Una sospecha de Nathaniel Hawthorne

Una familia compuesta de padre, madre y dos niños, salió a pasear y se sentó a descansar en medio de un bosque. La niña oyó un llamado, se fue a corretear por el interior del bosque y volvió minutos más tarde. Al principio los padres ni veían cambio en ella, pero gradualmente empezaron a notar algo raro, lo fueron siguiendo cada vez más y más, hasta que, pasando los años, sospechaban que otra niña, no la suya, volvió del bosque aquella vez.

Van árbol

 

Veritas odium parit Denevi*

Traedme el caballo más veloz —pidió el hombre honrado—. Acabo de decirle la verdad al rey.

Marco Denevi para los amantes de la literatura breve es un maestro sólido y a seguir.

Marco Denevi: ( 1922 – 1998) Novelista y dramaturgo argentino.

Novelas de su autoría: Rosaura a las diez (Premio Kraft1955) y fue llevada al cine; Ceremonia secreta (1960).   Hijo de un inmigrante que supo transmitirle la voluntad de trabajo y también lo inició en las obras de Robert Louis Stevenson, Alejandro Dumas y Benito Pérez Galdós. Se graduó como abogado y en tal carácter trabajó en  un organismo público.
En Ceremonia secreta (1960), su segunda novela, Marco Denevi construye un ámbito denso  para abordar los conflictos de identidad. Premiada por la revista Life en español,  y llevada al cine.
Entre sus obras teatrales se cuentan: Los expedientes (1957, Premio Nacional de Teatro), El emperador de la China (1959), El cuarto de la noche (1962) y Cuando el perro del ángel no ladra, En 1962 recibió el premio Argentores.
Sus obras de teatro. A partir de 1980 practicó el periodismo político  en el diario La Nación.
Otras  Obras suyas:Falsificaciones (1966), Un pequeño café (1967), Manual de historia(1985), Enciclopedia secreta de una familia argentina (1986), Hierba del cielo y Música de amor perdido (ambas de 1991), El jardín de las delicias (1992) y El amor es 

Lo que trae la lluvia de Gabriel Bevilaqua

Llegó con la lluvia. La encontré frente a la puerta como un gorrión que se cayó del nido. No recordaba su nombre, ni su edad, ni de dónde venía. Le prometí llevarla hasta el pueblo más cercano cuando acabase la siembra, jamás cumplí. Ignoro por qué disimuló la falta. Mi abuela decía que la lluvia ha marcado siempre la historia de nuestra familia, por eso la bauticé Fermina, como ella.
Desde el principio me sedujo la música de su voz y ese inaugurar el mundo de sus palabras sin raíces. Su curiosidad pronto desanudó cada uno de mis silencios.
Fue el año más feliz de mi vida, el año de la gran seca.
Al cabo volvió a llover. Empapada y balbuceante, Fermina me señaló la cicatriz en la pierna que tantas veces yo había acariciado: habló de un alazán que la arrojó cuando niña, de la fractura expuesta, de una mujer esquiva que la cuidaba con cariño.
Hace un par de semanas que diluvia. Un par de semanas que la lluvia entreteje recuerdos. Un par de semanas que le suplico que se detenga.
Gabriel Bevilaqua

DEL ARCA DE FICTICIA LOS GANADORES

https://elefantefunambulista.blogspot.com/2011/11/lo-que-trae-la-lluvia.html

Onironauta, nacido en algún sitio indefinido de la Argentina, al que se le ha dado sospechosamente por escribir. Desconocemos su profesión, estado civil, condición social, nivel educativo, hobbies u otras yerbas por el estilo. Se dice, mas no consta en actas, que ha ganado algún que otro premio de microrrelatos y un número similar de menciones; todos, por supuesto, de riguroso carácter honorífico. Nos avergüenza grandemente carecer de mayores datos para contentar vuestra incomprensible curiosidad; no obstante, seguiremos investigando.

ilustración Aurora Rua

Mimetismo por anopheles

Al cabo de varios días de navegar, en conferencia con Dios, Noé se quejaba con amargura de los camaleones:
—Son unos verdaderos tramposos, Señor. No sé de qué artes se habrán valido, pero los muy ladinos me tomaron el pelo en el abordaje. Cada día descubro al menos uno nuevo en las distintas secciones del arca.

