Guitarra

¡Esto no puede quedar así!
quiero una guitarra
que tenga cantos de sirena,
maderas de naufragio
y vientos de fino olor
Una guitarra,
con tangos en el  diapasón.

picaso.muchacho-con-pipa-pablo-picasso-1905

P.Picaso

Las vendetas

Los muertos aún están calientes,
todavìa vive el odio que los abuelos inculcaron.
Estamos sin lágrimas,
apedreados de la boca.
Las mujeres con sus senos blancos,
llevan leche y angustia.
Se fueron los muertos a pelear en otros silencios,
adelgazando sus almas,
afilando los odios.

posada-intervencion

Seamos

Huyamos a una hoja blanca,

busquemos sábanas de guanábana.

En una estepa de blancura,

seremos un cielo claro

Tu vientre.

seda y dulce de dátil.

lengua pez que nerviosa va

humedece y se esconde.

Huyamos a una hoja blanca.

Y seamos entre sábanas de guanábana.

monet

Transformación

Abrió el libro,
un enjambre de sabores,  sílabas,
encimaron sus sentidos.
El corazón duro se hizo dulce y suave;
empezó a latir.
Había terminado el tedio de los días.

dali.

Salvador Dalí

mujer y niña

Tu voz de mujer niña.

Eres más.

Hay que sentir,

para intuir que tienes una sabia oculta,

que vuela, enternece y da sosiego.

Eres inefable, no se ve… pero irradia.

Abro los árboles y ya no estás.

Afuera llueve finito y despierto.

crepusculo

Tarde seducida

En ese silencio,
el coraje se tuerce al reclamo de una tarde seducida por las aves.
Nada es cierto, ni el sol, ni el silencio ni la tarde.
Sólo el peso del mar con sus olas revueltas y bravas.
Mi palabra es un polen mudo flotando en el radio de una rendija.

paisaje con nubes monet claude

Claude Monet

La noche

mujer pinoLa noche oculta.
Tocarse entre las sombras susurrando medias palabras.
Suspiros que caen en los pulsos de un cuello.
Luna cómplice de arroyos que dibuja la solidez de un muslo,
de una cadera o el olor de un beso.
Instantes donde la cotidianidad la reinventamos.

La memoria dos

Mi memoria es penumbra,
tarde soleada,
Llovizna seca.
Recuerdos con ala rota.
Árbol mocho,
Cantos sordos
de pájaros afónicos.
Palabras sueltas
con rendijas.
Algo que sucedió.
Sueño en silencio
lejanos pasos
que se acercan sin llegar.
Un día me olvidaré que soy.
¿Seré mar? Agua que deslava visiones;
No, sólo tengo memoria de espuma que abre
cuando el ave se hunde y levanta el vuelo llevando un pez hacia los montes.

ave

No somos adolescentes

No somos adolescentes
victimados por mariposas revoloteando en la cueva de los panes.
Tampoco estrategas del amor,
que busca el murmullo, la voz subterránea
para engrandecer la soledad.
Me he quitado esos aromas, aceites que le dan otro olor a mi yo.
soy un adulto que amará a sus gusanos.
El tiempo breve es un néctar, lo cuido, lo resguardo
de los vientos arremolinados que pasan por la calle.
Mi adjetivo es una piel ajada
y sería una estupidez exhibirlo;. de hecho le he matado.
Ahora tengo un discurso carente de colores,
me adapto mejor al blanco y negro
y dejo que mis palabras caminen a su paso,
sin ejecuciones de saltimbanqui.
Si digo te amo, es porque te amo.
si para que me creas necesito hacer cientos de malabares y hacer un triple mortal, entonces respiro profundo, doy la vuelta, regreso a mi guarida, escondiendo el hipo y las ganas de desaparecer.

mar y pareja

Hay veces

Hay veces tengo molestia, me punzo, sangro.
respiro rápido;
el aire alimenta la desesperación,
revuelve el pecho
y a punto de implosionar
me abro el tórax;
un silbido se oye en el silencio.
El mar deja en paz el arrecife
y la tortuga corre tras la ola.
Me duermo.

hombre preocupado.

El día a día

A la vida se le vive.
Deja la ceremonia,
el gesto elocuente,
y dejate llevar por lo que quiera tu corazón.
Quitarte el sombrero,
saludar con reverencia;
inclinarte como perro bebiendo agua,
deja eso para las mentes menores.
Vive, que mañana el sol no te calentará.

 

horizonte

 

 

El adiós

¡Qué silencio!
Los dos sabíamos del adiós.
Ella está en la ventana,
mirando el carro
donde pronuncié su nombre…
Voy a cien kilómetros por hora
las espigas de la hierba
se mueven  con el viento.
¡Golpeo el volante!
me pregunto:
¿Los adioses son para mí
o para el viento que pasa?
¿Tienes cómo yo,
una lágrima que escarba la mejilla?

animales condor

Efectos de la lluvia

No sé, la lluvia me hace niño y abuelo el corazón,
por eso me inclino a besar el agua que moja mi pan.

vincent. lluvia

Van gohg