que le daba me comía papelitos con cereal.

renoir

Apuntes de un niño (14) «Nos comeremos el pollito»

Mamá me peinaba,
-Tienes los pelos parados, no los aplaca la vaselina, te pondré limón. Mira, así estás bien guapo. Tu papá no tardará en llegar.
-¿Dónde vamos mamá?
-Vamos a otra casa, le cortarán los cuernos a un niño.
– ¿Cuernos? pues que es vaca.
-No seas tontito, así se dice a los niños que se les va a bautizar.
-¿Y a mí ya me los cortaron?
-Desde hace mucho tiempo.
LLegamos a la iglesia, después de un rato que se hizo largo salimos y vi como el cura le echaba agua al recién nacido, después de la ceremonia, fuimos a la casa donde ofrecieron carne de cerdo. Allá me encontré a varios niños de mi edad que presos de entusiasmo empezamos con globo, después pelota y terminamos con una lucha tipo Santo enmascarado de plata. Armamos barullo, hasta que sentí que mi madre me jalaba del brazo y me dice al oído «Aplacate y recuerdame de darte un pollito» En sus ojos decía más, pero luego la llamaron y se distrajo.
Por la tarde, ya al anochecer, mi madre se dedicó a regar sus plantas. En la noche me dio chocolate y un pedazo de pastel y cuando se me acercó, le pregunté » ¿Mamá y el pollito que me ibas a dar»?
-Deveras, ya se me había olvidado.Esa noche dormí calientito de las orejas.  Ahora sabía que era comerse un «pollito», ¡ qué bueno que no me dio guajolote!guajalote co pollo

 

 

La maga de León Tolstoi

En un pueblo había un hombre sumamente avaro y ambicioso. Poseía una gran fortuna pero siempre deseaba mas riquezas para si. Tenía por vecino a un hombre tremendamente envidioso. Un día llegó al pueblo una maga que sabía de estos dos hombres y les ofreció un trato. Les concedería a ambos un deseo con una condición: Cualquier cosa que desearan se le concedería el doble también al otro. El avaro pensó “mejor no pido nada y dejo que pida el envidioso, de lo que él pida tendré el doble y el no recibirá nada de mí”. El envidioso que detestaba al avaro pidió que a él se le cayera un ojo. Y así el envidioso quedó tuerto y el avaro, ciego.
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Frederick Childe

Apuntes de un niño- Durmiendo con el hermano

¡Tenía siete años cuando nació mi hermano. Se hizo gordo y grande . Era comer, dormir. Ejercía con maestría la ocupación  de chillar. Consentido por las vecinas, lo acostumbraron a los brazos. El tío Lupe, erizaba los cabellos  a mamá. Tenía poco más de ocho meses, lo ponía de pie en sus manos. el chiquillo reía de que lo subieran y bajaran y disfrutaba de los malabares.
-¡Se te va a caer!
-No se cae, aguanta. Va a ser fuerte.
-¡Ya Lupe, déjalo y llévalo a su cuna!.

Lo acostaban y apenas sentía el colchón, berreaba a todo volumen.

-¡Mece a el niño Rubén!

Tenía que dejar el partido y mecer y mecer y él llorar y llorar, para zafarme.

-Debe de tener hambre.
-Acaba de comer.
-Es tragón ama, ya quiere de nuevo.
.Mécelo, no te vas a jugar hasta que se duerma.

Afuera se escuchaba el griterío de los amigos que coreaban » goool» y yo, meciendo al hermano que no se cansaba de llorar.

Pasaron los años y mi hermano dormía conmigo, aquella casa era pequeña, de madera y con losetas de barro con un patio lleno de árboles frutales. Los baños se ubicaban fuera de la casa.

Tal vez cinco años, pero mi carnal no tan solo mojaba la cama, sino también a mí. cuando eso sucedía buscaba sábanas y ropa interior. Él no cooperaba para ser vestido, seguía dormido. Ya había nacido la niña. Esta vez, le puse una pantaleta rosa con maripositas.

En la mañana,  mamá platicaba con las vecinas, cuando salió hacía el baño a orinar, yo escondido detrás de un árbol, mi má, lo vio, se dio cuenta y calló. minutos después se escuchó un grito agudo , casi horripilante y la voz sollozante que decía:

-¡Mamá traigo calzones de vieja!

Han pasado muchos años y él recuerda.

le contesto: «¡pero que tal, dejaste de orinar la cama!»

Nos reímos y gracias a él mi vida ha sido de dicha.

Murnau, Paisagem Estival

Kandinski

El oficio

Un binomio al cuadrado es igual al cuadrado del primer término, más el doble producto del primero por el segundo más el cuadrado segundo. «Esto no es para mí», dijo P. Irritans y se tiró de al lomo del felpudo para continuar leyendo: Las aventuras de una pulga en el país de las cucarachas.

pulga

Síndrome de Estocolmo

Tras horas de intenso maquillaje, la princesa estaba lista para esperar en la ventana de la torre más alta del castillo. Solo habían pasado algunos minutos cuando apareció a caballo el primer príncipe que acudía en su rescate aquel día. Presurosa, se dispuso a afilar los cuchillos. Hoy el dragón había salido.
Lorena Escudero

princesa

Apuntes de un niño doce(la boleta)

Recibimos la boleta de estudios de que habíamos aprobado el sexto año. Veníamos felices. Solo dividía a nuestras casas la calle de barro. Poco antes de llegar a Guillermo se le ocurrió.
– Hagamos caras largas, mirada triste. Pensarán que hemos reprobado, luego, enseñamos la  boleta.
Estuve de acuerdo con los hermanos.
Por la noche a la luz del quemador de gas no los vi en el juego del bote escondido.Al día siguiente encontré a uno de ellos y tímido me preguntó
-¿ Cómo te fue?
Como quedamos, puse la cara larga y la mirada llorosa.
– ¿Reprobaste, verdad? dijo mi mamá
Me quedé en silencio. Mamá se hizo la desentendida siguió haciendo tortillas y dando la espalda. Con voz clara y alta.
-Ahora que venga tu padre, le dices.
Se dio una media vuelta y con el rabillo del ojo me vio una sonrisa pícara.
Llegó a mi lado. Me dio un jalón de oreja y me abrazo. Y no pasó a mayores.

escuela maria enriqueta

Sin preguntar,  Memo empezó a contar cuando nos encontramos en el molino.
-Nosotros llegamos al patio donde mamá lavaba la ropa. Solo movió la cabeza al vernos. En ese instante mi papá salió del baño y al vernos,  sin decir nada se sacó el cinturón y nos dio en las nalgas. Encarrerado levantó el brazo.
-¡Aprobamos, aprobamos! Gritó mi hermano.
-¡Ya no les pegues! dijo mi madre, dame el cinturón y alzó el brazo y nos dio más y exclamó encabronada.
¡ Esto es. por querer engañarme!
Lávense las manos que vamos a comer y cuidadito con llorar.
Tomó la masa y se fue corriendo hacia su casa. Seguro que a sus padres todavía no se les pasaba el enojo.