camaleon

Tomado del Fb y Ficticia.com

Génesis de Lee Cygne

LE CYGNE

Aún conservaba la esperanza, a pesar de que el nivel del agua nunca dejó de ascender. Hacía tiempo que las cumbres nevadas quedaran en el fondo del mar… Y la monotonía, el horizonte siempre el mismo… Noé moría de fastidio.
Esa mañana nadie creyó lo que se vislumbraba a lo lejos. Sem, Cam y Jafet intentaban describirle a su padre una gigantesca masa de roca sólida a la que se acercaban lentamente. El patriarca se preguntó si el Diluvio habría llegado a su fin.
Cuando el descomunal objeto estuvo cerca, Noé se desplomó exánime y sin fe sobre cubierta, incapaz de asimilar la escena de la Luna flotando en el océano.

luna

Del Arca de ficticia

Vecinos de Mariana (curufmapu)

Doña Mercedes es menuda y usa unos lentes de aumento extremo.
Parece estar siempre de buen humor y andar en las nubes. Sonríe con facilidad y le gusta la vida social de barrio. 
Su impronta fluye entre el entusiasmo y la resiliencia, razón por la cual se hizo inmune al habitual trato despectivo y negligente de su marido y a la dureza de su entorno de pobreza neoliberal.
Es graciosa. Padece de un error de cálculo en la trayectoria de su caminar, pues acostumbra desviarse de la línea recta y estrellarse contra el marco de las puertas cuando entra o sale de una habitación. Ya sea por la miopía o por surfear en las nubes, lo divertido es que cada vez que le pasa estalla en risas, despreocupando a quienes a su alrededor piensan que se ha hecho daño.
Vive, con su marido obtuso, en una casa pareada. En la casa contigua vive Nacho, un adolescente criado a su suerte entre abulia, peleas, carencias y amores enfermos. No terminó la enseñanza media, pero su mamá le advirtió que si no se inscribe en un  se puede ir a la mierda porque no está para alimentar vagos. 
Nacho escucha y mira videos de reguetón gran parte de día en su teléfono celular, y desea mujeres como las de los videos: voluptuosas, complacientes y, por sobre todo, mudas. Otro tanto lo dedica a los video juegos, mientras más sangrientos, mejor. 
Sale poco, unas chelas de repente con los cabros nomás. Se aburre pronto porque no le gusta hablar ni que le hablen, y porque según él todos son unos idiotas-porque-sí-y-punto. Los cabros ya casi nunca lo invitan.
Un día sale a media tarde a comprar cigarros. Cuando viene de vuelta del almacén se da cuenta de que una figura menuda viene en dirección contraria. Él se mueve un poco a la derecha para dejarla pasar, pero la figura se mueve en la misma dirección y se estrellan uno contra el otro.
La figura menuda estalla en risas.
Nacho, por su parte, se enfurece y la increpa con las palabrotas más cochinas que se le vienen a la cabeza.
Doña Mercedes deja de reír y lo contempla con su natural mirada dulce, amplificada por sus mega anteojos.
-Ay, mi’hijo, no se enoje tanto, disculpe, es que soy tan piti… – dice mientras instintivamente intenta tocar el rostro del chico con una caricia.
Pero el contacto de abuela tierna lo perturba.
-¡No me toque señora! ¿Qué se cree la patúa? Vieja y se quiere pasar de lista conmigo…!salga de aquí!
Doña Mercedes – ahora en tierra firme y lejos de las nubes- lo observa con más atención. Y comprende. Reconoce lo que hay en las palabras y la actitud de ese muchacho áspero. Ella sabe leer los cuerpos donde no hubo abrazos infantiles, porque aprendió en carne propia. Sabe de la ignominia de la niñez sin amor.
La compasión la inspira y necesita hacer justicia.
Entonces insiste, y osadamente toma la mano de Nacho. El chico se resiste y retira la mano, parapetado aun en su rabia, y la mira con desconfianza. Segundo intento. Esta vez Nacho, sin entender por qué, acepta el gesto. Doña Mercedes avanza, lo abraza y ya no hay retorno posible. El chico no sabe cómo sus brazos por sí solos también abrazan esta figura menuda. La abrazan y no quieren soltarla. Llora. Siente que se derrite en lágrimas. 
Doña Mercedes tiene el cuello medio adolorido, por la fuerza del abrazo y porque el chico es muy alto para ella, pero no le importa. Podría estar así para siempre, siente.
-Eso mi’hijito, alíviese nomás, que los hombres bien hombres, sí lloran.

abrazo

 

 

 

