Un día de estos análisis del cuento

Un día de éstos” pertenece al libro de cuentos “Los funerales de la mamá grande”, publicado en 1962.

Para ver el cuento: https://sendero.blog/2018/11/15/un-dia-de-estos-de-garcia-marquez/

Pertenece al género literario narrativo, ya que relata un suceso o acontecimiento ficticio que se desarrolla en el tiempo, en el cual quedan por fuera los sentimientos del autor. En cuanto al sub-género, la obra es un cuento, dado que es una narración breve que consta de pocos personajes y de un suceso o acontecimiento simple.

La estructura interna de este cuento está compuesta por tres momentos;

el planteo, que es la presentación del dentista y de su labor, el desarrollo, que abarca el diálogo entre el dentista y su hijo y la entrada del alcalde y su extracción de muela, y el desenlace, que es la despedida entre el alcalde y el dentista. El cuento es relatado por un narrador externo, omnisciente, narra en tercera persona, se muestra distante y contenido, pues no se detiene a opinar sobre los hechos.

El título de la obra es simbólico y tiene dos posibles interpretaciones, “un día de éstos” ¿sería algo habitual o extraordinario la violencia política y social en el pueblo?, o ¿Qué puede ocurrir “un día de éstos” con esta violencia dictatorial ejercida en el pueblo?

                El tema o idea central del cuento es claramente el enfrentamiento entre los personajes protagonistas, el dentista y el alcalde y la tregua que se produce entre ambos. Cabe mencionar que en esta obra aparece un tercer personaje, el hijo del dentista, quien tendrá el papel de personaje secundario. La obra se ubica espacialmente en la ciudad de Macondo, ciudad inventada por el autor. 

 

Análisis Dentista

                El dentista, cuyo nombre es Aurelio Escovar, representa a la clase obrera. Aparece vistiendo una camisa a rayas, sin cuello, cerrada con un botón dorado y sosteniendo sus pantalones con tiradores elásticos, de postura rígida y muy delgado. Interiormente es un individuo recto, estricto consigo mismo, ordenado y hasta obsesivo. El narrador nos muestra una persona muy profesional y dedicada a su trabajo, obsesiva con la limpieza y el orden de sus instrumentos, madrugador y responsable en sus tareas. Aurelio Escovar recibía en el pueblo el trato de “Don”, ya que en la época era muy común este trato hacia alguien apreciado y respetado, y él, por su dedicación, profesionalismo y solidaridad era muy bien considerado en el pueblo, razón por la cual también, pudo ejercer su profesión de dentista sin título, ya que contaba con la plena confianza de la gente.

El dentista es un buen profesional, y lo demuestra por el orden y la limpieza de sus instrumentos, la temprana hora a la que se levanta para trabajar, su dedicación y su concentración, por ejemplo cuando se higieniza antes de atender al alcalde o cuando se sienta a pulir la dentadura postiza.

Don Aurelio se muestra como un personaje calmo y a la vez muy valiente, un claro ejemplo es, que tras recibir la amenaza del alcalde de que si no lo atendía recibiría un tiro, éste tranquilamente y sin exaltarse, respondió a la amenaza encarando la situación de igual manera, tomando su revólver de un cajón y girando lentamente en el sillón, ubicándose de frente a la puerta por donde entraría el alcalde, diciéndole a su hijo, quien actuaba como mensajero, que lo deje pasar al alcalde para que vaya a pegarle el tiro; “Bueno, dile que venga a pegarmelo”, es decir, que el dentista no hace pasar al alcalde debido a la amenaza, lo hace pasar para hacerle frente a la misma.

                En uno de los principales puntos del cuento, se ven reflejados los valores y principios humanos de éste personaje, que pese a la enemistad con el alcalde, decide atenderlo para extraerle la muela en el momento que lo mira a los ojos y ve en ellos la desesperación que el alcalde había pasado noches anteriores, es aquí que compadeciéndose del enemigo, decide ayudarlo, muestra piedad.

Al momento de atenderlo el dentista le dice al alcalde un seco “siéntese”, aquí podemos denotar la enemistad, las diferencias ideológicas entre ambos personajes, ellos luchan por diferentes objetivos y pertenecen a distintas castas y clases sociales. Seguidamente, aumenta nuevamente la tensión en el cuento, se da la situación en donde el dentista no puede anestesiar al alcalde dada la infección; “Tiene que ser sin anestesia -dijo. -¿Por qué? -Porque tiene un absceso”, lo que aun siendo verdad y cierto, genera desconfianza en el alcalde.

                Segundos antes de que el dentista le extrajera la muela, le dice al alcalde “aquí nos paga veinte muertos, teniente”, en un claro reproche y de forma ofensiva. Social, política y moralmente, para el dentista el alcalde representa el abuso de poder, el autoritarismo y la desigualdad, le reprocha en la cara su profesión tan poco humana, y que veinte muertos no es nada en comparación con la cantidad de gente que habría matado el alcalde.

Una vez extraída la muela del alcalde, el dentista le dice “séquese las lágrimas”, lo que marca cierta ironía en el gesto del dentista, las lágrimas que provocó una muela y no provocó la muerte de tanta gente inocente, actos dados por la profesión poco humana e injusta del alcalde.

Análisis Alcalde

 

                El alcalde es uno de los dos personajes principales del cuento junto con el dentista Don Aurelio Escovar. Este, dentro del texto representa la fuerza política, la violencia, el abuso de poder sobre el pueblo, en fin, es uno de los pilares del gobierno totalitario.

El alcalde aparece en el cuento de forma abrupta a través del hijo del dentista, quien es el enlace entre los dos personajes. El alcalde es la cara opuesta de Don Escovar, son dos bandos contrarios tanto en su forma de pensar, como en su forma de actuar. Él, es una persona que acostumbra recurrir a la fuerza para lograr sus objetivos, y nos damos cuenta de ello por la manera en que se dirige hacia Don Aurelio. A través del niño se ve claramente la poca paciencia y respeto hacia los demás, pues al no tener una respuesta positiva en primer término, recurre a la violencia, amenazando al dentista, que, sin embargo, le responde con total serenidad.

                   Este personaje es atormentado por un dolor de muelas, por lo tanto, acude a Don Aurelio quien es el único dentista del pueblo. El alcalde demora en acudir al dentista, dada su posición y su orgullo, sin embargo no le queda mas remedio que buscar ayuda nada menos que con su enemigo, debiendo dejar toda diferencia, tanto política como moral, de lado.

                   Se crea una tregua entre los personajes, un pacto que comienza cuando el dentista ve el sufrimiento del teniente en sus ojos y decide atenderlo. Al entrar al consultorio de Don Aurelio, el teniente dice “buenos días”, como forma de apaciguar la situación, ya que hace unos instantes le había amenazado de muerte.

Cuando el dentista prepara todos los materiales para curar el dolor del alcalde, este no deja de mirarle, no le pierde rastro a cada movimiento, lo que demuestra una actitud de desconfianza por parte del mismo, como consecuencia del temor a que Don Aurelio tome venganza. Pero el dentista es una  persona de principios muy sólidos, es un individuo que posee valores muy humanos y de soliradidad hacia los demás, todo lo contrario al alcalde.

