Es un platillo que se come a solas, sin prisa.

Liberoamérica

Por tradición decimonona en la Ciudad de México los puntos de reunión para la literatura han sido los cafés, las cantinas y los bares, en donde suceden tertulias y debates, además de francas borracheras. Así, para mostrar parte de lo que sucede en la poesía del centro del país, voy a relatar cómo se escribe, se come y se bebe en dichos lugares. Si la Ciudad de México tiene por virtud la diversidad cultural, lo mismo se refleja en sus poetas.

Inicio mi camino en el Centro Histórico, en la calle de San Jerónimo. Ahí, durante el mes de abril, tiene lugar uno de los más grandes festivales de poesía joven: Poesía por primavera. Durante dos días, decenas de poetas suben a la tarima improvisada y toman el micrófono para llenar con sus versos el ambiente de la plaza. Editoriales independientes venden a precios accesibles ejemplares de la literatura mexicana…

Ver la entrada original 3.101 palabras más