Neumología uno

Sólo daba tiempo de lavarse la cara, la boca y salir corriendo para encontrarse con el primer autobús. Caminaba a paso veloz cinco cuadras y llegaba a la terminal. Comía un pan con café. La mitad de las veces encontraba asiento. Casi dos horas. Minutos más después de las siete y el mierda del maestro cerraba la puerta del salón. Varias veces le menté la madre, tanto a los urbanos, como al catedrático por dejarme fuera. Pero la mayor parte la dirigía hacia mí, por ser tan pendejo.

En el bus que tomé en ciudad universitaria me encontré a un viejo amigo.

-Dónde te inscribiste para llevar el curso de neumología?

-En el instituto nacional.

-Sabes que ya lo cambiaron de lugar y que esta a la salida de Cuernavaca

-¡Cómo!

– Sí, fue apenas.

-¡No mames buey!. Pero que pendejada hice.

-¡Regresate!

Bajé del autobús. Las oficinas estaban cerradas.

Falté a la mitad de clases, un tercio por quedarme dormido, el otro por el transporte y la otra porque me cerraron la puerta en mis narices. Hice el examen y cuando daban los resultados de la A a la f. sólo había pasado uno.

-Le tengo una noticia buena y una mala me dijo el maestro. ¿Cual quiere? y siguió. Le daré la buena, aprobó usted con siete una calificación sobresaliente dado que tiene más faltas que cuentas un rosario. y esa es la mala, va a repetir el curso por ausencias. Le sugiero vuelva, seguramente le irá mejor.

Salí del salón de clases dándole las gracias al maestro y prometiendo regresar. En el urbano encontré asiento en la ventanilla y él y yo sabíamos que no nos veríamos jamás.

radiografía-pulmón

Tito Guizar el primer charro «Alla en el rancho grande»

Federico Arturo Guízar Tolentino (1908 – 1999). actor mexicano considerado como el primer héroe cinematográfico, representa el inicio del charro. Había registrado su vida, pero encontré un video donde lo entrevistan y él habla. Cantante, actor, y de vida longeva.
La canción y su autor
Por Gerardo Herrera
La popular canción mexicana Allá en el rancho grande representa una obra musical de enorme trascendencia, ya que fue la primera que apareció en los albores del cine sonoro en nuestro país.
Esta canción campirana pertenece a un artista que nace en Tacubaya, en la capital de México, Juan Díaz del Moral, y cuya obra, lamentablemente, nunca ha sido reconocida con la magnitud y proporción que justamente merece. De este compositor podemos también citar la no menos importante y bella canción: La Sandunga, misma que irónicamente es de las más representativas del istmo de México, sin pertenecer a esa parte de nuestra geografía nacional.*
Este compositor mexicano estuvo exiliado en Laredo, Texas, durante un tiempo, en la década de los treinta, debido a las fuertes críticas que hacía del gobierno en sus obras de teatro de revista.
También se desempeñó como periodista de espectáculos, y se especializó en escribir obras para cómicos como el Panzón Soto, Mario Moreno Reyes Cantinflas y José Medel.
Del Moral compone Allá en el rancho grande en coautoría musical con Emilio de Uranga, autor, entre otras bellas obras del cancionero popular, de la también importante canción vernácula La negra noche.
Inicialmente, Allá en el rancho grande fue escrita para una obra de teatro, sin embargo, la importancia de dicha obra musical radica en que es una de las canciones populares que le dieron rumbo y cimiento al desarrollo de nuestra música mexicana, principalmente del cine nacional, y que en forma magistral el maestro zacatecano Manuel M. Ponce retomó como significativas de nuestro rico cancionero popular.
*Me paseé horas buscando al autor de la sandunga y buscando la biografía de Tito Guizar, encontré el artículo que habla que Juan Días del Moral es autor de ella. Coincido que hay que rendirle un homenaje recordandolo.
https://www.vanguardia.com.mx/columnas-allaenelranchograndeylasandunga-2358525.html
Le gustaba mucho escuchar música, toda la que había en su época. Su obra con la que obtuvo las mayores satisfacciones fue «Allá en el Rancho Grande», la cual fue escrita para una obra de teatro, con música de Emilio D. Uranga. Esta canción sirvió de inspiración para filmar la película del mismo nombre, que tuvo gran éxito.
nunca le fue otorgado ninguno, ni en vida, ni después de su fallecimiento, y es poca la gente que recuerda o conoce su obra, que principalmente esta constituida por piezas musicales de teatro, o la gente que sabe que la letra de «Allá en el Rancho Grande», es suya. sí fue como Juan Díaz del Moral dedicó su vida productiva con gusto y pasión a la composición, que fue además uno de los pilares en que se basó el desarrollo del teatro ligero musical
http://www.sacm.org.mx/biografias/biografias-interior.asp?txtSocio=02507

