CON AMOR ELENA DE STELLA MANTRANA — SENDERO blog

Originalmente publicado en PUROCUENTO: Cuando la señora Adela atendió el llamado de la puerta, un cadete le entregó un ramo de flores, y le dijo que era para ella. Le hizo firmar un recibo, y comenzó esta pequeña historia. Cerró, la puerta, con un gran ramo de flores, envuelto, en plástico, que asemejaba a un…

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Mi amigo autista

Dentro, tengo un vecino
que amenazado por las noches nubladas
en mi sueño siempre sale a la calle con un paraguas.
camina solitario entre las pisadas de la gente y distraído se tropieza
con las melodías de un imaginario saxofón.

caminado bajo paraguas

La culta dama de josé de la Colina

La culta dama

Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado
“El dinosaurio”.
Ah, es una delicia – me respondió – ya estoy leyéndolo.

No te detengas Walt Witman un dia como estos…

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

walt-whitman

Versión de: Leandro Wolfso

Los mejores 1001 poemas de la Historia: «No te detengas», de Walt Whitman

La niña y el «pirata»

Bajo la sombra, Cecilia, de diez años mira hacia el caserío. Imagina que su perro yace con el lomo quebrado en alguna callejuela. Su mirada va y viene. Suspira. Sus parpados no le arden, no le pican, pero los talla. Varias amigas la saludan, van acompañadas por su mascota. La tarde envejece y Ceci está por regresar a su vivienda, cuando siente un roce peludo entre sus piernas. Sabe que es “Pirata”. Se hace la indiferente y alzando la voz lo regaña.  “Dos días sin saber de ti es demasiado”. El can mueve la cola. Percibe que en un futuro no regresará. ¡De muy dentro sale un grito “No has sido buen amigo”! “¡Eres libertino, andariego!” El can lame sus manos, chilla. Ella solloza, cierra sus ojos, ya inundados de lágrimas. busca tejos, tira a no darle. ¡Vete!, ¡vete! camina dándole la espalda, a pasos cortos recuerda a su padre que la abandonó sin motivo. Después corre hasta ser un punto.

PIRATA

Desolación

Los cascos de la yegua resonaron con eco en el empedrado del pueblo. Parecía que sus habitantes dormían la siesta. Observé señales de un pasado afortunado: construcciones sólidas, cuyas ventanas armadas de cedro, decoloradas por el tiempo, aún mantenían el vidrio cenizo y astillado. La opulencia de sus años pródigos se negaba a desaparecer. La maleza crecía en los jardines, las enredaderas trepadoras indomables subían por las paredes de piedra. En los tejados, como tordos centinelas, se balanceaba uno que otro helecho. Las puertas cerradas. La iglesia mantenía su majestuosidad. El lugar fue paso obligado de los arrieros, centro comercial de la vainilla. Cuando los precios internacionales bajaron, llegó la penuria. Los pudientes se alzaron de hombros, se llevaron su dinero, dejaron sus casas y se fueron a la capital. La gente que se quedó fue por amor al terruño, vejez, enfermedad; los hombres huyen, unos porque tienen fuga en la sangre y la mayoría para no morir de hambre.

desolación

MECANICA Y MITOLOGIA DE LA MENTE 10 de agosto de 2017 POR ASHLEY COWIE — Concordia1945

Hilos y héroes, ángeles y demonios, monstruos y pesadillas, todos provienen de nuestro inconsciente colectivo. La parapsicología, la alquimia y los conceptos religiosos ocultos pueden contribuir a nuestra comprensión del inconsciente colectivo. Estas ideas aparentemente marginales son la piedra angular de los modelos científicos de Carl Gustav Jung (1875-1961), el psiquiatra suizo que fundó la […]

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PRIMERA HISTORIA DE AMOR : un habilis amandi

Imperdible

Avatar de AlonaDeLarkNeurociencias divertidas

La gran familia de Homo se divertía en África mucho más que otros animales y no se movía de allá  aunque la migración de otras especies fue bastante exitosa. Pero como mínimo hace un millón ochocientos mil años atrás … mejor con el número — hace 1800000 años …  esos ceros impresionan y permiten apreciar la grandeza de nuestra prehistoria. Entonces, hace todos estos miles de años, en Europa, en el Cáucaso, vivía el Homo habilis. Entendemos todos, que era nuestro pariente, el primer Homo, que lucía aproximadamente así como pueden ver en la imagen.

Homo habilis

Tenía más diferencias que las similitudes con nosotros, los Homo sapiens, pero se desplazaba con dos piernas, elaboraba las herramientas primitivas de trabajo y era un devoto omnívoro. Desde este Homo, nuestro cerebro empezó a crecer a costo de la disminución de la mandíbula. Los cráneos de los primeros Homo habilis europeos encontraron…

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El club de los augures de Berta Sileno

 Cada noche se reunían para diseñar un final del mundo distinto. El gordo, los siameses y el tendero proponían remates apocalípticos y con rayos. Dulce, Anaïs y la Veleta abogaban, sin embargo, por un desenlace más sobrio, algo así como la retirada imprevista del crepúsculo de una bahía.
Yo me aficioné a ese juego y en mi entusiasmo arrastré a alguno de mis amigos, que a su vez vinieron acompañados.
Llegamos a ser tantos y tan perfectas nuestras visiones, que creímos inminente el fatal desenlace. Todos abandonamos rutinas y servidumbres diarias, para dedicarnos de lleno al goce de los últimos momentos.
Pasaron muchos años, el club fue disuelto, y cada uno de nosotros sigue disfrutando del fin de nuestro anterior mundo.

