El adiós

¡Qué silencio!
Los dos sabíamos del adiós.
Ella está en la ventana,
mirando el carro
donde pronuncié su nombre…
Voy a cien kilómetros por hora
las espigas de la hierba
se mueven  con el viento.
¡Golpeo el volante!
me pregunto:
¿Los adioses son para mí
o para el viento que pasa?
¿Tienes cómo yo,
una lágrima que escarba la mejilla?

animales condor

Efectos de la lluvia

No sé, la lluvia me hace niño y abuelo el corazón,
por eso me inclino a besar el agua que moja mi pan.

vincent. lluvia

Van gohg

La luz y el clavo

El ave merodeando el acantilado,
o la luz de la tarde incrustando el macizo de la montaña
como un clavo profundo, intenso y eterno.

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Mi memoria

Mi memoria es penumbra,
tarde temblorosa,
Llovizna seca.
Llegan los recuerdos con ala rota.
Árbol mocho, deshabitado de nidos.
Cantos sordos.
Palabras sueltas en algún diario,
son rendijas de algo que sucedió.
Sueño en silencio.
Lejos están tus pasos.
Un día de estos me olvidaré que soy.
¿Seré mar? Agua que ahoga las visiones;
no, sólo tengo memoria de espuma que se abre
cuando el ave se hunde y levanta el vuelo llevando un pez hacia las nubes.

pájaromartin-pescador

Verano ardiente

Sueñan los sapos bajo tierra con la lluvia.
El río  es un dinosaurio herido  que avanza dando coletazos,
el cielo es una copa azulada con sol calvo, sin sombrero.
Sobre las piedras las lagartijas bostezan. No hay nubes. Van y vienen remolinos de sol; un maíz cabizbajo.
Solo el sopor se atreve a salir.

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Van Gohg

Paraguas

paraguas dos
Llueve.
La gente frota las manos, por encima de los cerros pasan las nubes, obesas gallinas picoteando el cielo.
Llueve finito.
Las hojas tiritan de frío.en cada esquina, las sombrillas platican con antiguas comadres.
Entre los huecos de viejos edificios las palomas aletean los vapores del clima. 
Finos piquetes, húmedos, brincan complacientes por mi cara, se reúnen en gotas y me recorren, resbalan por mi cuello, se dispersan sobre los vellos de mi pecho y saltan.
Silbo caminando bajo la lluvia.
Es un día diferente, abro mi camisa para que mi corazón reumático retoce con el agua.
Atrás y adelante las sombrillas color de rosa me esperan. Tomaremos café y jugaremos toda la tarde

La noche

La ve
y hay en sus orillas
un óxido de intemperie.
Solo,
desfalleciente.
Se fue el deseo,
el fuego arde en la memoria.
Tirado en las afueras de un bar,
percibe a su lado un viejo jass, las sirenas;
después la noche ciega y sorda.

soledad

Tomas Pinilla

 

Nuestra nave

La tierra padece de olvido;
en la balanza ella pierde.
La sembramos de oraciones,
de belleza endecasílaba,
y puentes que a la lejanía
parecen gárgolas petrificadas
dispuestas a emprender vuelo.
El hombre la parasita,
la desnuda, desequilibra,
y ella soporta al político
al inversionista
al mercader
al soldado
al cura
al candidato
al presidente
al Trump
y hasta los falsos poetas.

madre-e-hijo

Verano

Tu bata se abre,
la erección de tus pechos se abre.
Te veo dormir
con tu cuerpo en vigilia.
Te amaré
con carros de luna,
y vientos encontrados de cobre y plata.

desnudo.Millet Jean

Millet

Ausencia

Nos quedamos sin vernos;
contaron muchas cosas,
la realidad es que nadie sabe nada.

La calle sembrada de palmas,
la luz tibia de tu aroma me precipita;
me sigue y de nada sirve contar mis pasos.

Pasa el viento, los carros. No hay retorno.

picaso

 

Tejos

lejaniaUn grupo de nubes observa.
Llueve.
transparente;
ha traído antiguos olores.

Por los ríos de agua blanca
Se lavan los tejos.
los espíritus de la piedra
quedan expectantes…
silencio.

Chorrea la lluvia,
llega de la montaña.

atrás viene el viento

En el cielo aparece un tímido violeta
un ocre cae moribundo
mañana el verde, reverdecerá.

Vuelve el sol.
Se cobija el recuerdo,
cuando el pico del gamusino picotea la montaña.
En los tejos,
sueñan los espíritus con el viento pesado del tiempo.

De los besos

beso-Edvard-Munch

Otro beso,
sin que sea cortesía,  
sin que sea flama,
sin que sea fugacidad.
Un beso  de amante;
que llegue  de una boca compañera.
La boca que te nombra,
como si nunca te hubiese nombrado,
que  se cuelga en tus oídos
y dices:
qué nombre más bello tengo cuando lo silbas.
¿ Dónde está el beso que no he encontrado?
La boca que camine viendo el barco,
el ave merodeando el acantilado
o la luz de la tarde incrustando en el macizo de la montaña
como un clavo profundo, intenso y eterno.

 

Cuadro oleo de Edward Munch

Siempre paso

Siempre paso por tu perfil.
Desde lejos veo que recuestas tu cabeza en la almohada con tu mirada vaga hacía el horizonte.
Tu cabello revuelto de caobas se desplaza como dios le da a entender y la nuca que suministra el closup de tu video se concentra en los quehaceres de la vida.
Tu espalda es una planicie de naranjos y espuma.
tus hombros atracaderos para acercarte a mi  fuego.
Siempre recorro tu perfil:
tu nuca es tintero de mi lengua.
y cuando te recorro de pies a cabeza me seduce interpretar tus instintos y suavemente toco el hemisferio de tus nalgas para recoger tu deseo.
Eslabones de gloria que nos permiten desafiar la gravedad y tocar el lado oscuro de la luna.
Afuera, el frío ahoga de cristales el naranjo, mientras Back  recorre las galaxias.

mujersensual

Despedida y dolor

Lo nuestro es un pañuelo agitándose.
No depende de mí.
Lo acepto.
Agacho la cabeza, cierro los ojos y entiendo.
Pasará
como pasan los dolores;
al fin y al cabo,
la vida también golpea al mazo..
algo debo de pagar a la vida.

mar y pareja