Horóscopo

Sendero

Horoscopo de Rubén García García

La somnolencia es por la lluvia fría y perseverante, y como efecto secundario los engendrados en ese lapso tienden a ser aburridos y llorones. Y si los bebes nacen el día de los muertos, crecen callados, siempre están encerrados en su cuarto aduciendo que están en una teleconferencia. Por la madrugada, como fantasmas asaltan el enfriador, que se la parte día y noche.

Hayku Issa

Gonzalo Marquina tomado de Fb

Definitivamente, si en Iberoamérica existiera una pedagogía del haiku, el primer autor que deberíamos de leer sería Kobayashi Issa 😊🌸 Su ternura, su implicación vital y compadecimiento por los seres más diminutos e indefensos (insectos, pajaritos, plantas, niños, niñas…), su visión horizontal del mundo como una «gran familia», su condición de humano que vive y sufre intensamente, su pobreza material, su «eco-poética», sus palabras sencillas, todo nos lleva a empatizar con él 🎎 Issa es el autor por medio del cual podemos enamorarnos del haiku, pues habla de corazón a corazón. Por eso, resuena tanto en diversas sensibilidades más allá del público japonés ⛩️🌍

Increíblemente, existen autores que señalan a Issa como «el menos japonés de los poetas japoneses» porque consideran su estilo muy «sentimental». Personalmente, discrepo con ellos. Es injusto decir que Issa no es recomendable para el haiku en español por ser un fabulista que se limitó a entablar diálogos emotivos con los animales o que su calidad literaria es «menor» a la de otros haijin más «espirituales» como Matsuo Bashō 🙄 Pienso que afirmar esto no solo es sinónimo de infamamia, sino una muestra clara de cuánto nos falta investigar y comprender la verdadera tradición del haiku japonés (plural, diversa y dinámica) para la construcción de un verdadero haiku en español 📚🍂🍃

Conocer a Issa nos permite conocer la humanidad del haiku y ese, definitivamente, es el primer paso para cualquiera que busque iniciarse en este género tan maravilloso 🥰

💮📲 Retama – Escuela de Haiku

Decepción de Rubén García García

Sendero

Me atrae tu pelo negro y petróleo que se mece al compás de tu paso. Respiro tu aroma de capulines que al viento complace. Me gusta escucharte, tu voz suave como una lluvia que platica con el tejado. Sueño con vivir contigo mirando la vastedad; el barco que se hunde en el horizonte. Es una pena que pases tomada de la mano fina, larga, y un carro nuevo que lo presume como suyo.

Es un empleado que cuida los coches, y que desagrado que tu intuición esté desorientada, por decir lo menos.

Pasarela de Rubén García García

Sendero

La araña capaz de matar con su veneno a un dinosaurio, fue víctima de una avispa que le inoculó su semen. Semanas después del vientre del arácnido saldrán insectos vestidos de seda en negro y amarillo con fino apéndice.

El devenir de Rubén García García

sendero

Pasará.

Todo pasará

como todo pasa.

Como pasa el invierno, el viento, la vida.

Pasará el aroma dulce;

que por ser dulce no queremos que pase.

Todo se va como las urracas del mal que revolotean, pero un día se van.

también pasa la náusea, y un día pasará el recuerdo, porque el olvido es parte de la vida.

Aunque dicen, sin ser del todo cierto que algunos muertos al soñar lloran.

En el río Tlen de Rubén García García

Sendero

Pasan haciendo alharaca una docena de hombres. van rumbo al río Tlen, a sentir la corriente fría de la montaña. Se acomodan fetalmente, así el agua masajea y relaja. Hay en la vera del río donde me acuesto en una gran laja a ver el tablero del cielo: torres caballos, alfiles y peones.

Los hombres descamisados, pisan viejas pisadas. platican de mujeres y algunos se embroman tocándose las nalgas. A la vera del camino, se oye, lejana la risa cascada de los abuelos. Por un momento dejan la charla y beben dejando en el viento el dulce sabor de la caña. Mañana, el sol escarbará, una vez más, en su espalda.

En la iglesia su patrón, cena con el prior y degustan un tequila, especial para limpiar pecados.

Mis ojos juegan ajedrez en la inmensa copa del cielo. Tengo caballos, alfiles y una dama que al bailar tira sus velos.

El Cien Pies Y La Araña…(Cuento) — El Rincón de Rovica

Había una vez un día como cualquier día. Una araña esperaba sentada al borde del camino más oscuro del bosque. Se rascaba la cabeza, pensativa. Al ver que venía el ciempiés, la araña se puso de pie y se le acercó muy respetuosa. -Señor ciempiés- le dijo – ¿puedo recurrir a su gentileza para…

El Cien Pies Y La Araña…(Cuento) — El Rincón de Rovica

Volar da hambre de Rubén García García

Sendero

Volar da hambre de Rubén García García

Corro por desiertos y laderas de nieve. Voy por los tejados abrasados y me da por brincar tan alto que vuelo. Volar rozando las olas. Volar entre flores y salir con olor a jazmín. Mirar desde el cielo a los pescadores que llegan al puerto y retornar por callejones trenzados con piedra y laja. ¡Ahh! el aroma sagrado del pan y caminar con pisadas de gato hacia la cocina y tomar una pieza dorada y esponjosa. «Solo así te paras haragán”—me dice la compañera.

Ella no sabe que volar da mucha hambre.

Donde los ríos se unen de Rubén García García

Sendero

Te encontré donde los ríos se unen. donde el puente simulaba un ave dispuesta al vuelo. El cielo en ocres. Ollas de fragua donde el cobre se licua. El estruendo, el agua presurosa y los dos en un abrazo. Y después la eterna oscuridad, el sinsentido. Solo en mi memoria el aroma que me dejaste en los labios.

Desperté empapado de sudor en aquella tierra de sombras y silencio.