Visión de reojo de Luisa Valenzuela

La verdá, la verdá, me plantó la mano en el culo y yo estaba a punto de pegarle cuatro gritos cuando el colectivo pasó delante de una iglesia y lo vi persignarse. Buen muchacho después de todo, me dije. Quizá no lo esté haciendo a propósito o quizá su mano derecha ignore lo que su izquierda hace o. Traté de correrme al interior del coche –porque una cosa es justificar y otra muy distinta dejarse manosear- pero cada vez subían más pasajeros y no había forma. Mis esguinces sólo sirvieron para que él meta mejor la mano y hasta me acaricie. Yo me movía nerviosa. Él también. Pasamos frente a otra iglesia pero ni se dio cuenta y se llevó la mano a la cara sólo para secarse el sudor. Yo lo empecé a mirar de reojo haciéndome la disimulada, no fuera a creer que me estaba gustando. Imposible correrme y eso que me sacudía. Decidí entonces tomarme la revancha y a mi vez le planté la mano en el culo a él. Pocas cuadras después una oleada de gente me sacó de su lado a empujones. Los que bajaban me arrancaron del colectivo y ahora lamento haberlo perdido así de golpe porque en su billetera sólo había 7400 pesos de los viejos y más hubiera podido sacarle en un encuentro a solas. Parecía cariñoso. Y muy desprendido.

metro

El naranjo no encuentra el poncho.

El verano acalorado se vistió de invierno: gotas nanométricas, afiladas, caen sobre el naranjo, Busca y rebusca y no encuentra el poncho. Él esperaba un chubasco, disfrutar el agua fresa, bañarse del polvo cotidiano de los días. No a  la insolencia de una migaja fría que lo estremece y perturba su floración.

naranjo-dulce_1_1_1037170

 

 

El ave

He recibido la visita de un ave verde. Se posa en las varillas de la ventana. Presiento que busca nido,  mi alcoba podría servir como hogar de una nueva generación. El ave también podría tener narcisismo, brincotea cuando se refleja en el vidrio. O bien que  fuese un pájaro veedor. 
Hoy no vino y lo extraño.

ave en la

 

Inesperado

¡Un día especial! ¿El tren, el avión, el barco el paracaídas?renoir, nada. Sólo el viento de abril abrió la puerta.

Cotilleo

Abierto, franco, dicharachero, simpático para el alumnado, el maestro de la secundaria daba varias asignaturas en grupos numerosos; había que hacer exámenes mensuales. Algunos se preguntaban ¿de dónde sacaría tiempo para leer y calificar tantos?
La hipótesis más aceptada consistía en que después de una fiesta, dormitaba. El grueso de los exámenes los tenía en el buró, acercaba el fajo al pecho. Con los ojos cerrados los tiraba hacia arriba. Los que caían en su cuerpo eran los dieces y nueves, los que encontraba en la cama, andaban entre el ocho y siete, los que podía tomar con la mano del piso eran los seises y los que no podía tomar, reprobaban.
fuente: cotilleo de los estudiantes en los pasillos.estudiante Emilio Centurión

El Médico Chucho Navarro fundador del trío los Panchos

Chucho_Navarro
José de Jesús Chucho Navarro Moreno nació el 20 de enero de 1913 en Irapuato, Guanajuato. Quedó huérfano de padre a los tres años de edad por lo que la familia emigró a Aguascalientes, en donde transcurrió su infancia y adolescencia.
comenzó en la fonda de su madre a dueto con su hermana Antonia, que tocaba el bajo sexto y la guitarra, enseñó a Chucho. Al terminar el bachillerato viajó a  la Ciudad de México para continuar en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, pidiéndole hospedaje a su abuelo, el general Juan José Navarro Ibargüengoitia, quien permitió quedarse con la condición de no llevar su guitarrita.

 

Frecuentaba la XEW y XEB, en donde colaboraba cantando o tocando la guitarra con orquestas e intérpretes como Rafael Hernández El jibarito, Toña La negra, Pedro Vargas, Agustín Lara y Gonzalo Curiel, entre otros. Conoce también a Los Tariácuri, con quienes hacía trova para costearse sus estudios de medicina.En 1937 se agrega a «El Charro Gil y sus Caporales»,  Con ellos realiza gira a Estados Unidos y graba en Los Ángeles sus primeros temas. -por la gira no realiza el internado y el servicio social-Tres años más tarde Alfredo Bojalil El güero Gil deja a Los Hermanos Martínez Gil para unirse a Los Caporales junto a Chucho y a su hermano mayor. remplazando a Carlos Álvarez en la guitarra puntera.

 