Tomado de http://www.loscuentos,net

http://www.loscuentos.net/cuentos/local/curufmapu/

El último deseo de Dino Buzzati

Le preguntaron al condenado a muerte cuál era su último deseo.
—Quisiera consultar a una quiromántica —respondió.
—¿A cuál?
—Amelia, la quiromántica del rey.
Amelia era la mejor de todas y el rey confiaba tanto en ella que nunca decidía nada sin consultaría.
El condenado a muerte fue llevado ante la quiromántica, que no sabía de quién se trataba. La mujer estudió la palma de la mano izquierda del condenado y declaró sonriendo:
—Eres muy afortunado, muchacho: tendrás una vida larga.
—¡Basta! —dijo el condenado, y pidió ser devuelto a prisión.
La anécdota corrió por todas partes y la gente reía a carcajadas de la quiromántica del rey. Pero a la mañana siguiente, cuando el condenado era conducido al patíbulo, el verdugo, que ya había levantado el hacha para el tajo final, lo bajó y rompió en llanto:
—¡No, no! ¡No puedo hacerlo! ¡Imagínese que llegara a saberlo su Majestad! ¡No, de ningún modo!
Y arrojó lejos el hacha.

quiromancia

Tomado de la revista «el cuento»

Los conspiradores de J. Emilio Pacheco

No queremos dejarla en paz. Antes de suicidarse, B llamó a sus amigos. No dijo lo que intentaba ni alcanzamos a imaginarlo. B no había hecho simulacros ni ensayos generales. Nadie acudió al llamado. El abandono es injustificable. Pero, como es de suponerse, tenemos paliativos, coartadas. El teléfono suena a medianoche. Hay sobresaltos. No somos los que fuimos. Ahora cada uno tiene deberes y necesidad de levantarse temprano.
El suicidio es una crítica radical a nuestro modo de vida y, en primer término, un asesinato simbólico. Todos sentimos que matamos a B, y ella, en venganza, acabó con nosotros. Nos sobrevaloramos al pensar que una palabra nuestra, un gesto solidario, los consuelos de la filosofía cristiana o estoica, la esperanza de la revolución mundial, la memoria de los buenos momentos en compañía, el despliegue de nuestras propias humillaciones y fracasos, un sarcasmo oportuno y escarnecedor… algo hubiera bastado para conjurar el suicidio.
Más que en nuestro íntimo sufrimiento, en estas maniobras se revela el horror de estar vivo. Nos sentimos tan culpables que nadie quiere cargar al culpa.
Entre habladurías y reproches directos, sostenemos una campaña cerrada para que alguno de nosotros expíe el remordimiento colectivo –y le haga a B en la muerte la compañía que no supimos hacerle en vida.

picasso

Lágrimas viajeras de Pedro Guillermo Jara

Mi compañera de viaje duerme acomodada en el asiento del bus. No la conozco y de vez en cuando observo a hurtadillas su perfil, sus manos entrelazadas, su piel blanca, su cabello largo y castaño. Creo escuchar su respiración acompasada. Es hermosa, no sé su nombre y no conozco su destino. Observo el paisaje que se desplaza esta mañana de otoño. En un prado un álamo con sus hojas oro-viejo resplandece con furia.
De pronto una lágrima comienza a rodar por la mejilla de mi compañera de viaje: se desliza con lentitud en búsqueda de las concavidades y pliegues del rostro hasta desaparecer en el mentón. Luego aparece otra lágrima. Tomo mi pañuelo y las enjugo. Ella no se da cuenta porque continúa dormida y soñando. No sé si son lágrimas de pena, de despedida, de separación, de ruptura. Mientras tanto sus lágrimas ruedan y se cobijan en mi pañuelo. Mi compañera de viaje llega a su destino, desciende. La observo desde la ventanilla. Habla por celular.
El bus parte.
El asiento está vacío.
El álamo resplandece.
Duermo.

mujer con lagrimas

 

Tomado de Fb

En marcha de Agustín cadena

Bajó sin hacer ruido. Conocía perfectamente su casa y aun en la oscuridad pudo encontrar su camino sin mover nada, ni las macetas que había en cada uno de los escalones ni el sillón donde se echaba a dormir el gato. Pasó con sigilo frente a la recámara de sus padres y, una vez, en el pasillo de entrada, se puso los zapatos y tomó su chamarra y su gorro del perchero.
En la calle hacía mucho frío y por lo mismo no se veía ni un alma. Sólo de vez en cuando pasaba algún coche o se oía, lejana, la voz de algún borrachín que volvía de la cantina.
Apretó el paso, sabiendo que así se le quietaría el frío. El cementerio estaba lejos.

alma

#FierasAdentro, #AgustínCadena

Tomada de fb

La primera muñeca de Manuela Fernández

La primera muñeca que tuve me la regalaron cuando nací. Siempre sentí que crecíamos juntas. Cuando cumplí los 14 años mi hermano pequeño la descuartizó sin que yo pudiera hacer nada. Hoy en el funeral de mi cuñada recuerdo el juramento que me hice: “jamás permitiré que mi hermano posea muñeca alguna”.

muñeca

El arca ficticia.

