Sendero
No silbó el tren,
tampoco el barco.
No hubo avión.
No paso nada,
nada de nada.
Solo llegó
un viento juguetón
que se llevó el paraguas.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Sendero
No silbó el tren,
tampoco el barco.
No hubo avión.
No paso nada,
nada de nada.
Solo llegó
un viento juguetón
que se llevó el paraguas.

Sendero
Tarde de otoño.
Ruedan por la ventana
gotitas de agua.
El vaho opaca
el cuadro de cristal,
donde dibujo
el calor de tu nombre,
tu rizo caoba,
tus labios de granada;
y el pelo lacio
que cubría tu espalda.
Afuera, el viento
hace silbar las hojas
y las desprende.
Dobla el viento la dalia
la que tanto cuidamos.

Sendero https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fdrive.google.com%2Ffile%2Fd%2F1sriTHrj3cgz9_kARG9Oc6r8oRHN4VOC1%2Fview%3Ffbclid%3DIwAR2kybTWg84lMzUavErbth12tHf1iVekk3eSyRH1D9qgEvYulPO_GfuZeC8&h=AT0h_u-6W344WzpI07g_smvoih01cuKpMV2-D9dkQ3ehZZcdKeBGzO-DYgjXwx2qV7BR4UWbWjWDdXGAy3HPnqqhIJcLPTtAdqKE4055QPJyJ-EFB_5LLXsfbzgV_Raqqw&tn=-UK-R&c[0]=AT0ZBXVRnnEKbolvoRZqniAEYqb0SGGCi8SVXDANCDDXNguGj_YNfGbQi6jwX8kMSpakxEYYr2qQqRWAlD52nDqJ9VcBKKGkRIAxUfep88CRgvXu_4p1nRn2CAuRnOrk10MJbYq2G6Xd3hf1lRlKlNUQSqwpYAg2ohmzc0cmbsCzHcAFogg





Todas las reacciones:
Sendero
El hermano Carlos llegaría a casa de Juana, que a sus veinte años está tan débil que sus rodillas desfallecen. Ella entregará su corazón y fe al sanador.
El Hermano ordena que las veladoras y los santos estén en armonía con las flores. Reza como si platicara con Juana.
¿Recuerda el vestido de flores amarillas? La noche aquella en que lloró. ¡Qué nadie supo! ¿recuerda? —la olisquea.
Su libro de misal, que es de ella, olía a lágrimas infectadas de algo insano.
La intensidad de su voz resuena por los rincones de la casa y de los entramados. «¡Será el día en que el milagro llegue! Que lo insano se derrame en las almas proclives». Después de tres horas las plegarias están en camino celestial.
«Te pedimos por la alegría de ver caminando a Juana por los montes de Dios».
Meses después ella deambula por el jardín, corta la hierba que merma las dalias. mientras el sanador la recuerda con dolores intensos en las rodillas, con un perfil céreo y maltratado por las fiebres.
Ha llamado a su maestro, que atiende a tres horas de su pueblo, y no aparece.

Compartiendo
FRASES LITERARIAS: MARIO VARGAS LLOSA
«Yo voy a ser un escritor. Yo no voy a ser periodista, no voy a ser abogado, no voy a ser profesor. Aunque tenga que dedicar mi tiempo, para ganarme la vida, a esas actividades. Pero yo voy a ser un escritor. Y qué va a querer decir en mi vida «ser un escritor». Va querer decir lo siguiente: que yo voy a dedicar lo mejor de mi tiempo y lo mejor de mi energía a escribir. Y voy a buscar trabajos alimenticios que no sustituyan, que no estorben, que no perturben, esa dedicación fundamental a lo que es mi vocación. Si eso significa que voy a vivir con enormes dificultades materiales, pues que signifique eso. Pero yo sé que voy a ser infinitamente más «infeliz» en la vida si renuncio por razones prácticas a la literatura.![]()
Perú, 1936
Premio Nobel de Literatura 2010

Sendero
Tuve una amante musical. Al pulsarla escuchaba que caían sobre el tejado gotas de lluvia. Si mis labios rodeaban sus ojos me parecía escuchar los oboes al caer la tarde. Cuando mi respiración corría por la senda de su cuello susurraba su latido en un solo de maracas. Si besaba la oscuridad de sus colinas, ella me hacía oir los tambores de mi corazón en un frenesí que simulaba el aleteo del colibrí.

