Archivo de categoría: FICCIÓN BREVE
En esta categoría ubico los textos que son de mi autoría. Ficción breve, miificción
Segunda vuelta
Una multitud se acercó a él. Soy Cristo -les dijo. La población se quedó en silencio. Alguno tuvo el deseo de inclinarse; una voz se abrió el paso y gritó: ¡impostor!¡impostor! otras siguieron y quedó masacrado con piedras en la boca.
La muerta en vida
Vivió guarecida de la danza, de la gracia, la flauta. No admiró el verde de los helechos, ni los cielos de cobre y magenta. En el tórax tenía un corazón indiferente y jamás tuvo trópicos en la periferia del ombligo. Estaba sobre la mesa, envuelta en una sábana que tenía más vida que ella en vida.
Pájaros vegetales
Llegaron en silencio, volaban al capricho del viento que llegaba del mar.
Eran vellones de pelusa que arribaron en miríadas. Miles hacían piruetas columpiándose en un frenesí de saltos mortales.
Nómadas vegetales que sólo por hoy y ahora, Dios les dio la oportunidad de volverse pájaros.
El otro en la alcoba
Imagino que eres tú quien hace el amor, mientras lo hago con él. el sonido, la textura, los olores, el jadeo; todo dice que es él. El esfuerzo es enorme para seguir con mis labios apretados. Solo la almohada sabe que grité en silencio tu nombre.
El golpe
Drácula se infartó cuando le informaron que el primogénito había donado sangre.
Messenger
Antes era osada, desafiaba circunstancias y era capaz de esconder el dialogo que manteníamos si llegaba un intruso. Me hizo viajar por su ciudad, me guió entre los viejos edificios; en las sombras me daba algún pellizco y reía.
Me mostró su casa – por si vienes una noche, te diré cómo entrar- la pileta, la cocina; rincones que solo ella conocía. Allí, como si fuese mono de plástico, me desinflaba y sonreía diciéndome: “no te muevas, te traeré de comer, debes estar hambriento”.
Hoy me quedé rumiando el recuerdo, el silencio duele, la plática quedó mocha, quieta, enterrada.
En el dormitorio
En mi dormitorio la cama es blanda, con sábanas de seda, las almohadas frescas. No tengo candiles, prefiero velas. Prenderé una con aroma a canela. Como hace calor dormiremos con sábanas. ¿Te presto pijama o duermes sin ropa? Yo suelo dormir con una camiseta de algodón ¿Quieres que me perfume? ¿O solo con mi aroma? arremanga el lienzo y descubre el sitio para que nos cobijemos. ¿Sabes de que me río? Siempre tengo los pies fríos y deseo entibiarlos con el calor de tus piernas ¿no te enojas? Me recuesto en tu pecho y digo en voz baja a tu corazón: me encanta que estés en el lugar donde sueño cada noche, es la primera vez, que un hombre se acuesta conmigo. Es la primera vez. ¡No me defraudes!
De la tristeza
Sucede que caes en tristeza. Tuve una que me llevó a lugares sombríos, después a callejones sin salida. Debo admitir que era comedida. Me tomaba del brazo, acicalaba el alma. Una tarde lluviosa me visitó en sueños y untaba su cuerpo en mi pierna. Otra vez llegó a besarme las ingles y se dio cuenta de que había calor y dijo, “¿puedo? Le dije que sí y me hizo suyo; ahora.la tristeza es una alegría que camina por las calles buscando a otro que refleje más desolación.
Son tristezas pasajeras. ¡No le des tanta importancia!
Se fue la lluvia
Se fue la lluvia. Las hojas del naranjo dejan pasar al viento. Los azahares del limón se macularon de amarillo pálido. La perra duerme enroscada y, a veces, saca su ojo y mueve la oreja. El cielo parece tablero de ajedrez. Este lunes, como todos los lunes, las gallinas no ponen. El obrero salió en la madrugada a trabajar en la compañía que jode al subsuelo. El sol amodorrado deja ver la luz entre un moteado de nubes. La flor se despertó y me ha mandado su promesa. Camino silbando y en el camino saludo a los vecinos.