               Mientras Don Escovar le sustraía la muela al teniente, éste observa en el techo del consultorio una tela araña polvorienta, insectos muertos y los huevos de la araña, lo que tiene una fuerte carga simbólica. La araña, aunque no mencionada de forma directa, representa la autoridad, el alcalde, el poder y la violencia ejercida sobre el pueblo. La tela araña polvorienta, el sistema ejercido; en este caso en concreto una dictadura militar, un sistema corrupto que reprime y limita la libertad del pueblo. Por otra parte, los insectos muertos simbolizan todas aquellas personas que han sido víctimas de las injusticias llevadas a cabo por el gobierno y, finalmente, los huevos de araña, representan la continuidad de esa cruda realidad.

               Una vez solucionado el problema del dolor de muela, el alcalde toma nuevamente su actitud de militar, dado que ya no sufre de dolor. Por lo tanto todo vuelve a la normalidad, se termina la tregua, los roles de cada personaje se restablecen y el distanciamiento entre ellos se presenta nuevamente, pues las razones que los obligaban a mantener la tregua ya no están.

                Cuando el dentista termina su trabajo, le pregunta al alcalde a quien le pasa la cuenta, a lo que este último le contesta “es la misma vaina”. A través de esta afirmación se puede ver claramente por un lado, el interés del alcalde por el dentista, que luego de haber conseguido su propósito se marcha, y por otro, la indiferencia ante quien va dirigida la “cuenta”, pues tanto el municipio como el alcalde, forman parte de la misma unidad.

Del sacamuelas al odontólogo - LA GACETA Tucumán

Análisis «Un día de estos» de Gabriel García Márquez»

La coma, ese dolor de cabeza

El uso de la coma | De Boca en Boca

Debo de confesar que mis dolores de cabeza empiezan y nunca terminan. He finalizado cuentos, narraciones  que cobijo y corrijo: alguna palabra o  tengo dudas en la puntuación y es la humilde coma la que me saca las canas verdes, que ya se pusieron blancas. Encontré en la red este texto y como es seguro que muchos padezcamos del mismo mal,  lo tomo y lo comparto. Por supuesto dando el crédito: https://parles.upf.edu/llocs/cr/casacd/coma5cs.htm#l

  • Errores más frecuentes

En muchas ocasiones la coma aparece donde no tendría que aparecer y el uso de la coma es excesivo. Los errores por exceso son los siguientes:

a) Coma entre sujeto y verbo
b) Coma entre verbo y complementos
c) Coordinación de elementos en una enumeración
d) Elisiones verbales
e) Cambios de orden
f) Oraciones subordinadas adverbiales
g) Ausencia de coma antes de los nexos adversativos y consecutivos
h) Vocativos
i) Cláusulas adjetivas explicativas
j) Aposiciones
k) Construcciones absolutas
l) Conectores
m) Adverbios que complementan a todo un enunciado
n) La coma después de luego
o) La coma después del adverbio mientras
p) La coma y como
q) La abreviatura etc.

Tornar adalt

a) Coma entre sujeto y verbo. No es posible colocar una coma entre el sujeto y el predicado, a menos que se introduzca un inciso. En este caso, son necesarias dos comas: una para abrir el inciso y otra para cerrarlo (RAE, 1999:5.2.12). Es incorrecta, por tanto, la puntuación del siguiente ejemplo:

*La intervención de los países extranjeros en otros míseros, se debe a los cuantiosos intereses de una zona.

Sin embargo, el siguiente ejemplo es correcto:

Aznar, y no Matutes, viajará a Argentina.

Tornar adalt

b) Coma entre verbo y complementos. No hay que colocar coma entre el verbo y uno de sus complementos fuertes (complemento directo, complemento indirecto y complemento preposicional, o atributo en el caso de los verbos copulativos). No resulta adecuada una puntuación como la siguiente:

*Esto dificulta, que estas personas que tienen sus raíces natales fuera del territorio español puedan instalarse en nuestro país con libertqad para poder disfrutar de un estado de bienestar, de unas condiciones dignas para poder vivir con un mínimo de garantías.


c) Coordinación de elementos en una enumeración.
 Una de las funciones básicas de la coma es la de separar los elementos individuales de una serie. En los siguientes ejemplos, las comas coordinan componentes que forman parte del mismo conjunto (es decir, se trata de entidades homogéneas). Un error muy común es colocar una coma antes de las conjunciones que unen los dos últimos elementos de la serie ( yenio).

Filósofos, místicos, científicos y artistas han debatido la naturaleza del color.

Sentados sobre almohadones de lino y seda, pueden hacer una pausa para degustar higos secos, jugar una partida de ajedrez o tocar el laúd.

Sin embargo, la coma se puede emplear en lugar de la conjunción cuando la serie es abierta:

Al igual que el texto de la Gesta episcoporum cameracensium que durante siglos fue prolongado, copiado, modificado.

Restricciones a la regla:

La Academia señala que cabe la posibilidad de emplear una coma antes de la conjunción, si la secuencia que sigue tiene un significado (consecutivo, temporal…) diferente al del segmento anterior. Por ejemplo:

Ya en Occidente, el último factor económico, el capitalismo, ha servido de arma a la masonería, y ahora los judíos se han apropiado diestramente de ese arma.
Al poco de regresar a Viena, Gödel sufrió una grave crisis mental. Se recuperó a tiempo para retornar a Princeton en el otoño de 1935; al mes de su llegada sufrió una recaída, y no volvió a impartir enseñanza hasta la primavera de 1937, en Viena.

 

d) Elisiones verbales. Es necesario tener en cuenta que cuando en una secuencia se elimina el verbo (o el verbo y algunos de sus complementos), es preciso emplear una coma en el lugar que ocuparía el elemento si estuviera explícito. Veamos algunos ejemplos:

Primero se desprenden los Países Bajos y el Milanesado; luego, Nápoles.

Kurt Gödel demostró que los sistemas matemáticos son esencialmente incompletos: no se puede demostrar que sea verdadero todo cuanto lo es. Más avanzada su vida, volvió la atención hacia otros problemas; entre ellos, la teoría de la relatividad.

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e) Cambios de orden. Puede ocurrir que algún elemento de la frase aparezca antepuesto (es decir, se haya alterado el orden habitual de los elementos). En estos casos, se separa el elemento desplazado por medio de una coma. Por ejemplo:

*A través de una carta del mismo Federico sabemos que Hildegarda fue pronto invitada a verle a su palacio de Ingelheim.
A través de una carta del mismo Federico, sabemos que Hildegarda fue pronto invitada a verle a su palacio de Ingelheim.

*El retraso en el envío de ayuda a la zona lo justificó el vicepresidente del Gobierno apelando a las limitaciones de Albania y Macedonia para canalizar las aportaciones internacionales.
El retraso en el envío de ayuda a la zona, lo justificó el vicepresidente del Gobierno apelando a las limitaciones de Albania y Macedonia para canalizar las aportaciones internacionales.

Cabe destacar que la puntuación en estos casos es fluctuante. Lo más común es que, si el complemento colocado al principio es largo, el segmento que ha cambiado de orden se separe del resto del enunciado con una coma.

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f) Oraciones subordinadas adverbiales. Las oraciones subordinadas de tiempo, lugar y modo también pueden aparecer al principio de la secuencia. Como se trata de complementos largos y pesados, es necesario delimitarlos por medio de una coma:

*Cuando una caída u otro tipo de fuerza producen una fractura o una luxación de la columna los cuerpos vertebrales que, en condiciones normales, rodean y protegen la médula espinal pueden aplastarla.
Cuando una caída u otro tipo de fuerza producen una fractura o una luxación de la columna, los cuerpos vertebrales que, en condiciones normales, rodean y protegen la médula espinal pueden aplastarla.