En 1940 el grupo viaja nuevamente a la Unión Americana. Cuatro años después, estando en la ciudad de Nueva York, El Charro Gil decide hacer dueto con su esposa Eva Garza y se separa de sus Caporales, por lo que Chucho y El Güero Gil integran, como primera voz, al puertorriqueño Hernando Avilés, y después de estar en el género mexicano se vuelven pioneros del bolero romántico, cambiando al nombre Trío Los Panchos, cuyo debut oficial tuvo lugar el 14 de mayo de 1944 en el Teatro Hispano de Nueva York, en donde inician una etapa de éxitos y grabaciones con la disquera Columbia, regresando a su tierra natal en 1948. La historia de los Panchos ha sido comentada. Ahora me ocuparé del Dr Jesús Navarro como  compositor. Sus 150 canciones que se le reconocen fueron, y se siguen escuchando  ya como trío los Panchos o bien en voz e otros solistas.
Sus viajes lo inspiraron para componer entre otros temas Madre España, Feliz Portugal, Manila Manila, Fujiyama, La geisha, Cristo de Río, Lejos de Borinquen, Cuba es así, Si no regreso a Cuba, Argentina, Panamá querido y Rumba japonesa. algunas grabadas en idiomas como inglés, finés, japonés y griego; entre ellas destacan Rayito de luna (nominada al Salón de la Fama de Los Grammys), Una copa más, Perdida (que diera título a una película de la Época de Oro con el maestro Agustín Lara y Ninón Sevilla), Te espero (también tema de película), Sin un amor (en coautoría con El güero Gil), Lo dudo (popularizada también por Tin-Tan), Es México y La leyenda de los volcanes, por mencionar algunas. El maestro Chucho Navarro —quien agradecía que después de tantos años Los Panchos siguieran emocionando y tocando los corazones del público, incluidos los jóvenes— falleció el 24 de diciembre de 1993 en la Ciudad de México.
La longevidad del trío los panchos, sin duda se debe al Dr Jesús Navarro Moreno.
El carácter de Chucho navarro en un video con Raúl Vale.
 https://www.youtube.com/watch?v=ec39AanEopI
En los vídeo finales , el trio los Panchos tienen como primera voz a Ovidio Hernández.

Ponencia que nace muerta

Debería de haber una escuela de políticos, que hicieran examen para otorgar la licencia, expedida por una institución ciudadana y cada cinco años evaluarlos tanto en conocimientos como en actitud ética. Su reprobación equivaldría a retirar la licencia.
Reflexiono ¿ quién se da un balazo en el píe?

Recordando a un hombre sin títulos

Don José cruz era un lector empedernido, autodidacta. Nunca fue a la escuela. Recto, con bonhomía.  narraba su vida y las horas se hacían breves. Egresado de la vida y con valores más altos que una catedral. Hoy lo recuerdo porque se me da la gana y porque a mi país le falta. Menos títulos y más amor a la tierra y a la gente que hoy vive de la promesa y el engaño.

foto

Costumbres.

Llegaron al puesto de un lejano pueblo,  un anciano y dos jóvenes, con cara de niños. El viejo Ordenò tres cervezas.
-Mejor refrescos. Dijo uno de los chavales.
– Los invité y son tres cervezas. Si no hubiera sido por ustedes, la carreta y el caballo seguirìan atascados en el lodo del pantano. ¡Salud! Ustedes me salvaron. ¡Salud! Otras tres cervezas.
-No, ya no. Dijo el más chaparro.
Tienen cara de bebes, terceo el tendero.
-Claro que sí, dijo el vejete, también tienen cara de borrachos. -Nadie dijo nada- 
y siguieron tomando.

coyutla

Recordando al príncipe

Caminaba por las dunas, había ruidos que flotaban en el viento. Luces sueltas en el cielo, silencio disperso en la inmensidad. Al día siguiente encontré a un niño con un cuaderno  interrogando a un señor. Hincado componía su avioneta. Sabía que las palmeras de dátil eran espejismo y seguí de largo.

oasis-smaller

 

La selva

Cruje mi paso sobre las hojas secas,
gorjea un pájaro;
cae un mango sobre el río.
Por encima del cielo,
llueve silencio.
El monte acalorado,
lo siento en la piel.  
Una brisa repentina refresca mi frente.
Huele a tormenta.
Regreso.
Pierdo mi sombra entre la hierba,
el olor podrido de la oscuridad;
la inminencia de algo que vive
y me sigue con su mirada de ortiga.

selva maria rosa Astorga

pintura de María Rosa Astorga

Cóndor y cronopio de Julio Cortázar

Un cóndor cae como un rayo sobre un cronopio que pasa por Tinogasta, lo acorrala contra una pared de granito, y dice con gran petulancia, a saber:
Cóndor.-Atrévete a afirmar que no soy hermoso.
Cronopio.-Usted es el pájaro más hermoso que he visto nunca.
Cóndor.-Más todavía.
Cronopio.-Usted es más hermoso que el ave del paraíso.
Cóndor.-Atrévete a decir que no vuelo alto.
Cronopio.-Usted vuela a alturas vertiginosas, y es por completo supersónico y estratosférico.
Cóndor.-Atrévete a decir que huelo mal.
Cronopio.-Usted huele mejor que un litro entero de colonia jean-Marie Farina.
Cóndor.-Mierda de tipo. No deja ni un claro donde sacudirle un picotazo.

julio c

Medusa

Entendió que me burlaba, que mi propósito –como el de muchos de los marciales– era darle muerte. Sus pupilas encontraron las mías y quedé convertido en estatua. Soy cuerpo de piedra. El otoño llega lúgubre, gélido. Me azota el viento frío del sur; no hay nada que congele mi amor ni la tibieza de su recuerdo.
Recién se fue con Perseo.

medusa

Pobre niño

Un esposo llega a deshoras entra al baño se mira al espejo y encuentra en el cuello dos floridos chupetones. Teme a ser evidenciado por su cónyuge. Sin dudarlo va hacia la cuna del bebe y le da de nalgadas. Grita el niño y la madre acude y ve infraganti al marido.
-¿ Porqué le pegas?
-¡Mira mira! Cómo me chupeteo el cuello y le señala con el índice.
-¡ Dale otras más! Se abre la bata y le enseña los pechos con sendos moretones.
-¡ Mira a mí cómo me dejó!

cuna mariano-anton serna