De cucarachas a chinches

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El píe pulcro hinca

el talón sobre la cucaracha.

A media noche

la chinche besucona*

besa sus labios.

Y en silencio se va.

*La Triatoma sanguisuga, a menudo llamada «chinche besucona» porque generalmente pica alrededor de los ojos y la boca, puede transmitir un parásito llamado Trypanosoma cruzi. El parásito causa la enfermedad de Chagas, que puede tener complicaciones cardíacas y gastrointestinales graves.

Enfermedad de Chagas

Metalepsis y subjetividad: la astucia narrativa de ‘Maricón perdido’ — Cuerpos Periféricos en Red

Por José García La situación habitual en una narración ubica al narrador en un nivel distinto al de los personajes y los elementos del universo ficticio que está construyendo con su relato, por lo cual no existe la posibilidad de romper la subordinación o jerarquía entre estos y aquel. El mantenimiento de este orden de […]

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Lo prohibido

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Nos animamos a cumplir más fantasías sexuales con un amante?
Cada encuentro para ambos era la última. Recogíamos las prendas tiradas sobre la alfombra. Ya vestido tomaba tus hombros y decía pegado a tu oído: “esto ya no sucederá”, al tiempo que te ofrecía una caricia en tu mejilla y eso bastaba para encendernos y dejar de nuevo las ropas desperdigadas.
¡Todo se resolvió, el día que decapitamos el arrepentimiento!


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La solicitud de Rubén García García

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Se sentó como un muñeco de resortes, con el deseo de aspirar profundamente. tocó su cabeza, su cara: barba y coleta no las tenía. Purísima blancura, silencio y quietud.

¡No! ¡basta! ¡basta!, ¡quiero morir!

—Eres el primero en saberlo

—No soporto ni el silencio, ni la paz.

—¿Entonces quieres ir al infierno? —Sí´

—Entonces estás en la casilla correcta.

Grupo de jóvenes hippies que hombres y mujeres tengan diversión y tocando  la guitarra cerca de vintage minivan en la naturaleza Fotografía de stock -  Alamy

De aquellos polvos de metaficción y narradores interpuestos, estos lodos de metacrónicas y “presencias” insospechadas — Blog y taller literario del grupo de escritores: Primaduroverales

Por: Luis Fernando Jiménez (en nombre de la escritora) “Muy pronto en mi vida, fue demasiado tarde” M. Duras Mi curiosidad siempre estuvo por encima de mi pudor. No he podido contener la  tentación de colarme en vuestra clase, sin permiso. Hace ya veinticinco años que abandoné vuestra dimensión y me hace muy feliz saber […]

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La tía Gertrudis de Rubén García García

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La tía Gertrudis no puede ver una puerta abierta de la alacena porque se enoja, pero ella deja abierta la de su dormitorio.

La puerta del estante, se entiende, se meten las pipiliacas que se comen el chile de mole. La de su recámara no sé, quizá extraña a su difunto esposo. La escucho llorar y creo que por sofocarlo se oye como un quejido.

—¡Flaco, flaco! ve con don Demetrio y pides un kilo de bistecs y medio de chorizo.

Buscó el dinero y no lo encontró.

—Dile que te lo apunte, luego voy y se lo pago.

—Me dijo el carnicero que más tarde pasa a cobrarle.

Hizo un gesto de rechazo y luego la cambió a una sonrisa forzada.

Yo no vi que don Demetrio llegara ni por la tarde, ni por la noche. Algunos susurros en la madrugada y los quejidos de mi tía antes de que cantara el gallo.

Lo que recuerdo es que nunca faltó en la mesa un trozo de carne. Aún me timbra en el oído su voz aflautada:

» No desperdicien nada, ni se la den al gato, que no me la regalan»

Consejos e inspiración | El Mejor Nido

Despedida de Rubén García García

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La miraba sin que ella se percatara, fingía ver los rulos de su pelo. Observaba la tensión de la piel del entrecejo. Percibía su inquietud, esa mirada que no se aquieta ni se detiene. “la que te habla de que tu compañera desea que te vayas”. Sí esa que tienes que ocultar, para ser cortés”Hubo tiempos que resguardaba su mano entre mi mano. Las veces que la conducía al cruzar las avenidas entre la muchedumbre; ella caminaba o se detenía a la sutil orden de un apretón sobre el dorso de su mano. La luz de su mirada respondía a mi contacto. “Sí. Platicaba con ella sin mediar palabra. Hasta que un día llegó la tenuidad. No fueron coincidencias, sabía que deseaba alejarse de mí. “Tampoco tú te percatas de los gestos que haces, que vio en ti que ella prefirió huir”. Nunca le di motivos y eso no está bien… Aquella media noche la reconocí por su caminar, en una mano su equipaje y la otra suelta; como lo hace una mariposa con el ala rota. ¿Ayer me abrazaba? y se iba… Acepté que se fuera, si solo mediaba el hastío, era mejor que se fuese. La ayude con las maletas, y solo la empuje a las vías cuando pasaba el tren de las doce.