*Donde fueron localizados los restos del naufragio los submarinistas encontraron una importante colonia de corales.
Donde fueron localizados los restos del naufragio, los submarinistas encontraron una importante colonia de corales.

Estas subordinadas pueden aparecer intercaladas en el enunciado. En tal caso, requieren aparecer delimitadas por comas:

Se negó a retirar la demanda y, tan pronto como cobró la indemnización, desapareció sin dejar ni rastro.

Las oraciones condicionales, causales, concesivas, finales, adversativas, etc., también pueden ser objeto de un cambio de orden. En tal caso es necesaria una coma para separarlo del resto del enunciado:

Aunque somos conscientes de que es extremadamente difícil mantener con el tiempo la intensidad sexual original, la pérdida o incluso la disminución de la pasión puede ser devastadora para la supervivencia de la pareja.

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g) Ausencia de coma antes de los nexos adversativos y consecutivos. Generalmente estos nexos van precedidos de coma. Veamos unos ejemplos:

*Vida y cultura no deberían ser cosas diferentes pero si llegaran a serlo y hubiera que elegir, uno preferiría quedarse con la cultura.
Vida y cultura no deberían ser cosas diferentes, pero si llegaran a serlo y hubiera que elegir, uno preferiría quedarse con la cultura.

*La Sociedad de las Naciones, de la que Abisinia era miembro desde 1923, impuso sanciones económicas a Italia aunque estados no miembros, como Alemania y EE.UU., no las cumplieron.
La Sociedad de las Naciones, de la que Abisinia era miembro desde 1923, impuso sanciones económicas a Italia, aunque estados no miembros, como Alemania y EE.UU., no las cumplieron.

h) Vocativos. Los vocativos tanto si aparecen al principio o al final, se separan por medio de una coma del resto de la secuencia. En caso de que se inserten en el interior del enunciado, hay que delimitarlos entre dos comas:

No es preciso que te preocupes por nada, Alberto.
José Luis, no es preciso que te preocupes por nada.
No es preciso, Andrés, que te preocupes por nada.


i) Cláusulas adjetivas explicativas. 
A diferencia de las cláusulas adjetivas especificativas, las explicativas se separan de la oración subordinada con una coma.

*Este formulario tiene un solo botón de pulsación que cumple las siguientes funciones: […].
Este formulario tiene un solo botón de pulsación, que cumple las siguientes funciones: […].

La inexistencia de comas entre la subordinada adjetiva y su antecedente (botón) convierte la adjetiva en especificativa; se dice, pues, que hay un solo botón de esa clase, con lo que se sobreentiende que hay otros de otra clase. Pero lo que se quería expresar es que hay un solo botón y que éste tiene determinadas funciones. Se trata, por tanto, de una subordinada explicativa que introduce una cualidad de dicho botón. Es necesario marcarlo con comas.

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j) Aposiciones. La coma toma un alto valor en el caso de las aposiciones; es decir, aquellas que, desde el punto de vista del significado, definen al sujeto o lo complementan:

El presidente del Gobierno, José María Aznar, declaró ayer […].

En este caso la aposición (José María Aznar) equivale a todo el grupo el presidente del Gobierno. Por tanto, estamos hablando de un presidente del Gobierno al que adjudicamos un artículo determinado; y eso implica que tanto el emisor como el receptor saben de qué presidente del Gobierno se trata. En este caso, sabemos que se trata del actual presidente, y que el Gobierno del que hablamos es el español. Y sólo una persona reúne todos esos requisitos: José María Aznar.

Veamos ahora otro ejemplo:

*El jugador del Real Madrid, Davor Suker, viajó ayer a Croacia.

Si bien es cierto que el jugador del Real Madrid equivale a Davor Suker, nótese que, en efecto, estamos hablando de el jugador, no de un jugador. Y de ahí se rompe la lógica de la frase tal como estaba expresada, ya que previamente no teníamos establecido que el jugador del Real Madrid ha de ser necesariamente Davor Suker (al contrario de lo que pasaba con José María Aznar, donde no cabía más opción). Así que es necesario eliminar la aposición:

El jugador del Real Madrid Davor Suker viajó ayer a Croacia.

Sí habría servido, en cambio, la aposición si hubiéramos utilizado el artículo indeterminado:

Un jugador del Real Madrid, Davor Suker, viajó ayer a Croacia.

Porque Davor Suker es, en efecto, un jugador del Real Madrid. No el jugador. Hay más jugadores, y por tanto no podemos establecer el acuerdo tácito de que nos referimos precisamente a él.


k) Construcciones absolutas. 
Estas construcciones son segmentos autónomos desde el punto de vista sintáctico que presentan un participio. Este tipo de construcciones deben delimitarse con comas. Por ejemplo:

Situados los corredores en el punto de partida, puede empezar la competición.
Los trabajadores, vista la situación, decidieron declararse en huelga.

 

l) Conectores. Se producen muchos errores en el uso de los signos de puntuación, ya que los estudiantes raramente los marcan con comas. Se trata de un caso especial que aparezcan siempre separados del resto de la secuencia por medio de una coma; si, por el contrario, están situados en mitad del enunciado, es necesario emplear dos comas.

El que, en efecto, quiere luchar, empieza por creer que el enemigo existe, que es poderoso; por tanto, respetable.

Es un hecho, sin embargo, que los ciudadanos no se sienten obligados, en el sentido moral del término, con la mayoría de las leyes que emanan de los gobiernos democráticos.

m) Adverbios que complementan a todo el enunciado. Como ocurre con los conectores, los adverbios de modo que se emplean para valorar o calificar el contenido global del enunciado deben estar separados del resto de la secuencia por una coma. Se trata de adverbios como desgraciadamenteefectivamentelamentablemente, etc. Obsérvese la diferencia de significado entre las siguientes cláusulas:

Afortunadamente, ha acabado el trabajo. (Creo que es afortunado que haya acabado el trabajo)

Ha acabado el trabajo afortunadamente. (Ha acabado el trabajo con éxito)

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n) La coma después de luego. Es necesario hacer una distinción entre el significado de estos dos enunciados:

He ido sin comer. Luego, volveré hambriento.
He ido sin comer. Luego volveré hambriento.

En el primer caso, luego funciona como conjunción consecutiva (igual que lo haría por tanto). En el segundo, estamos ante un adverbio temporal (equivalente a después) que tiene capacidad para ocupar otro lugar en la oración: Volveré hambriento luego. La coma resulta fundamental para distinguirlos.

o) La coma después del adverbio mientras. Igual que sucede con luego, el adverbio mientras puede tomar valor de conjunción según se ponga o no una coma. Veamos la diferencia entre los siguientes enunciados:

Mientras tú vienes.
Mientras, tú vienes.

La falta de cuidado en ese detalle conduce muchas veces a que el lector no entienda nada, como en estos casos:

*Mientras Jordi Mollà, Nancho Novo y Carlos Fuentes resultan mucho mejor que Juan Diego Botto, que funciona con un registro menos convincente que el resto de sus compañeros del amplio, atractivo y bien conjuntado grupo.

