dos amigos se encuentran en la calle. Uno de ellos va llevando del brazo a su anciana madre:
– ¡Hola Itzik!, ¿Cuánto tiempo que no te veo? ¿Qué es de tu vida?.
– Pues aquí estoy con mi madre, que la pobre se quedó sorda y ciega.
– Cuánto lo lamento, Itzik. Y dime, ¿la llevas al médico?
– ¡No, no! La acompaño para que le corten la luz y el teléfono.