Es de origen español, la ubican en Andalucía. Su aparición en México es antes de la intervención francesa. Era la canción favorita de los Villistas. Lo esencial es que en la Revolución Mexicana que inició en 1910, trascendió hasta nuestro siglo XX1. Es una canción que se le asocia con México.
Se dice que el usurpador Victoria Huerta, quién derrocó a Francisco I. Madero, aparte de ser un alcohólico con coñac, también le gustaba los churros de marihuana.
«La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar;porque le falta, porque le falta marihuana que fumar.
La cucaracha le gusta cruzar océanos, tierras lejanas y se actualiza. Esuchemos a los rusos en su versión.













Llueve.
La gente frota las manos, por encima de los cerros pasan las nubes, obesas gallinas picoteando el cielo.
Llueve finito.
Las hojas tiritan de frío.en cada esquina, las sombrillas platican con antiguas comadres.
Entre los huecos de viejos edificios las palomas aletean los vapores del clima.
Finos piquetes, húmedos, brincan complacientes por mi cara, se reúnen en gotas y me recorren, resbalan por mi cuello, se dispersan sobre los vellos de mi pecho y saltan.
Silbo caminando bajo la lluvia.
Es un día diferente, abro mi camisa para que mi corazón reumático retoce con el agua.
Atrás y adelante las sombrillas color de rosa me esperan. Tomaremos café y jugaremos toda la tarde