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p) La coma y como. 
Éste es uno de los errores en los que caen los estudiantes, ya que la ausencia o la introducción de coma puede alterar el mensaje.

He venido como me dijiste.
He venido, como me dijiste.


q) La abreviatura etc
Si la enumeración no está cerrada, se suprime la conjunción copulativa y la oración acaba con la abreviatura etc. (precedida de coma) o con puntos suspensivos (no precedidos de coma), recursos que no pueden aparecer nunca simultáneamente.

*Existen diversas razones para odiar a ese individuo: desdén, grosería, malhumor, etc…
Existen diversas razones para odiar a ese individuo: desdén, grosería, malhumor, etc.
Existen diversas razones para odiar a ese individuo: desdén, grosería, malhumor…


ERRORES MÁS FRECUENTES (Continuación) / VÍNCULOS

 

Aprendiendo de Ana María Shua dos de Rosa Navarro Romero

Con respecto a los personajes, en el microrrelato muy pocas veces son descritos o caracterizados psicológicamente. Suelen ser anónimos, pero es muy frecuente el uso de personajes conocidos, ya sean bíblicos, mitológicos, literarios, históricos o legendarios. Esto permite una mayor brevedad, ya que ni siquiera es necesario describir el contexto. En un texto de La sueñera (Shua, 2009: 260), Ana María Shua nos sorprende con personajes procedentes de diversos mundos, como la Biblia, la Ciencia y la Literatura y los une en el terreno de la ficción. Esto suele hacerse, en muchas ocasiones, con el fin de desacralizarlos, para dar “la vuelta a la historia” o para dotar al texto de un sentido humorístico o irónico. La ironía se activa en el acto de lectura, desmoronando las certidumbres del lector. Se consigue así una ruptura de expectativas, sobre todo a través de finales sorpresivos e inesperados. También es frecuente mantener oculta la identidad del narrador hasta el final, cambiando así todo el significado del texto. Es el caso de la microficción Acerca del vampirismo (Shua, 2009: 554), en la que es el Conde Drácula el que da consejos para curar el vampirismo, a través de un lenguaje médico-científico que acaba teniendo un efecto ridículo.  Además de la técnica de mantener la identidad del narrador oculta, también es habitual presentar un doble del narrador, como en el siguiente texto donde, al descubrirse espiándose a sí misma, la narradora se regaña por su descuido:

Pelando zanahorias me corto un dedo. De la herida brotan gotas de alquitrán que manchan el parquet. Tratando de limpiarlo, hago un agujero en el piso. En el departamento de abajo hay una reunión de cátedra. Entre los profesores estoy yo. Al levantar la vista me descubro espiando. Eso te pasa por pelar zanahorias, me digo, muy enojada (Shua, 2009: 42).

Otro de los rasgos de la minificción, el juego lingüístico, aparece constantemente en la obra de Shua. El lenguaje se lleva al límite de sus posibilidades y, muchas veces, nos sorprende con una lógica inesperada que suele desembocar en el absurdo, la paradoja o la ironía. La ambigüedad y la metáfora son muy frecuentes y se juega con los refranes, las frases hechas o los dichos populares, normalmente dando la vuelta a su significado. El juego lingüístico está relacionado con el humor, y la elección de determinado vocabulario puede llegar a desembocar en un chiste o final sorprendente, como en el siguiente texto:

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio (Shua, 2009: 127).

El carácter lúdico en la microficción es extremo. La autora parte con frecuencia de frases hechas, también para darles la vuelta y cambiar su significado, o incluso de canciones populares infantiles, que nos cuentan finales muy distintos de los que conocemos:

Todos los patitos se fueron a bañar y el más chiquitito se quiso quedar. Él sabía por qué. El compuesto químico que había arrojado horas antes en el agua del estanque dio el resultado previsto. Mamá Pato no volvió a pegarle: a un hijo repentinamente único se lo trata     –es natural− con ciertos miramientos (Shua, 2009: 259).

 

Ana María Shua es especialista en valerse de la polisemia del lenguaje para alterar la realidad. Así, narrativiza frases hechas o refranes rompiendo la lógica del lector. La literalización de metáforas también produce un efecto humorístico y encontramos ejemplos en los que la autora intenta doblegar militarmente a las manchas rebeldes o sentarse al borde de un sueño. De este modo consigue invertir el sentido común y crear paralelismos inesperados, como el de atraer lombrices al tocar la flauta:

 Interpretando con mi flauta dulce una vieja melodía, atraigo a tres lombrices que viven en la maceta del gomero. Toque algo de los Vétales, me piden, respetuosas pero con ganas de bailar. Como yo no sé más que el arrorró, las tres se quedan dormidas sobre el parquet. Antes de despertarme las vuelvo a poner en la maceta y las arropo bien con tierra suelta (Shua, 2009: 54).  

La ironía nos lleva a elegir un camino, a decidirnos por un sentido y excluir el otro, estableciendo así un juego entre el autor y el lector. Algo parecido ocurre con el doble sentido: las microficciones

3 Boccuti, Anna, “Humorismo y fantástico en la micro-ficción argentina: Raúl Brasca, Rosalba Campra, Ana María Shua”, leído por la autora en el marco del VI Coloquio Internacional Literatura Fantástica «Lo fantástico: norte y sur», Universidad de Gotemburgo, Suecia, 27-30 de junio 2007. Disponible en http://goo.gl/0OZSL (07/01/2013).

Ana María Shua: Argentine writer - Biography and Life

 

Diferencias entre el cuento y la narración

Las diferencias que podemos encontrar en el cuento y la narración, son las siguientes: La narración debe de ser un relato que se exprese con un orden cronológico, en cambio el cuento no necesita ser contado bajo ningún orden de tiempo. El cuento debe de ser un cuento breve y entendible a la audiencia, la narración debe de ser relatada con una estructura larga y con el desenvolvimiento de este de una manera más lenta que en el cuento. El cuento pueden ser historias reales o ficticias, pero siempre tendrán algo de imaginario y se trata de disfrazar la realidad con algo más ficticio, a diferencia de la narración que suele ser más real. Realmente entre el cuento y la narración no existe mucha diferencia, ya que el cuento se considera como un relato más breve, es decir una narración más corta, sin embargo, posee algunos factores que los diferencian el uno del otro.

Sinaloa lee: ¡Diles que no me maten! de Juan Rulfo

http://la-narracion.com/que-diferencia-hay-entra-un-cuento-y-una-narracion

Diferencia entre cuento y relato

 

 

La principal característica de los relatos históricos es que se enfocan exclusivamente en temas del pasado. La finalidad es dejar registro de acontecimientos de importancia en las comunidades, y hacerlo de una forma expositiva que sea accesible y atractiva al público en general.

Se basa en hechos del pasado

Un relato histórico desarrolla temas que ya han ocurrido. Además, estos deben ser relevantes para un público en específico.

Pueden ser de un pasado lejano o cercano, pero en definitiva todos los relatos de carácter histórico desarrollan sucesos que ya han sucedido.

Contiene elementos de estilo

Este tipo de relato se considera una expresión literaria. Esto implica que la narración en general debe contener elementos de estilo propios de la literatura.

Los relatos históricos se narran en prosa, las frases deben ser construidas con énfasis en generar un texto armonioso y entretenido para el lector.