A veces, entre la gente común, hablamos temas interesantes que nos recorren en el diario vivir. Y hoy se me dio por compartirlo por aquí, este blog de donde vengo estando tan ausente. Es lo que les escribí por WhatsApp… «Hola todos! Pena que ayer* no pudimos ver la muestra 📷 fotográfica /charla sobre las […]
Fragmento de charlas con mis compañeros de clase /taller: Identidades de género — Acuarela de palabras
Compartiendo. fuente: https://www.facebook.com/magda.diazmorales
La música dentro de la literatura. Un discurso dentro de otro. Veamos unos ejemplos:
En un cuento de García Ponce, «Imágenes de Vanya», Jorge, el personaje, se encontra recordando un bolero de su juventud: «De noche y de día /como melodía /si aspiro un perfume /si beso otras bocas /si tengo tristeza/si tengo alegría /me acuerdo de ti», es un bolero de Gonzalo Curiel que se llama «Me acuerdo de ti”: https://youtu.be/3dLLSvr1bpA
En la novela de Enrique Serna, Fruta verde, recordarán esa escena que se desarrolla en la casa de Mauro Llamas platicando con Germán Lugo, que nos relata lo ocurrido:
(Mauro se levanta a cambiar el disco): «El bolero que puso, tierno y lascivo a la vez, me distendió los nervios como una inyección de morfina:
En el cercado ajeno provocaba,
era fruta y mujer,
la mordí cuando menos lo pensaba, pero fue sin querer…
-Qué preciosa canción y qué voz tan cachonda.
-Es Fruta verde, de Luis Alcaráz, cantada por Ana María Fernández.
Seguí escuchando con embeleso, transportado a un edén prohibido, con manzanos y naranjos en flor, donde una ninfa desnuda bebía agua en un arrochuelo.
Sabor de fruta verde,
de fruta que se muerde
y deja un agridulce de perversidad,
boca de manzana, boquita que reza,
pero que si besa
se vuelve mala mala…»
(canción: http://youtu.be/oVlxxeey800)
Y «Canción cubana», escrita por Cabrera Infante:
¡Ay, José, así no se puede!
¡Ay, José, así no sé!
¡Ay, José, así no!
¡Ay, José, así!
¡Ay, José!
¡Ay!
Aquí la canción, interpretada por la artista cubana Rita Montaner, en la película mexicana Víctimas del pecado de Emilio Fernández: http://youtu.be/32SACkIcQyk
Y el paratexto en su cuento «Delito por bailar el chachacha»: «Señor juez, señor juez, señor juez, mi delito es por bailar el chachachá», de la canción: https://youtu.be/lBqneqpedWQ
Y esa canción de Sabina, «Ya eyaculé», que recuerda a Nicolás Guillén: https://youtu.be/SK2HzlWnSeY
Anexos de Rubén García García
Me acuerdo de ti con Elvira Ríos: https://www.youtube.com/watch?v=1lTWyrgEjrs

María Elvira Gallegos Ríos, conocida artísticamente como Elvira Ríos, fue una cantante y actriz mexicana. Una de las intérpretes más notables de Agustín Lara, Elvira Ríos fue la primera cantante mexicana que tuvo éxito internacional en radio, discos, centros nocturnos, giras y películas. Wikipedia
Nacimiento: 16 de noviembre de 1913, Ciudad de México
Fallecimiento: 13 de enero de 1987, Ciudad de México
Género: Pop
Años activa: 1935-1983

