Vendrá algún día,
un día inevitable
que te refieran:
que el viejo capitán
navegó al horizonte.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios



Sueña el farol,
en el rincón oscuro
Con ser la luna.


El Danzón tiene su cuna en Cuba. al llegar a México, lo adopta como parte de su cultura. Una muestra de un ritmo que se mete, suave, y nos hace mover los pies, la cadera y nos hace bailar. Escucharlo complace, es dulce como una caña de azúcar.


a través de POESÍA JAPONESA (詩歌)—HOKKU(発句)
MONTERROSO SIN DINOSAURIO
Epitafio encontrado en el cementerio
Monte Parnaso de San Blas, S.B.
Escribió un drama: dijeron que se creía Shakespeare;
Escribió una novela: dijeron que se creía Proust;
Escribió un cuento: dijeron que se creía Chejov;
Escribió una carta: dijeron que se creía Lord Chesterfield;
Escribió un diario: dijeron que se creía Pavese;
Escribió una despedida: dijeron que se creía Cervantes;
Dejo de escribir: dijeron que se creía Rimbaud;
Escribió un epitafio: dijeron que se creía difunto.

En la mañana jugar era imposible, ya caída la tarde pedíamos permiso a mamá y si estaba de malas, era mejor callar. Si te habías portado bien y la escuchabas silbar, entonces aprovechabas y con voz cariñosa y queda le pedías permiso. Jugábamos en bola. No había calles, banquetas, sino un pequeño campo que servía de atajo para no llegar tarde a la iglesia. Los Chamacos correteando la pelota y las mujeres jugando al bebeleche.
¡Chamacos! ¡Chamacos sosiéguense!, gritaba doña Paca. Todos dejábamos de jugar, —la voz de un adulto era una orden— detrás viene doña Sandra, ella ya tiene más de cincuenta años y no vaya a ser la de malas que uno de ustedes la atropelle y se le rompa una pierna, cuando ella haya pasado, pueden seguir jugando… mamá tiene noventa y cinco años.




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