Utiliza el orden cronológico

Una de las características más destacadas de los relatos históricos es la forma en la que se narran los hechos: en general se respeta el orden cronológico de los acontecimientos.

La idea de este tipo de relatos es expresar de una manera clara y precisa cómo se desarrollaron determinados hechos en un contexto específico, y a través del orden cronológico es posible exponer dicha idea de forma eficiente.

Vale acotar que ciertos relatos históricos hacen uso de una narrativa no lineal, a través de la cual exponen hechos que en la realidad ocurrieron de manera simultánea; en este tipo de relatos es válido utilizar este recurso.

Es necesario el conocimiento cabal de los hechos históricos a exponer

El escritor debe conocer profundamente cuáles fueron los acontecimientos enmarcados en el momento histórico que relatará, así como cuáles fueron sus causas, consecuencias y otras implicaciones.

Para esto el escritor debe realizar una investigación exhaustiva a través de la cual pueda acceder a información fidedigna, verificada y de relevancia.

Puede incluir elementos ficticios

Dentro de la narración que ha desarrollado el escritor es válido incorporar elementos —o incluso narrativas completas— que no hayan tenido lugar en la realidad.

Sin embargo, es importante aclarar que siempre deben basarse en los hechos acontecidos. Lo más importante de un relato histórico es que debe ser fiable y verídico, aunque se apoye en elementos ficticios para el desarrollo de la trama.

Puede incluir la mirada personal del escritor

Los relatos históricos muestran la mirada del o los escritores, quienes se basan en determinadas fuetes bibliográficas e históricas, así como en sus propios criterios y análisis crítico.

Por esto, los relatos de este tipo pueden ofrecer una interpretación de los autores ante un determinado hecho histórico.

Tiene principio y fin

Como ya mencionamos anteriormente, los temas que se desarrollan ya deben haber ocurrido en el tiempo. Además, es necesario que hayan experimentado un final; la idea es tomar una situación completa, de principio a fin, y exponerla a través del relato histórico.

El cuento moderno

Muchos podrían asociar la idea de cuento con el didáctico o el moralizador, con una fábula o que su contenido está dirigido a un público infantil. Otros podrían pensar que solo es una novela corta o un intento de esta.  Con frecuencia se desconoce que el cuento es un género literario perse. “Mariano Baquero Goyanes –crítico español- afirma que este no es un producto híbrido ni un género menor ” (Piña-Rosales 2009).

Pueden encontrarse distintas formas de clasificar los cuentos. Básicamente existe el  tradicional, transmitido oralmente y el  moderno, que es el tema en el que me enfocaré.  El primero lo consideraría como sustrato del segundo.

El origen del cuento, como indica Zavala (2006), “se hunde en las raíces de la memoria colectiva”. “La historia profunda del hombre es la que este ha ido escribiendo con sus cuentos”, expone Alberca (1985). Así se puede deducir que este es un género vinculado estrechamente a la naturaleza humana y que ese estatus  no hace más que reivindicar su existencia.

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Edgar Allan Poe (1809-1849)

El cuento moderno, considerado como tal, surge a mediados del siglo XIX a partir de la obra de Edgar Allan Poe. (Alberca, 1985; Zavala, 2006; Piña-Rosales, 2009)  También es llamado comúnmente ‘relato’ (Zavala, 2006). Julio Cortázar, (1973) refirió que Poe “se dio cuenta antes que nadie del rigor que exige el cuento como género y de que sus diferencias con la novela no eran solo una cuestión de brevedad” (Alberca, 1985). Es, por lo tanto, muy importante conocer sus características.

El argumento se reduce a un suceso único, desprovisto de pormenores anecdóticos. De este rasgo fundamental derivan los demás elementos. La brevedad es consecuencia de que para contar un solo acontecimiento no se necesitan muchas palabras, por lo tanto, no es una característica propia del relato. (Alberca, 1985)

Desde una determinada perspectiva temporal, generalmente se narra el suceso (narración) en tiempo pasado. (Alberca, 1985) Las modalidades narrativas pueden ser de corte tradicional, realista o de tendencia vanguardista, experimental (Piña-Rosales, 2009). El verdadero personaje del relato es el suceso. Los personajes carecen de relieve propio, están concebidos en función del acontecimiento central. (Alberca, 1985)

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Franz Kafka (1883-1924)

El cuento exige una lectura de un tirón. Para conseguirlo debe tener, de principio a fin, tensión y efecto. Con un final efectista se culmina la tensión. (Alberca, 1985) El desenlace puede ser sorpresivo o violento (Piña-Rosales, 2009). Sin embargo, a diferencia de los relatos de Poe, el argumento y la narración en los cuentos de raíz kafkiana no se estructuran en función del efecto final. En estos el hecho narrado permanece en una especie de presente absoluto, sin un final explícito (Alberca, 1985).

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Julio Cortázar (1914-1984)

Los lineamientos anteriores no limitan la creación literaria del cuento moderno, solo asienta una base. Cortázar lo consideró “un género no encasillable” (Alberca, 1985, pág.214), y Zavala (2006) indica que “existan textos genéticamente puros es una hipótesis”. “Al fin y al cabo, un género no se mantiene idéntico a sí mismo (…) se adapta al gusto de la época, se robustece o adelgaza, según los tiempos” (Piña-Rosales, 2009). Una evidencia es la variedad de “subgéneros como el policíaco, el humorístico, el satírico, el fantástico, el alegórico o el de horror, etc.” (Zavala, 2006).

Disfruta de la lectura de los textos de algunos cuentistas famosos en los vínculos al final de esta entrada. Sin duda descubrirás en ellos varias de las características que se han detallado en este texto.

Características del cuento moderno

https://www.lifeder.com/relato-historico/

APUNTES DE NARRATIVA

1. No repetir
La repetición reiterada de una palabra de significado pleno (nombre, verbo, adjetivo o
adverbio) en un periodo breve provoca monotonía y aburrimiento. No importa que sea
una palabra bonita, corta, básica (es, tiene, punto…) o la central de un tema (…).
2. Evitar las muletillas
(…) A menudo algunas expresiones actúan como auténticas muletillas o clichés
lingüísticos. Se pueden utilizar para llenar vacíos o articular una frase coja – ¡y también
para estar a la moda verbal! -, pero demasiadas veces se abusa de ellas sin motivo. He
aquí las principales (las que llevan asterisco no se consideran correctas):
* a nivel de en cualquier caso
* a raíz de * en función de
* a través de es evidente
* bajo el punto de vista evidentemente
como muy de cara a
como mínimo de entrada
de alguna manera para empezar
el acto de personalmente
el proceso de pienso que
el hecho de que quiero decir que
*en base a (…)
3. Eliminar los comodines
Si el comodín es la carta que encaja en cualquier juego, la palabra-comodín es aquel
nombre, verbo o adjetivo, de sentido bastante genérico, que utilizamos cuando no se
nos ocurre otra palabra más específica. Son palabras comodín las que sirven para todo,
Consejos para redactar y revisar
que se pueden utilizar siempre, pero que precisan poco o nada el significado de una
frase. Si se abusa de ellas, empobrecen la prosa y la vacían de contenido.
Ejemplo:
aspecto, cosa, elemento, hecho, información,
problema, tema… Nombres
Verbos decir, hacer, poner, tener…
Adjetivos bueno, interesante, positivo… (…)
4. Preferir palabras concretas a palabras abstractas
Las palabras concretas se refieren a objetos o sujetos tangibles; el lector las puede
descifrar fácilmente porque se hace una clara imagen de ellas asociándolas a la
realidad. En cambio, las palabras abstractas designan conceptos o cualidades más
difusos y suelen abarcar un número mayor de acepciones. El lector necesita más tiempo
y esfuerzo para captar su sentido: no hay referentes reales y hay que escoger una
acepción apropiada entre las diversas posibles (…)
5. Preferir palabras cortas y sencillas
A veces la lengua nos permite escoger entre una palabra usual o una equivalencia más
culta, más extraña. La palabra corriente es a menudo más corta y ágil y facilita la
lectura del texto. (…)
6. Preferir las formas más populares
La lengua también nos ofrece dos formas posibles en algunos aspectos de fonética,
ortografía o morfosintaxis.
Consejos para redactar y revisar
En las siguientes parejas la solución de la derecha, más llana y popular, también resulta
más recomendable:
septiembre setiembre
transcendente trascendente
substantivo sustantivo
El hotel de Venecia en el cual nos … donde nos hospedamos
hospedamos era limpio y barato.