 

Kahedi nos habla sobre la mentira

¿MENTIR O NO MENTIR?

Si tú me hubieras dicho siempre la verdad,
si hubieras respondido cuando te llamé,
si hubieras amado cuando te amé…

¿Quién no ha escuchado esta canción épica de Luismi? A qué todos ¿verdad? Me parece la mejor para oír mientras hablamos de este tema.

Empezaré preguntándote si ¿sabías que una persona promedio miente 284 veces por día? 

Es que mentir parece de lo más natural hoy en día, convirtiéndose en un tema que afecta cualquier ámbito: familiar, personal, laboral, amoroso.

Querido lector levanta tu mano si el día de hoy dijiste una mentira, levántala si aquella mentira se la hiciste a alguien cercano, no la bajes todavía porque la siguiente pregunta es crucial: ¿Tuvo consecuencias tu mentira? 

«Verdades a medias»
«Mentiras piadosas»

Me pasaría la noche detallando algunos términos utilizados para conceptualizar la palabra “mentira”. 

Pero vayamos a los expertos, conozcamos las definiciones según la RAE:

Mentir: Se emplea normalmente como intransitivo, de modo que el complemento que indica la persona a quien se miente es indirecto.
Mentira: Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa.
Mentiroso: Que miente, y especialmente si lo hace por costumbre.

Entonces tenemos a las personas que mienten por costumbre, por necesidad, para no mostrar una realidad quizá devastadora o para “proteger” a alguien de un sufrimiento anticipado.

Están aquellos expertos en lanzar mentiras, esos que tienen todo fríamente calculado, que miden sus palabras, que controlan las consecuencias y que nunca son descubiertos, o eso creen… ¡Maestros!

¿Pero fuimos entrenados para mentir? ¿Es fácil hacerlo? Para aquello no hay una respuesta científica, cada humano es un mundo compuesto de células, hormonas y una sociedad vista a su manera que lo obliga a ser cómo es.

Citaré un ejemplo basado en hechos reales y saquen sus conclusiones:

Mi sobrina de cuatro años le pega a su hermanito por no compartir una golosina con él, llega su mamá y le pregunta si ella le pegó, inmediatamente la niña contesta que NO.

¡Ah! En este escenario la madre estuvo muy molesta cuando realizó la pregunta, generando miedo en la pequeña y obviamente ella se defendió con su blanca mentira. 

¿De dónde lo aprendió? ¿Cómo sabe ella a esa edad que si miente no será castigada? 

Con este ejemplo parto para pensar que no decir la verdad es el resultado de un impulso de supervivencia.

Sí, a medida que creces y te adentras a la sociedad (una peor que otra) te vuelves un experto para hacer lo que sea para sobrevivir, ya sea porque es un patrón que se repite de generación en generación, porque lo viste en casa cuando tu papá le mentía a tu mamá diciendo que ese día no habían pagado, cuando tu papá te mentía al decir que no encontró el juguete que le pediste y que tú sabías que se le había olvidado comprarlo, y así la cadenita sigue y sigue hasta llegar a todos los ámbitos en los que te desenvuelves.

Pero Kahedi, la mentira ha existido desde la época de Cristo. Pedro mintió al negar al señor. Yo, humilde pecador ¿quién me creo para no mentir?

Sí querido lector, estamos diciendo que es un mecanismo de defensa pero depende si lo usas positiva o negativamente y mientras tanto te absuelvo de tu pecado para que sigas mintiendo.

Quizás me digas: “Yo no miento, omito información que es distinto”, si al ocultar dicha información causas dolor y desconfianza al final del día, déjame decirte que se considera una mentira.

Pero, ¿sabías que mentir te afecta físicamente?

No, no te crece la nariz. Tranquilo, también lo pensé.

El primer afectado es tu cerebro, ya que debe trabajar el doble de lo normal para tratar de maquinar perfectamente tu mentira y las posibles consecuencias.

Al crear un mundo paralelo entre la realidad y la mentira tu cuerpo se estresa dando como resultado un sistema nervioso alterado y a la defensiva.

Está comprobado por estudios de la Universidad de Texas que mentir trae como consecuencia problemas estomacales; pues en su estudio relacionó las mentiras con las arritmias gástricas.

Interesante ¿no? 

¿La verdad siempre prevalece?

Sí, recuerda que las mentiras tienen patas cortas como sabemos decir y al final de la canción esta será descubierta, créeme.

¿Quiénes mienten más: Hombres o mujeres? 