Gonzalo Curiel (1904-1958) fue un compositor equidistante entre la música de concierto y el jazz, pues sus canciones contenían elementos de ambos, provenientes de ambas referencias, las cuales empleó para crear un repertorio con títulos como Vereda tropical, Temor y Caminos de ayer, temas emblemáticos en el país.
Sendero
Ella duerme, después de la intimidad, le sucede. En la penumbra el ventilador agita el aire. Mi pulso se ha normalizado. Tiene diez años que hacemos el amor. Hay diferencia del ayer con el ahora. Me queda la sensación de haberlo hecho con una amiga con la que jugaste en la infancia.
En los primeros cinco años, para poder estar con ella me escondía y esperaba que el esposo saliese con su mochila hacia el trabajo. El miedo a ser visto o confundido con algún ladrón me ponía la carne de gallina y sudaba, aunque hiciese calor. Con la puerta abierta entraba sigiloso a su recámara donde ella me esperaba. Noche de lumbre, ardor que me hacían estallar como una luz de bengala en el cielo oscuro.
Hace cinco años el susodicho tuvo un accidente y de ser un intruso pasé a ser el principal. Ella duerme a pierna suelta, y es un tronco. Sé que no despertará, así le pasa cuando ha tenido un desborde de satisfacción.
Yo añoro el pulso acelerado, el golpe que sentía en el pecho, la respiración de ratón y mi cuello elástico con el que movía la cabeza para hurgar entre la oscuridad que me confirmaran que podría llegar hasta el zaguán y colarme hasta su dormitorio.

Sendero
Debo a la mujer mi nacimiento. y de mi esposa los cuatro hijos. Las mujeres me enseñaron a leer y escribir. Lo mucho o poco que sé de narrativa también se lo debo a ellas ¿Cómo no amarlas? Felicidades a las que han dado vida, poniendo en riesgo la suya. Las que día a día se la parten. Las que hacen milagros para sobrevivir y que apartan algo de algo para un sobresalto. Las que muy cansadas llegan del trabajo y continúan con él para que la casa no se caiga. Aquellas que en la madrugada se levantan para confirmar que sus hijos duermen tranquilos. Mucho les debemos.
Hace un año aún pude abrazarla y cuando decidió irse la tuve a mi lado.

Sendero
Camino. La tarde gris. Llueve y ya algunos hilos de agua corren por la mejilla. Recuerdo tu cabello abundante, suelto, que se movía al vaivén del viento, despidiendo olores de manzanilla. Ese día te pediría que fueses mi novia, no llegaste, de hecho, nunca llegaste. Han pasado muchos años y cuando la tarde se hace gris, lluviosa. No puedo reprimir una exhalación y preguntarme: ¿Cómo estarás?