El Roses se coloca a sólo tres puntos
del líder, el Vic, al cual visitará el … el Vic, antes de visitarlo…
próximo domingo.
7. Evitar los verbos predicativos
Los verbos ser y estar recargan innecesariamente la frase. Los verbos de predicación
completa son más enérgicos y claros. Otros verbos débiles que a veces podemos
sustituir son hacer, encontrar, parecer, llegar a, haber. (…)
8. Tener cuidado con los adverbios en –mente
Los adverbios de modo terminados en –mente poseen algunas particularidades:
Son propios de registros formales. El estilo coloquial prefiere los adverbios más
vivos y breves. (…)
Si se abusa de los adverbios en –mente, se recarga la prosa y se hace pesada,
porque son palabras largas. (…)
Es aconsejable evitar el tic de iniciar un texto o una unidad textual mayor
(apartado, página) con un adverbio de este tipo, excepto cuando su función sea la de
marcador textual (…)
Consejos para redactar y revisar
9. Marcadores textuales
Señalan los accidentes de la prosa: la estructura, las conexiones entre frases, la función
de un fragmento, etc. Tienen forma de conjunciones, adverbios, locuciones conjuntivas
o incluso sintagmas, y son útiles para ayudar al lector a comprender el texto. (…)

Consejo (consulta) - Wikipedia, la enciclopedia libre

 

 

Me ha gustado esta nota en https://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/escolar/encontremos-el-hilo-conductor-para-no-perdernos-en-la-lectura-1295556.html

 

 

 

 

 

Lauro zavala entrevista en café Chejov

Biografía de Lauro Zavala

s profesor-investigador en la Universidad Autonóma Metropolitana (Xochimilco) desde 1984. Cursó el doctorado en Literatura Hispánica (El Colegio de México) y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) desde 1994. Es autor de 6 libros y 14 antologías, entre las que destaca la conocida serie Teorías del cuento (UNAM). En 1998 organizó el Primer Encuentro Internacional de Minificción, y es director de la revista de investigación El cuento en Red. Estudios sobre la Ficción Breve, http://cuentoenred.org. Es coautor de 36 libros publicados en Estados Unidos, Inglaterra, Francia y otros países , y sus trabajos han sido citados en más de 200 libros y revistas de investigación. Sus libros sobre cuento más recientes son Borges múltiple, (en colaboración con la P. Brescia, UNAM), La palabra en juego. Antología del nuevo cuento mexicano (3a. ed., UAEM), Lecturas simultáneas. La enseñanza de lengua y literatura con especial atención al cuento ultracorto (UAM-X) y Relatos vertiginosos. Antología de cuentos mínimos (Alfaguara).

 

La coma y la conjunción y los dos puntos, para recordar…

http://udep.edu.pe/castellanoactual/nunca-se-escribe-coma-antes-de-la-conjuncion-copulativa-y/

Dentro de una oración, se escribe coma para separar elementos en serie que tienen una misma categoría gramatical: Asistieron al evento profesores, alumnos, padres de familia; Cumplió sus objetivos: estudiar en el extranjero, graduarse, casarse con la chica de sus sueños. Cuando el último elemento de la enumeración va introducido por una conjunción copulativa, no se escribe coma delante de ella: Compró zapatos, carteras, ropa y joyas; Realizó muchas actividades durante el día: cortó el césped, limpió la casa y lavó la ropa.

 

No obstante, el uso de la coma antes de la conjunción y es necesario, en ciertas situaciones, para organizar el discurso y facilitar su comprensión:

 

Cuando el enunciado que precede a la conjunción no corresponde gramaticalmente con los elementos seriados por tratarse de una conclusión o consecuencia: Miró al público, tomó sus apuntes, cogió el micrófono, y empezó a exponer con algo de nerviosismo. Tomó las llaves, el abrigo y su maletín, y salió despavorido.

Aunque no es obligatorio, es usual colocar una coma antes de la conjunción y cuando el enunciado que le precede es relativamente extenso: Por las mañanas, solía correr por el litoral acompañado de su gran amigo, y regresaba listo para empezar a trabajar.

Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), puede ir precedida de coma: Le advertí que no tomara bebidas heladas, y no me escuchó.

Debe escribirse coma delante o detrás de la conjunción y si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento aislado mediante comas: Corrige los errores, Daniel, y agrega otros ejemplos. Tendrás que pasar por una entrevista y, por supuesto, aprobar el examen escrito.

Cuando en una oración compuesta los elementos seriados se separan unos de otros por punto y coma, se coloca coma antes de la conjunción que introduce el último de ellos: Mateo estudiará Derecho; Raúl, Ingeniería; Susana, Medicina, y Victoria, Periodismo.

  • Alexander Otaiza dice:

    La otra duda es con relación a las mayúsculas después de dos puntos (:) y en el mismo ejemplo que dan aparece: “Dentro de una oración, se escribe coma para separar elementos en serie que tienen una misma categoría gramatical: Asistieron al evento profesores, alumnos, padres de familia; Cumplió sus objetivos: estudiar en el extranjero, graduarse, casarse con la chica de sus sueños. ”

    Saludos y gracias.-

Castellano Actual dice:

Estimado Alexander:
Los dos puntos no señalan el final de un enunciado; pero si pueden indicar el inicio de una unidad independiente. Por eso, se escribe con mayúscula después de los dos puntos solo en estos casos:
– Después de la fórmula de encabezamiento o saludos de uan carta, fax o correo electrónico:
Estimada colega:
En respuesta a su…

– Tras los dos puntos que señalen una cita textual: El senador afirmó: “No defraudaremos…”
– Tras los dos puntos que cierran los epígrafes o subtítulos de un libro:
El sintagma: Es un conjunto de palabras…
– Tras los dos puntos que siguen a palabras de carácter anunciador (ejemplo, advertencia, nota, etc.): ADVERTENCIA: Medicamento no indicado…
– Tras los dos puntos que introducen una explicación que se desarrolla en párrafos independientes. Suelen acompañarse con palabras como a continuación o siguiente:
La receta se elabora tal como se explica a continuación:
Se baten los huevos y el azúcar hasta que liguen, y se añade después la ralladura de limón. En un cuenco…

-Tras los dos puntos que siguen a verbos como certificar, exponer, solicitar, etc.
CERTIFICA: Que D.a. Celia Gracián ha trabajado…
– La primera palabra de cada elemento de uan enueración, si se escriben en líneas independientes y se cierran con un punto:
La oralidad presenta las siguientes características:
– Tendencia a marcar la procedencia dialectal.
– Está asociada a temas generales, bajo grado de formalidad y propósitos subjetivos.
– Es más redundante.

