Entrevista con la escritora Carmen Boullosa -mujeres en la literatura de América-

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Carmen boullosa

Cuento de horror de Juan José Arreola

La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.

mujer fantasma

 

Famas y Cronopios de J. Cortázar

Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que se encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.

tortuga

La aridez

La palmera se dobla por los vientos silbantes. De aquella primera caricia queda un latido torpe. Del asombro de los primeros meses es más ceniza que braza. La cotidianidad es un muro que cada día escala a lo profundo. Hay una mariposa dentro del pensamiento, tal vez renazca si deseas; ventanas que se abren en algunas noches y piden a la luna que vuelva.

paisaje desolación

Consecuente de Luisa Valenzuela

Los nietitos vienen muy avispados hoy en día. Antes preguntaban cariñosamente, como un juego,
-Abuelita ¿qué hora son?
Ahora nos meten en camisa de once varas. Al menos el mío, que ya de pequeño complejizó el problema al preguntarme:
-¿Abu, qué es el tiempo?
-Mañana te contesto, le prometí. Mañana.
Y por los años de los años me mantuve firme en mi promesa
tiempo

Volver

Hay días que vuelven, brotan a la vera del camino sin que lo esperes. El tronco liso de ayer, hoy es un jardín de hongos. La memoria viajera te lleva al sitio.

Me instalo entregado al vaivén de una cabellera que se mece frente a los ojos, la lluvia escurre sobre mi pecho mientras aupaba tus glúteos. Tu tórax sibilante, la quilla de tu sexo que desprende aromas de ola extendida.

Apuntes sobre el narrador según Mónica Lavín

El narrador es un ente visible, una figura que necesariamente está en todo cuento o novela. Es quien cuenta la historia. La elección del narrador es uno de los dilemas del tratamiento. Recordemos que cuando escribimos un cuento resolvemos dos preguntas grandes: qué (la historia a contar) y cómo (el tratamiento –narrador, tono, personajes, ritmo, lenguaje, etc.).
Hay varias posibilidades para el narrador:
Narrador-personaje  (en primero persona gramatical)
            Confesional, voz íntima, cercana. La menor distancia entre narrador y lector.
Narrador omnisciente (en tercera persona gramatical)
            Lo ve todo, es una especie de dios que puede estar en varios lugares. Sabe todo.
Narrador “avec” (con) (en tercera persona gramatical)
            Sólo tiene el punto de vista de un personaje. Se parece más a la realidad. Es un narrador a medio camino entre la primera persona y el omnisciente.
Narrador en segunda persona gramatical
            Produce el efecto de manejar al personaje como si supiera su destino (Aura, Carlos Fuentes) o puede dar el efecto de voz de la conciencia, desdoblamiento del personaje. De cualquier manera tiene una relación estrecha con el personaje al que se dirige.
Lo narradores pueden utilizar la persona gramatical en plural cuando es desde (nosotros) o sobre (ellos/ellas) o dirigiéndose a un colectivo (ustedes) que se cuenta la historia.
Esta información se puede ampliar con:
Paredes, Alberto. Las voces del relato (de  la Universidad Veracruzana).
Vargas, Llosa, Mario. Cartas a un joven novelista. Planeta.

lectora

Llueve llueve

Siento venir la lluvia:
la olfateo en el desierto,
como la semilla que fue sembrada por una estrella.
Llegará emplumada con sus alas boreales.
Ella late en la horqueta del cactus.
Rompe.
Me transforma en tejado.
Enmudezco al ver que salta como araña pescadora,
Tintinea y baila zapateado en las láminas de zinc.
Me percute.
Y mi espalda es una estepa donde los gitanos bailan dando vueltas.
Entregado a ella exhalo olor de germinales,
corro desnudo y percibo el oleaje debajo de mi vientre;
al ser hombre busco el tam tam que hacen tus pechos, y al encontrar tu sexo bailo contorsionando mis caderas;
húmedos de grito y gemido.
LLueve y mi corazón es una rana
que no obedece las señales de la retórica.

paisaje desierto atacama

Frente al espejo

Esta mañana frente al espejo vi que en el fondo de mis ojos había gotas de colores que daban la impresión de ser estrellas.
Me sorprendí con temor. Después sonreí y recordé que la noche anterior mi piel fue rodeada por tu boca. ¿Qué habría de raro si mis ojos estuviesen soñandote?