Para mí, la escritura forma parte de la pasión: escribo en estado libidinal hasta los artículos periodísticos. No distingo entre la energía amorosa y la artística; nacen del mismo lugar. Escritura, amor y juego para mí son la misma cosa; en todo caso, lo importante es la concentración, la intensidad que tienen las tres. Actividades […]
Prefiero una noche más, Cristina Peri Rossi — Calle del Orco
Compartiendo
VARGAS LLOSA SOBRE GARCÍA MÁRQUEZ
«A García Márquez no lo conocí en persona hasta algunos años después. Nos conocimos primero por carta. La incomunicación en América Latina era tan grande en ese tiempo, desde el punto de vista literario. Cuando yo trabajaba en la Radio Televisión Francesa recibí una vez un libro para comentarlo en una edición publicada en Francia. Era una traducción del español de un tal Gabriel García Márquez, que se llamaba Pas de lettre pour le coronel. Era El Coronel no tiene quien le escriba. Así descubrí que escribía un escritor colombiano García Márquez. Con el tipo de prosa tan limpia tan clara tan precisa que él tiene las traducciones salían con mucha facilidad. Y el libro tuvo muy buena crítica en Francia. Y a mí me encantó, me pareció una maravilla de precisión, de síntesis, de pulcritud expresiva. Y entonces traté de averiguar quién era y a ver cómo se podían conseguir libros de él en español. Y así entré en contacto con él por correspondencia. Tuvimos una larguísima correspondencia y planeamos, incluso, escribir una novela a cuatro manos. Sobre una guerra en los años 30 entre y Colombia y Perú allí en la Amazonía. Él iba a escribir la novela desde la parte colombiana, yo la iba a escribir desde la parte peruana. Incluso hasta intercambiamos guías, esquemas de esa novela que nunca prosperó. En realidad, lo conocí en otra ciudad que jugó un papel muy importante en la historia del Boom, que fue Caracas. Eran los años de la Venezuela saudita y allí se realizaban constantemente congresos, encuentros literarios. Y en uno de ellos, cuando se entregaba el Primer Premio Rómulo Gallegos, nos conocimos. Él había publicado hacía muy poco tiempo Cien años de soledad. Y estaba aturdido, realmente aturdido, con el éxito extraordinario de esta novela. Fue la primera obra escrita por un escritor del Boom que leyeron hasta las piedras. Es una obra que, por razones varias, llegó a ser leída por todo el mundo, por los lectores más rigurosos, más exigentes… Él no se lo esperaba. Él no había sido reconocido sino por sectores muy pequeños de lectores y de pronto, de la noche a la mañana, se encontró en el centro de una atención que ya desbordaba no solo América Latina, Europa, llegaba a todas partes. Las traducciones aparecían y en todos los lugares tenían un inmenso éxito de crítica y de público. En este momento nos conocimos».
Fragmento de la conferencia pronunciada en la inauguración del congreso literario El canon del Boom, en España, el 5 de noviembre de 2012.
Esta amistad entre ambos, casi poética, dado que ambos terminarían ganando el Premio Nobel de Literatura, no acabó nada bien. Vargas Llosa, al sentirse traicionado un día por García Márquez, le dio un puñetazo en el ojo públicamente en el estreno de una película en México. Si es de tu interés conocer los detalles de lo ocurrido, te invito a ver mi video en mi canal de Youtube: https://youtu.be/p3LV4b8pBOk
Fuente tomada de Fb del muro de Darwing Carballo
Únete a mi comunidad literaria en Telegram: https://t.me/literaturaconDarwinCarballo

Sendero
Escuché ruido. Era una mariposa que trataba de salir por la ventana. Una y otra vez chocaba contra el vidrio. ¿Cómo ayudarla?, si la tomo de sus alas, puedo lastimarla. Fui acercando mi dedo y ella me sujeto con sus patas. Al retírame, vi que a escasos centímetros estaba una salamandra. Caminé despacio y ya en el jardín ella abrió sus alas y se fue.
Lo que me sucedió es una emoción intensa, un día, no sé cuándo saldrá un haiku, tan sencillo que un niño lo pueda entender, utilizando alrededor de 17 sílabas, que tenga sabor a haiku y que el aware sea percibido. Hacerlo en presente, sin metáforas, sin rimas y que simbolice un tiempo estacional (kigo) y haciendo un corte (kireji) .que como dos polos de batería al unirse sean capaces de producir chispa.
Rehaciendo la escena, pude reconstruir lo que no vi. El depredador ( la salamandra) asediando a su presa. La mariposa desesperada, huyendo y cuando creía encontrar la salida se topaba con una pared que se lo impedía.
El agitar impetuoso de las alas es voz de «¡Auxilio!». Me levanto y acerco la yema de mi dedo. Ella se sujeta y la llevo en la mano hasta la puerta. Se fue batiendo las alas, acariciando la vida.
Todo un momento mágico que sucedió en segundos.


El mar es eterno batracio atormentado infinito principio sin edad concierto de cornos de sal salto líquido faro insomne El mar es eterno amante cántaro de vino donde ciudades antiguas sueñan caracoles y turquesas El mar es eterno salvaje jardín de los relojes marchitos catedral sumergida donde los astros cantan letanías huerto de esmeraldas selva […]
«El mar es eterno», por ALBERT CAMUS — El hombre aproximativo