Saludos cordiales,
Castellano Actual

  • no contestó que después del ;  iniciaron con mayúscula.

 

La coma antes y después de los adverbios

¿Es correcto el uso de comas antes y después de los adverbios como en el caso de los conectivos?

Respuesta de Castellano Actual:

Estimada Guadalupe:

Según la Nueva gramática de la lengua española (2011: 2358) la mayor parte de los adverbios y las locuciones adverbiales que se emplean como conectores discursivos, se caracteriza por su relativa independencia fónica y sintáctica respecto de la oración, por tanto, es frecuente que aparezcan precedidos o seguidos de pausa, y también suelen formar grupo entonativo propio: La experiencia del viaje, con todo, resultó muy positiva; Por cierto, supe que ayer encontraste a Pedro y a Juan en la fiesta. Se trata, en la mayoría de los casos, de los llamados «conectores parentéticos».

Sin embargo, como refiere Estrella Montolío (2000: 113), existen algunos conectores «integrados en la oración» que no van entre pausas y presentan un elemento subordinante en su formación, que puede ser la conjunción subordinante que (a pesar de quesalvo quedado que) como una preposición, generalmente de (a pesar deen vista dea fin de) o a (pese adebido a): En caso de que no consiga trabajo en Piura, se tendrá que ir a Lima.

Castellano Actual

🥇▷【 El adverbio - 5 Lecciones de español con anagramas: Nivel I 】

http://udep.edu.pe/castellanoactual/duda-resuelta-coma-antes-y-despues-de-los-adverbios/

Quién era Amparo Davila, qué dicen de ella los que saben; si era amiga de Cortázar…Texto de Bernardo Esquinca

El olvido literario sobreviene por razones varias; quizá la más perniciosa y constante de todas sea la asfixia que provocan, parafraseando a Gabriel Zaid, los demasiados libros. La multitud sofoca a las pequeñas joyas y los autores de culto cada vez quedan más lejos. Aunque no sea nada nuevo y la historia de los raros se escriba de este modo, siempre es bueno actualizar el panorama de memorables al borde del olvido.

Hoy inicia una serie de posts en los que un escritor, una vez por semana, destaca la obra de algún autor imprescindible, no necesariamente excéntrico, simplemente poco visto.

– La redacción

 

Las manzanas son un enigma

Amparo Dávila es una de las cuentistas más extrañas, originales e interesantes de la literatura mexicana del siglo XX. Paradójicamente, su obra no ha gozado de una difusión y un reconocimiento dignos de su estatura. Aunque le fue otorgado el Premio Villaurrutia en 1977, recibió un homenaje de Bellas Artes en el 2008 por sus 80 años de edad y el Fondo de Cultura Económica publicó sus Cuentos reunidos en 2009, sigue siendo una escritora de culto. Como suele suceder, ha tenido más eco en el extranjero, donde ha aparecido en aproximadamente cincuenta antologías en idiomas como el francés, el alemán, el italiano y el inglés. Afortunadamente, su obra sigue cautivando a nuevas generaciones de escritores mexicanos, y ha sido leída atentamente por autoras como Cristina Rivera Garza, Vivian Abenshushan y Bibiana Camacho, quienes la han convertido en tema de novelas o artículos.

Nacida y criada en Pinos, Zacatecas(1928), y trasladada posteriormente al Distrito Federal, en sus relatos confluye una mezcla de provincianismo y transgresión que le confiere a su obra un tono profundamente inquietante. Ella misma explica en una entrevista que puede consultarse en YouTube, que creció en su pueblo natal mirando las caravanas fúnebres que iban hasta Pinos para enterrar a sus difuntos, ya que era el único cementerio cercano. Ya fuera en una carreta o sobre el lomo de una mula, los muertos desfilaban como “un espectáculo”. Desde la biblioteca de su padre, la pequeña Amparo se entretenía, literalmente, “viendo pasar la muerte”. También echaba mano, por supuesto, de los libros que la rodeaban. Entre ellos, la Divina Comedia de Dante, lectura que la horrorizó porque el libro venía acompañado de los dibujos de Doré.

Pero no es la provincia ni la urbe lo que sobresale en sus cuentos, sino las trabajadas atmósferas y la creación de los personajes, siempre atrapados en un destino funesto al que no pueden –o no quieren– eludir. “No hay escapatoria posible al huir de nosotros mismos”, dice uno de los protagonistas de “El patio cuadrado”. Esa fatalidad permea sus relatos, es una gotera implacable que cae sobre sus personajes, desquiciándolos y orillándolos al abismo, a esa frontera donde realidad y fantasía son una misma y asfixiante pesadilla.

Enclavados en la literatura fantástica y de terror, los cuentos de Amparo Dávila están habitados por personas comunes y corrientes, que se ven enfrentadas a amenazas externas (presencias ominosas, íncubos, doppelgangers, espectros) o a su propia e incomprensible locura. Ya sean solitarios alienados como el protagonista de “Fragmento de un diario”, cuyo objetivo es perfeccionar su escala de dolor, o miembros de una familia tradicional y abnegada, como los que se entregan a su destino de cuidar a un hijo-ogro en “Óscar”, sus criaturas deambulan por una cotidianidad extraordinariamente reconstruida y palpable. Esto permite que la oscuridad y las calamidades irrumpan en las historias con una fuerza sobrecogedora y más “natural” que “sobrenatural”.

Amparo Dávila narra desde una época muy concreta, y eso le confiere a sus relatos una sensación de estar detenidos en el tiempo que, lejos de restarles efectividad, los potencia al hacer sentir al lector que ha traspasado a una dimensión paralela, donde puede verse a sí mismo viviendo en otra vida. En sus relatos se bordan pañuelos, se teme a la tuberculosis, se espera a los tranvías, se usan guantes, gabardinas y sombreros, hay gobelinos y pianos de cuarto de cola, se sirven cremas y licores, y se pagan centavos. “Aquí todo es recuerdo, hasta el aire”, dice uno de los protagonistas de “La quinta de las celosías”, uno de sus mejores textos.

Una de las cualidades más notables de la narrativa de Amparo Dávila es el estilo. Sus relatos están dotados de una prosa afilada y precisa, no existe una frase de más, están trabajados con la paciencia de una escritora que nunca tuvo prisa, y que solamente publicó cuatro compilaciones: Tiempo destrozado (1959), Música concreta (1964), Árboles petrificados (1977), y Con los ojos abiertos (incluido en el mencionado Cuentos reunidos). Ella misma comenta que las fatalidades de la vida –como si se tratara de uno de sus propios personajes– le impidieron escribir más o corregir más aprisa sus textos. Lo cierto es que desde sus relatos tempranos escribió con audacia y visión, cultivando una manera singular de entender la vida y la literatura, una donde los caminos rectos e iluminados carecían de su interés.

