Estoy desordenado, confuso. Sentía tus cabellos tocando mi cuerpo. Dilatado de la nariz y entre soñando llegaba a tus manos; encontraba el aroma del viento que un dìa respiramos juntos. Lo negaba; con gritos dentro del silencio. Hubo noches que escuchaba tus pasos recorriendo a trote mis latidos y me levantaba habitado de ti. Hoy en la mañana cantaron los pàjaros, los mismos que volaban por nuestras tardes. Se que nada es cierto, es mi torpeza o mi cuerpo que sueña. Qué dificil  es decirme que te espero.

Van gogh