Tren en marcha | Myriam | Flickr

VOCES DE OTOÑO — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

Originalmente publicado en Eltiempohabitado’s Weblog: Cuando la vida es paso que seduce al tiempoy el viento se estremece en la ventanaescuchando las voces de los pájaros… Cuando el silencio juega con los sueñosy la tarde se aleja por el puente colgantedel intervalo que mueve sus caudales… Cuando el musgo se abraza a las piedrasy…

VOCES DE OTOÑO — POESÍA JAPONESA DE ELFICAROSA.

Camino al volcán de Rubén García García

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Ayer con reproche me dijiste que me había apropiado de la frazada. En finales del otoño, los fríos de la montaña se cuelan. Los dos nos hacíamos una sola bolita y tus pies fríos se calentaban entre mis piernas. Esta mañana vi en tus ojos un reclamo amargo. Dejamos de abrazarnos, cada uno comenzó a abrigarse con su cobija de lana. Se que no puedes conciliar el sueño, no encuentras el acomodo a canela. Yo me cubro de pies a cabeza; hay una oscuridad de menta. Afuera los pinos se golpean y el búho repite la monotonía de su canto.

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Cómo Robar Un Banco Suizo — Andrea Fazioli / Come Rapinare Una Banca Svizzera by Andrea Fazioli — David, earth planet , knopfler and a humble man

« El Atraco » es prácticamente un género cinematográfico autónomo que recorre toda la historia del cine, desde The Great Train Robbery (1903) de Edwin S. Porter hasta 211 – El robo de York Shackleton en curso en los cines estos días, pasando por Robo a mano armada de la mano de Kubrick. Podemos seguir y seguir. […]

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Mi hermana Makiu de Rubén García García

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Una noche entraron a nuestra cama: un gorila, un gato y un fantasma, grité tan fuerte que los tres salieron corriendo. Yo no sabía que eran parte del sueño de Makiu y que llegaban a protegerla para evitar pesadillas. Si ella me contara, mis otras hermanas no se hubieran asustado, por mi alarido ahora la familia me mira con recelo y temen que vuelva a ocurrir. Han perdido su confianza. En la mañana para ir a la escuela, me dicen:—Pasa las esquinas con atención, respeta los semáforos, siempre escoge calles transitadas, no te embobes con revistas, y se recatada y juiciosa, nada de balancearse como si tuvieses una muelle en cada pierna y en cada cadera una flor. No saben que siempre camino pegada a la pared y la que marcha de ese modo es mi hermana Makiu.

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!Ah¡ los politicos de Rubén García García

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El político Leonidas tuvo que esperar hasta que pasará el desfile de paquidermos. Furioso, por la demora, jaló con violencia el rabo de una de ellas. El intruso fue aplastado por su atrevimiento. Hallada culpable y fue recluida. Tiempo después, el partido ecologista ganó la elección y tomaron a la elefanta como icono de su identidad.

La Elefanta sigue condenada, pero su efigie aparece como símbolo de Respeto y Libertad.

Marketing político: qué es y cuál es su importancia en esta época de  elecciones - Ultravioleta

Promesa de Rubén García García

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A punto de claudicar en su búsqueda la encontró. No era falso lo que el viejo yerbero le había dicho. Al entrar a la botica percibió el aroma antiguo de las esencias. Deseaba un incienso especial. El anciano lo escuchó como si hubiera llegado de un largo viaje. Una hora después salió de la trastienda con varios frascos.— Por favor aspire. Con el primero sintió la soledad de su niñez, con el segundo llegaron sensaciones vagas de una novia a la que jamás le dio un beso. Una nueva aspirada y se encontró con dos años de coincidencias. Esas pláticas tan intensas donde el sueño se espanta; en el que las intimidades brincaban de la sábana al cielo. Sin duda era Martha. Al entrar compró un arreglo de rosas amarillas, localizó la tumba y la situó en un florero y se critico por su facilidad para olvidar sus promesas.

FLOR-100 Rosa amarilla – ERJO