Lo que más se le agradece, es que siempre evadió las obviedades. Sus terrores no pueden catalogarse con facilidad, porque nunca está claro de dónde proceden. El ejemplo más significativo está en su pequeña obra maestra: “Alta cocina”, un cuento de apenas página y media en el que la protagonista recuerda un platillo de su niñez, que preparaban en su casa a base de un extraño ingrediente que crecía en la temporada de lluvias, que poseía unos ojillos redondos y negros, y que no dejaba de chillar en su lenta agonía en el caldero. Uno no llega a saber exactamente qué es aquello que cocinaban, lo que acrecienta lo escalofriante de la historia.

Hay un principio básico para todo narrador de lo paranormal: para poder escribir sobre ello, tienes que creer en ello. Amparo Dávila cuenta que de niña era visitada por el fantasma de un hombre que había sido dueño de la finca en la que habitaba con sus padres. Un señor con una pata de palo que la hacía sonar cuando se acercaba a ella… La biografía personal entrelazada con la obra literaria. El territorio que crean aquellos a los que la realidad les parece insuficiente. Lo expresa inmejorablemente uno de los personajes de “Música concreta”: “A veces uno sin querer, sin darse cuenta, mezcla la realidad y la fantasía y las funde, se deja atrapar en su maraña y se abandona a lo absurdo, es como irse de viaje hacia una ciudad que nunca ha existido”. Hacia allá nos empujan las historias de Amparo Dávila. La ciudad no tiene nombre, pero en ella hay árboles, penumbra y un viento helado. Y una única certeza: en ese lugar hasta las manzanas son un enigma.

Memorables y el olvido: Amparo Dávila

La señorita Julia de Amparo Davila

http://revistasacademicas.ucol.mx/index.php/generos/article/view/914/pdf

Cármina Burana desde Bellas Artes México

Contigo a la distancia trae la versión de Cármina Burana representada en México.

 

Cármina Burana es una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, reunidos en el manuscrito encontrado en Benediktbeuern, Alemania, en el siglo XIX. Fueron encontrados en latín medieval, otros pocos en alto alemán medio y otros con rastros de francés antiguo. Algunos de ellos son textos macarrónicos; es decir, una mezcla de latín y de alemán o de francés vernáculo.

Los autores fueron estudiantes y clérigos de la época en que el latín era la lengua franca en toda Italia y en el occidente de Europa para los académicos viajeros, para las universidades y para los teólogos. La mayor parte de los poemas y canciones parecen ser obra de los goliardos, clérigos o estudiantes que llevaban una vida errante y desordenada.

 

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Estos poemas hacen gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza; y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Edad Media como una “época oscura”.

Las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan con su ritmo las letanías del antiguo Evangelio para satirizar la decadencia de la curia romana, o para construir elogios al amor, al juego y, sobre todo, al vino, en la tradición de los carmina potoria.

 

Foto Isóptica

 

 

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Estos cantos son transmitidos desde el Palacio de Bellas Artes y forma parte de las actividades del programa Contigo en la Distancia, una campaña que busca que las personas nos quedemos en casa con diversas actividades entretenidas.

El Cármina que se lleva a cabo es la obra del alemán Carl Orff, un músico nacido en una familia culta y acomodada, criando entre libros y música compuesta en el siglo XX. Desde los 5 años tocaba el piano y fue unos años más tarde cuando comenzó a componer temas para acompañar sus representaciones de teatro.

 

Foto Isóptica

 

 

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Esta transmisión de su obra maestra es esencial y evoca a los monjes cantando en el monasterio de la antigüedad. Es una cantata basada en textos escritos es una delicia que no te puedes perder.

Te dejamos con este increíble espectáculo para que lo veas desde casa.

Cármina Burana desde Bellas Artes

La épica versión de Cármina Burana en Bellas artes desde tu casa

El Hayku según Ocatavio Paz

En palabras del propio Octavio Paz, el haiku es “un organismo poético muy complejo. Su misma brevedad obliga al poeta a significar mucho diciendo lo mínimo. Desde un punto de vista formal, el haikú se divide en dos partes. Uno da la condición general y la ubicación temporal y espacial del poema (otoño o primavera, un ruiseñor); la otra, relampagueante, debe contener una elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa; la otra, inesperada. La percepción poética surge del choque entre ambas. La índole misma del haikú es favorable a un humor seco, nada sentimental. El haikú es una pequeña cápsula cargada de poesía capaz de hacer saltar la realidad aparente”.

Si lo que quieres es escribir un haiku, estos son algunos consejos que puedes seguir.

  • Sé natural.
  • No te preocupes por las antiguas reglas gramaticales, la puntuación, etc.
  • Escribe para ti; si lo que escribes no te agrada ¿cómo esperas que agrade a los demás?
  • Ten en cuenta la perspectiva. Las cosas grandes lo son, sin duda, pero también las pequeñas pueden ser grandes si se ven de cerca.
  • Un haiku no es una proposición lógica y no debe mostrar el proceso reflexivo.
  • Sé conciso; omite cuanto no es útil.
  • Omite al máximo los adverbios, verbos y preposiciones.
  • Emplea imágenes tomadas de la fantasía y de la realidad, pero prefiere estas últimas. Si empleas imágenes irreales puedes lograr haikus buenos y malos, pero los primeros serán escasos. Si empleas imágenes reales aún te será difícil lograr un haiku excelente, pero te será relativamente fácil componer el haiku del segundo tipo, que tendrá algún valor con el transcurso del tiempo.
  • Conoce todos los tipos de haiku, pero ten tu estilo propio.
  • Haz acopio directo de material; no lo tomes de otros haiku.
  • Conoce también algo de otros géneros literarios.
  • Conoce, un poco al menos, las demás artes.

Por último, el gran poeta mexicano muere de cáncer a los 84 años de edad en abril de 1998, seis meses antes que su primera esposa y amor de su vida, Elena Garro, quien en una entrevista tras el funeral de Paz comenta “Paz simplemente se me adelantó”.

El haiku es una forma poética que siempre me ha fascinado, ya que se necesita una habilidad especial para decir lo que quieres en tan pocas palabras, o letras según las sílabas que en ellas existan.

Como un aficionado a la poesía he de admitir que el haiku tiene características únicas que tocan esa fibra sensible en mi ser, alentando al poeta en mi interior a dar vida a esas figuras poéticas tan cortas y a la vez tan complejas.

Como crítico es mi deber mencionar que, si bien la poesía es para todo aquel que esté dispuesto a abrir su corazón, el haiku demanda más que una ofrenda de sangre, demanda apertura de mente, una sensibilidad extraordinaria para convertir a la naturaleza en palabras y una claridad imprescindible, para de esa forma, dejar una enseñanza e invitar a la reflexión, que a fin de cuentas es el propósito del haiku.

Biografia de Octavio Paz

 

Dicen los que saben: Gabo

Durante mucho tiempo me aterró la página en blanco. La veía y vomitaba. Pero un día leí lo mejor que se escribió sobre ese síndrome. Su autor fue Hemingway. Dice que hay que empezar, y escribir, y escribir, hasta que de pronto uno siente que las cosas salen solas, como si alguien te las dictara al oído, o como si el que las escribe fuera otro. Tiene razón: es un momento sublime.

Es un embeleso que he sentido, pero que dura muy poco y es de vez en cuando. RGG

Gabo imprescindible: Tres obras Gabriel García Márquez que debes ...