hombre preocupado.

Hace dos días, manejando sin prisa me di cuenta de que iba en sentido contrario. Un grito me detuvo a tiempo, pues a unos cien metros venía un camión de carga . Me orillé. Comprendí el riesgo y moví la cabeza, un escalofrío recorrió el cuerpo. Un mes atrás el médico recetó medicinas para controlar mi presión que alta, pensé que eso sería la causa. Fui a verlo y no encontró mi expediente. Recordé enseguida que cerca hay otro facultativo. Entraba a la sala de espera, me saludó efusivo, me preguntó ¿Ya se encuentra bien su señora? Mecánicamente le dije que sí que  solo pasaba a saludarlo y a decirle el estado de mi esposa. Le mentí y regresé al auto.