Al cabo de varios días de navegar, en conferencia con Dios, Noé se quejaba con amargura de los camaleones:
—Son unos verdaderos tramposos, Señor. No sé de qué artes se habrán valido, pero los muy ladinos me tomaron el pelo en el abordaje. Cada día descubro al menos uno nuevo en las distintas secciones del arca.

camaleon

Tomado del Fb y Ficticia.com