Tito_Guizar_1935

La muerte del Actor acaece en 1999

 

 

 

 

El abrió las puertas a los que vendrían después. Es bueno saberlo y admirar

Despedida

!Qué silencio!
¡Cuánto peso tiene el adiós!
Escucho la caída de mis palabras mudas,
la lluvia menuda y fría que humedece mi son.
Es insoportable el peso de una montaña.
o la implosión del suspiro carentes de caricia.
Este crepúsculo doloroso
invade las piezas de mi pensamiento.
destellos que perturban
y espacios de oscuridad que sepultan.
Tu silencio pesa más que el mar.

monet

Monet

Cantinflas y un discurso memorable

Si abre el vídeo, hágalo cuando tenga tiempo y mire que un cómico también nos hace meditar. Es el último orador y de su voto depende el futuro del mundo. Nada alejado de la realidad.

Me gustan los me gusta , pero aprecio más su pensamiento.

cantinflas

El gato

-Ya me tiene hasta la madre! me rompió el jarrón fino, ayer lo vi sobre la estufa y anoche fue el colmo lo encontré dormido en la cama.
– Matalo! le dijo su compadre
– No tengo ese valor.
-Pierdelo entonces.

Lo encontró dormido en su poltrona preferida y cuando el gato despertó, ya estaba dentro del costal. Se fue caminando cinco cuadras y lo liberó. Cuando regresó a su departamento, encontró el gato haraganeando en el sofá de terciopelo.

Tres veces intentó perderlo. Cuando llegaba el felino regresaba.

Perdió la paciencia, lo volvió a encapsular, lo puso en la cajuela del auto, enfilo hacía el monte. Con el costal cerrado se internó, camino sin rumbo, buscando veredas, a cada metro, se hacía denso, cuando lo iba a soltar, dijo en voz alta » Ahora si cabrón a ver si llegas a mi casa, ya estuvo bueno de agarrarme de pendejo»
Lejos, rebuzno un burro y después un aullido, la tarde se hacía vieja. Oteo hacia los cuatro puntos, no veía veredas, solo maleza y arriba enredaderas buscando el cielo. Sudaba, los pulsos de la frente golpeaban ¿y ahora que hago?
-¿Compadre ya perdió el gato?
– No, compadre, ahora duerme en mi cama. Si no hubiese sido por el él, no salgo del monte.

gato

Tehua folklorista

Acerca de Tehua ( 1943-2014) Queretaro
Es ejemplo de la necedad necesaria para seguir en lo mismo. ¡Viva la rabia!, expresó Óscar Chávez en ese recital donde se recabó dinero para ayudarla con su enfermedad.
Toda mi vida he cantado; mi mamá dice que a los dos años ya lo hacía.
¿Trabajar en un bar? ¡No, gracias!
–¿Qué hace aparte de cantar?
–Sólo canto. ¡Ah!, cocino de maravilla. Preparo todo lo que se me antoja; aprendí como todas las mujeres de este país. En una casa donde habíamos cuatro muchachas, a todas nos enseñaban de todo. Hago desde un fideo hasta unos chiles en nogada. Aprendí como toda mujer de pueblo chico y familia grande a coser, bordar, tejer, porque éramos mujeres que nos íbamos a casar. ¿Trabajar en un bar? ¡No, gracias!
–No se acaba de recordar la belleza de la música mexicana.
–¡Claro que sí! ¡Eso es lo que me da coraje! Es nuestra obligación transmitirla a los hijos. De 1979 a 1985 trabajé con la Secretaría de Educación Pública, viajando por toda la República Mexicana, presentándome en escuelas de educación superior. Decía a los muchachos que los pueblos indígenas subsisten porque los padres transmiten su educación. A pesar de todo lo que les hemos robado, todo, incluso sus ganas de vivir. Sus bordados… los queremos pagar por tres centavos.
Entre los huicholes, cuando las muchachas van a ser iniciadas para que borden, se realiza un ceremonial religioso. No es sólo de agarrar aguja e hilo, sino que se trata de algo importante. Debemos pensar en lo que les estamos haciendo ahorita a los indígenas.
la Entrevista completa:
http://www.jornada.unam.mx/2014/08/22/espectaculos/a08n1esp