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El gran Italo Calvino

Érase un país donde todos eran ladrones de Italo Calvino
Por la noche, cada uno de los habitantes salía con una ganzúa y una linterna para ir a saquear la casa de un vecino. Al regresar, al alba, cargado, encontraba su casa desvalijada.
Y todos vivían en concordia y sin daño, porque uno robaba al otro y éste a otro y así sucesivamente, hasta llegar al último que robaba al primero. En aquel país el comercio sólo se practicaba en forma de embrollo, tanto por parte del que vendía como del que compraba. El gobierno era una asociación creada para delinquir en perjuicio de los súbditos, y por su lado los súbditos sólo pensaban en defraudar al gobierno. La vida transcurría sin tropiezos, y no había ni ricos ni pobres.
Pero he aquí que, no se sabe cómo, apareció en el país un hombre honrado. Por la noche, en lugar de salir con la bolsa y la linterna, se quedaba en casa fumando y leyendo novelas.
Llegaban los ladrones, veían la luz encendida y no subían.
Esto duró un tiempo; después hubo que darle a entender que si él quería vivir sin hacer nada, no era una buena razón para no dejar hacer a los demás. Cada noche que pasaba en casa, era una familia que no comía al día siguiente.
Frente a esas razones el hombre honrado no podía oponerse. También él empezó a salir por la noche para regresar al alba, pero no iba a robar. Era honrado, no había nada que hacer. Iba hasta el puente y se quedaba mirando pasar el agua.
Volvía a casa y la encontraba saqueada.
En menos de una semana el hombre honrado se encontró sin un céntimo, sin tener qué comer, con la casa vacía. Pero hasta ahí no había nada que decir, porque la culpa era suya; lo malo era que de ese modo suyo de proceder nacía un gran desorden. Porque él se dejaba robar todo y entre tanto no robaba a nadie; de modo que había siempre alguien que al regresar al alba encontraba su casa intacta; la casa que él hubiera debido desvalijar. El hecho es que al cabo de un tiempo los que no eran robados llegaron a ser más ricos que los otros y no quisieron seguir robando. Y por otro lado, los que iban a robar a la casa del hombre honrado la encontraban siempre vacía; de modo que se volvían pobres.
Entre tanto los que se habían vuelto ricos se acostumbraron a ir también al puente por la noche, a ver correr el agua. Esto aumentó la confusión, porque hubo muchos que se hicieron ricos y muchos otros que se volvieron pobres.
Pero los ricos vieron que yendo de noche al puente, al cabo de un tiempo se volverían pobres. Y pensaron: “Paguemos a los pobres para que vayan a robar por nuestra cuenta”. Se firmaron contratos, se establecieron los salarios, los porcentajes: naturalmente siempre eran ladrones y trataban de engañarse unos a otros. Pero como suele suceder, los ricos Se hacían cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.
Había ricos tan ricos que ya no tenían necesidad de robar o de hacer robar para seguir siendo ricos. Pero si dejaban de robar se volvían pobres porque los pobres les robaban. Entonces pagaron a los más pobres de los pobres para defender de los otros pobres sus propias casas, y así fue como instituyeron la policía y construyeron las cárceles.
De esa manera, pocos años después del advenimiento del hombre honrado, ya no se hablaba de robar o de ser robados sino sólo de ricos o de pobres; y sin embargo, todos seguían siendo ladrones.Honrado sólo había habido aquel fulano… y no tardó en morirse de hambre.italo calvino
Italo Calvino fue un escritor del siglo XX. Nacido en Cuba de padres italianos, toda su etapa formativa se desarrolló en Italia, donde también se desarrollaría la mayor parte de su carrera como escritor.  (1923.1985) Nace en la Habana Cuba.