Hay veces tengo molestia, me punzo, sangro.
respiro rápido;
el aire alimenta la desesperación,
revuelve el pecho
y a punto de implosionar
me abro el tórax;
un silbido se oye en el silencio.
El mar deja en paz el arrecife
y la tortuga corre tras la ola.
Me duermo.

hombre preocupado.