tehua.

D.P o probablemente Carlos Wenceslao López Portillo (1898-1977), oriundo de Álamos Sonora.

 

 

Felipe Valdez Leal

Belisario de Jesús García

Chava flores

 

Letra de Pepe Guizar

En vivo Eso de jugar a la vida

Solicitud de empleo

Inserté en la sección del “aviso de ocasión” el anuncio donde solicitaba un licenciado en ciencias sociales, con carácter, ambición y capacidad para resolver problemas. Pasé días entrevistando a los solicitantes. Supe que era el hombre; frente amplia, mediana edad, ojos claros, grandes  y un movimiento rápido en su mirada, que sólo he visto en las personas observadoras. Discutimos el sueldo y acepté su propuesta. Le pagaría de acuerdo a los resultados, palabra de Senador.
La zona indígena de la región de la montaña andaba alborotada. Él tendría que llevar en una mano el pan y en la otra el fuete. Tenía libertad para decidir.
si una situación escapaba y había difuntos, habría a quién echarle la culpa. ¡Joder! en la actualidad los “ chivos expiatorios” le salen caros al gobierno del cambio.

sierra

Chiapanecas sinfónica y marimba, danza y Jaime Sabines

Chiapas mira al pacífico, huesos de montañas , imponentes cañones, insondables selvas, volcanes, planicies y agua que roe y habla en el sumidero; todo es grandeza, intenso verde, griterío de aves y cotorros, agua brava que gruñe por pendejadas y estupideces de aquellos que la violan. Grandeza en la selva en su pasado maya en la creación de música y en sus poetas. Chiapas es agua, verde, hueso, palabra, marimba y canción.

Las Chiapanecas es su himno. Tierra de poetas como Rosario Castellanos, Jaime sabines de músicos como los hermanos Domínguez ya reseñados ( Frenesí)

Está surtido de vídeos, Marimba, filarmónica, bailes y dos artistas Libertad lamarque y Nat king Cole.

 

 

palenque

 

chiapas

 

 

 

 

 

 

Muestra de las danzas.

 

Nuestro café

Manos de mariposa que aleteando sobre las puntas de mi pelo
interrogas,
caminas;
cuando creo que te vas,
caen tus brazos sobre el pulso de mi pecho.
El café recién hecho
sabe como tú la historia de mi vida.
tintinea la tasa sobre el escritorio;
el aroma se esparce entre los nudos del cedro
y los vericuetos de mi enramada.
Mientras se derrama,
cabizbajo leo la germinación de las palabras;
te incluyo como una barca que rompe el himen de mi agua.

taza caf

El boomerang

Había dos hombres en un negocio. Descansaban, enfrente la vidriera. La tienda estaba cerrada, nueva. Aún no estaba lista para atender al público, Los estantes lucían vacíos.
– Verás que en cualquier momento pasara un jubilado, pondrá su cara en la vitrina y preguntará que estamos vendiendo.
Recién lo decía cuando se acerca un señor se asoma por la ventana y pregunta:

-¿Qué están vendiendo aquí?

Uno de los socios le responde sarcásticamente:

-Estamos vendiendo pendejos.