apocalipsis jhon martintomado de ficticia.com

Patricia Highsmith: La novelista

Posee una memoria perfecta. Todo es sexo. Va por su tercer matrimonio y ha dejado tres hijos por el camino, pero ninguno de su actual marido. Grita: «¡Escuchen mi pasado! Es más importante que mi presente. Déjenme que os cuente lo cerdo que era mi último marido (o amante).»
Su pasado es como una comida mal digerida, quizás indigestible, que se le ha quedado sentada en la boca del estómago. Uno desearía que pudiese vomitarla y olvidarla, sencillamente.
Escribe resmas contando cuántas veces ella, o su rival, se metieron en la cama con su marido. Y cómo ella se paseaba arriba y abajo, insomne –negándose virtuosamente el consuelo de una copa–, mientras su marido pasaba la noche con la otra mujer, flagrantemente, etc., y a la mierda lo que pensaran los amigos o los vecinos. Dado que los amigos y los vecinos eran incapaces de pensar o no les interesaba la situación, no importa lo que pensasen. Se diría que este es el momento para que un novelista emplee su inventiva, para crear un pensamiento y una opinión pública donde no existen, pero la novelista no se molesta en inventar. Todo es tan escueto como una cojonera.
Relato corto de Patricia Highsmith
Escritora Patricia Highsmith. Imagen
Después de que tres amigas hayan visto y alabado el manuscrito, diciendo que es «real como la vida misma», y de haber cambiado cuatro veces los nombres de los personajes masculinos y femeninos, con considerable detrimento del aspecto del manuscrito, y después de que un amigo (posible amante) haya leído la primera página y se lo haya devuelto diciéndole que lo ha leído entero y le encanta, envía el manuscrito a un editor. Recibe una rápida y cortés negativa.
Comienza a ser más cautelosa, a obtener cartas de presentación de amigos escritores, vagas, indirectas recomendaciones logradas a costa de comidas y cenas regadas con vino.
Rechazo tras rechazo, a pesar de todo.
–¡Yo sé que mi historia es importante! –le dice a su marido.
–También lo es la vida del ratón, para él… o, quizás, para ella –contesta él. Es un hombre paciente, pero, con todo esto, está casi al límite de su resistencia.
–¿Qué ratón?
–Hablo con un ratón casi todas las mañanas mientras estoy en la bañera. Creo que su problema es la comida. Son dos. Uno u otro sale del agujero (hay un agujero en el rincón del cuarto de baño) y entonces les traigo algo de la nevera.
–Estás divagando. ¿Qué tiene eso que ver con mi manuscrito?
–Simplemente que a los ratones les preocupa un asunto más importante: la comida. No que tu marido te fuera infiel, o que tú sufrieras por ello, aunque fuese en un escenario tan maravilloso como Capri o Rapallo. Lo cual me sugiere una idea.
–¿Cuál? –pregunta ella, con cierta ansiedad.
Su marido sonríe por primera vez en varios meses. Experimentaba unos segundos de paz. No se oye en la casa el tecleo de la máquina de escribir. Su mujer lo está mirando de verdad, esperando oír lo que tiene que decir.
–Adivínalo. Tú eres la que tiene imaginación. No vendré a cenar.
Luego se marcha del departamento, llevándose su agenda y –con cierto optimismo– un pijama y un cepillo de dientes.
Ella se acerca a la máquina y se queda mirándola, pensando que quizá podría sacar otra novela de esto, simplemente de esta noche. ¿Debería hacer pedazos la novela por la que había alborotado durante tanto tiempo y empezar la nueva? ¿Quizá esta noche? ¿Ahora mismo? ¿Con quién iba a dormir él?

 

Tomado de narrativabreve.com

Metamorfosis

Veníamos caminando tomados de la mano cuando mi novia se soltó de mi mano y fue hacia una banca. Cruzó la pierna y veía al horizonte. Sonreí por la gracia que tuvo para imitar a una estatua. Nunca supe más de ella y su figura venía a mi recuerdo al transitar por las alamedas.
Me llené de años y percibía al caminar por un parque arbolado, que una efigie me miraba insistente. Un día, cansado de la persistencia la enfrenté cara a cara, ojo a ojo y reconocí en su frente la historia de mi fugacidad. Me quedé a su lado y dejé que mi cuerpo se perdiera entre los edificios de la ciudad.

Las diferencias cerebrales entre los géneros. Parte 2. Implicaciones pedagógicas.

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Las diferencias cerebrales entre los géneros. Parte 2. Implicaciones
pedagógicas.

***

Las hormonas forman nuestros cerebros, y, posteriormente, influyen sobre èl
durante toda la vida, de una u otra manera. Los niños y niñas con el desarrollo
normal, nacen con cerebros ya diferentes y esto se observa desde primeros días
de la vida. Desde la cuna, las niñas están más interesadas en las personas: al
comparar con los niños, tienen la capacidad de fijarse en las caras de las
personas en su entorno y lo hacen dos veces más tiempo que los niños, reconocer
las caras en la edad muy temprana, estar atentas a las manifestaciones de la
presencia humana lo cual aparece en los niños más tarde y nunca llega al nivel
que alcanzan las niñas. Las niñas son más sensibles al tacto desde el momento
del nacimiento, se irritan más fácilmente al exponerse a los sonidos fuertes,
pero…

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