Los nietitos vienen muy avispados hoy en día. Antes preguntaban cariñosamente, como un juego,
-Abuelita ¿qué hora son?
Ahora nos meten en camisa de once varas. Al menos el mío, que ya de pequeño complejizó el problema al preguntarme:
-¿Abu, qué es el tiempo?
-Mañana te contesto, le prometí. Mañana.
Y por los años de los años me mantuve firme en mi promesa
tiempo