Sin inmutarse ni un segundo el señor les contesta:

– ¡Pues les debe de estar yendo muuuuy bien, porque nomás les quedan dos!
– burro

dominio público

Sonora Santanera

No es posible hablar de música sin mencionar a la Sonora Santanera, con más de sesenta años de vida, nos ha dejado canciones que el pueblo canta, baila   y disfruta.
La Sonora Santanera nació en 1955 en la colonia Valle Gómez del D.F. y en un principio se llamaba Tropical Santanera, debido a que su fundador y director Carlos Colorado Vera (QEPD), era originario de Barra de Santana, Tabasco.
En 1959 en una de las presentaciones que esta agrupación hizo en el Teatro Folies, el empresario y comediante Jesús Martínez «Palillo» le cambió el nombre a La Sonora Santanera.
En esas presentaciones del Folies el ejecutivo de Discos Columbia, José de Jesús Hinojosa, los conoce y los invita a participar en el mencionado sello discográfico. El cinco de abril de 1960 graban su primer disco y el tema que se lanza a la radio es La Boa (de la autoría del cantante Carlos Lico), canción que de inmediato fue todo un éxito y que desde aquellos años se convirtió en el tema con el que abren cada una de sus presentaciones.
Apenas me entero que la canción de la Boa es de Carlos lico, un cantante de buenas hechuras que le grabó a Armando manzanero, pero que en la vida cotidiana en su plática tartamudeaba segín dicen.
El inicio con la Boa, en cada rokola, estación de radio, baile  se escuchaba, música  pegagosa y rítmica. Vendría después otro disco donde debuta Sonia López. En sus sesenta años, un grupo de cantantes intervinieron para rendir homenaje a esta gran institución músical.
⇒ Carla Morrison. Lila Downs. Edith Márquez.Natalia Lafourcade. Cristian Castro. Alejandro Fernández. Diego Verdaguer.Kalimba.Reyli.Leonel García.Carlos Rivera.Víctor García. Johnny Ventura.
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1095239.los-60-anos-de-la-sonora-santanera.html

 

santanera

 

 

 

Disco de los sesenta años. Pues la copa se la ponen en la cabeza y mueven los brazos al compás de la cadera y dan de vueltas, Consigue uno divertirse aunque quede uno bañado del cóctel.

La enfermera

Joven, morena,ojos de paloma, cejas negras que se tocaban a la mitad de su cara oval.

-Doctor, la paciente de la cama doscientos veinte está alterada. Puse cara de estúpido, ella debió darse cuenta y sonrió “vamos a revisarla”.

La paciente daba la impresión de estar siendo golpeada. Del carrito sacó un par de guantes . Mi torpeza debió ser evidente para calzármelos, así que sacó otro par, seguramente los había contaminado, ella, sonriente, exclamó “perdón, estos sí son del tamaño de sus manos”. me puse a sudar tanto como la paciente; “los pinches guantes no calzaban bien en mis manos”.  le habló con cariño a la mujer y ésta empezó a tranquilizarse. Pude al fin meter mis dedos dentro de la cavidad vaginal,( mi segunda vez) una vez dentro, sentía  blandito y calientito. La enfermera preguntó:

-¿Cuánto tiene de borramiento?

Me quedé callado, volví a meter mis dedos. Ella se puso unos guantes con una facilidad que me hizo sentir pigmeo. Hizo tacto y en confidencia “tiene como un ochenta por ciento y tres de dilatación”. Toqué, toqué de nuevo, y seguí sus consejos. Lo oscuro se hizo claro.

Han pasado los años, pero la memoria de mis yemas sigue fresca, si en este momento hago tacto a una señora en trabajo de parto, diré cuánto tiene de dilatación , pues la yema de los dedos nunca olvida.

Tampoco la olvido a ella.

Santiago Rusiñol. 1894-la-morfina

María dolores pradera canta a México

Maria_Dolores_Pradera

 

Esta canción es de alfonso Esparza Oteo

 

A la orilla de un palmar  una canción cuya autoría es de Manuel M ponce

Fallaste corazón de la autoría de Cuco Sánches

La noche de mi mal de José Alfredo Jimenez