La tierra padece de olvido;
en la balanza ella pierde.
La sembramos de oraciones,
de belleza endecasílaba,
y puentes que a la lejanía
parecen gárgolas petrificadas
dispuestas a emprender vuelo.
El hombre la parasita,
la desnuda, desequilibra,
y ella soporta al político
al inversionista
al mercader
al soldado
al cura
al candidato
al presidente
al Trump
y hasta los falsos poetas.

madre-e-hijo