mar y pareja

La palmera es doblada por los vientos. De la caricia quedan latidos en bradicardia. El asombro coagulado. La cotidianidad  guarda lo sembrado en la época del vino, del fuego y la ternura. Hay una mariposa dentro del pensamiento. tal vez renazca si hay esfuerzo. La ventana pide a la luna que vuelva.