¿Cómo decirlo de una manera sutil sin que se me resientan? De mi universo encuestado: Las chicas afirman que los hombres son los que más mienten, los chicos en cambio se defienden al decir que las mujeres somos las más mentirosas, a ver, diré textualmente lo que me dijo un amigo: “Las mujeres son las más mentirosas del mundo porque cuando quieren algo se inventan cualquier cosa hasta conseguirlo”

No me haré la ciega ante esta pregunta porque estaría mintiendo pero creo que hombres y mujeres mentimos, pero a alguien hay que tildar del “más mentiroso” y lastimosamente nuestra comunidad (que es más femenina que masculina) señalará al hombre. 

Pero tranquilos chicos que las mujeres también mentimos pero somos más inteligentes para que nos descubran (esto lo digo en base a la encuesta que realicé) 

Y porque ustedes lo pidieron, les dejo una recopilación de las mentiras más sonadas en esta emisora.

Están aquellas mentiras caseras:

“Amor tu comida está deliciosa” cuando por dentro quieres vomitarla porque está salada e incomible.
“Te queda muy bien ese vestido” cuando no entiendes por qué siempre se lo pone si ella sabe que se le ven sus gorditos.

Están las mentiras laborales: 

“Tengo mucho trabajo hoy, no puedo ayudarte con tu reporte compañero” cuando realmente te importa un pepino porque no te pagan para ayudar al resto y nadie debe interrumpir tu juego en la computadora.

“Jefe, amanecí enfermo, (con la peor voz del mundo para ganar compasión) no iré al trabajo hoy” cuando tú y yo sabemos lo que hiciste la noche anterior y te da flojera levantarte.

Luego vienen esas mentiras interesantes, esas que te hacen sentir miserable en su momento, citaré otros ejemplos:

“Si me dejas, te juro que me mato” y lo dejé para ver si lo hacía y ¿saben qué?… Hasta en eso mintió. Por ahí anda más vivo que un panda en extinción.

“No me dejes porque tengo una enfermedad terminal” ¿Acaso el novio era médico? Al final él la dejó, luego se enteró que la enfermedad a la que ella se refería resultó ser muy grave: Un bebé de otro hombre.

Y… No podían faltar las mentiras épicas, esas que han ido evolucionando, a ver tú que has tenido una pareja ya sabes a cuáles me refiero:

Te suena la frase: ¡No hay nadie más! ¡Eres la única! ¡Por mi familia te juro que digo la verdad! ¡Es solo un amigo! 

(Si omito alguna, escríbanla por favor, me gustaría leerla)

Si te identificaste con al menos un ejemplo, estás dentro del parámetro normal pero si te relacionaste con todas… Te doy la bienvenida al mundo del engaño, la falsedad y a tu muerte psicológica, lenta pero segura.

Recuerda siempre mantener una comunicación abierta y honesta con los que compartes tu diario vivir. 

¿Segura Kahedi aunque duela? Sí, aunque duela. 

Construyamos una sociedad nueva, trabajemos en nuestras vidas para lograr ser completamente sinceros porque cuando te descubran te pondrás de todos los colores y sabores, tu pulso se acelerará, estarás nervioso, te enfermarás. Vamos, no te estreses y di la verdad para asegurarte una estadía tranquila, relajante y larga. 

Quizá algún día la verdad prevalezca ante todo, no pierdo la fe.

***

Para mí fue un gusto escribir de este mal social, sí, ya sé que habrán muchos artículos científicos sobre este tema pero ninguno como el mío, a mi manera, donde te muestro unos cuantos escenarios con algo de humor, con conocimiento demostrado, con ejemplos de la vida misma y sobre todo para que puedas aprender algo positivo.

Gracias por leerme y nos vemos en otra sintonía.

 

pasajera fabio hurtado madrid

Tomada de los http://www.loscuentos.net

http://www.loscuentos.net/cuentos/link/591/591642/

El viaje por Lobo

Viajó hasta ese rincón del universo para protestar ante Él por las miserias humanas y para hacerle entender que las diferencias de color entre los hombres eran causa de los sentimientos de superioridad, de ambición, de envidia y de temor, provocando con ello que se mataran entre hermanos.
Y en representación de la humanidad gritó de frustración. Gritó de dolor y gritó de impotente enfado ante lo que acabó por comprender en ese sitio; pues en vez de encontrarse cara a cara con un ser divino -un ente descomunal-, sólo vio un trono de piedra que los eones habían derruido y entre los restos encontró un polvoso cartel que decía:

-SEDE OFICIAL DE LA DIVINIDAD-

-VACANTE-

 

mural-el-hombre-controlador-del-universo-de-diego-rivera-og

Diego Rivera

Tomado de Fb