La miré con amor, me vio de la misma manera.
Tendrás que esperar, y se fue hasta hacer punto.
Quedó su olor de flores breves
y su gesto que olía a pájaros mudos.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios




Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las esquilas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las barcas del baño,
en el rincón oculto de mi huerto encalado,
entre la flor, mi espíritu errará callando.
Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Me complacía escuchar la sonrisa de Noemí; Habíamos corrido en el patio, las ramas del naranjo aún se movían por estar meciendonos en el columpio, al final, buscábamos la sombra de la limonaria que reventaba de flores blancas, y que simulábamos tener frío acostados bajo la sombra; ambos creíamos que nos caía nieve, con un sol resplandeciente, los perros dormidos y un viento mudo por la modorra de la siesta.
El encanto desaparecía cuando mi madre gritaba mi nombre.
-¡Rubén vente a comer!
O su hermana.
-¡Apúrate que la abuela ya regresa!

Pissarro

Murillo


La niña le preguntó al niño: “¿Sabes por qué desaparecieron los dinosaurios? Y él respondió seguro: “Por un meteorito”; la niña, mirándolo, movió la cabeza: “No…, fue la extinción la que los desapareció, pero no sé bien lo que es la extinción: supongo que era un animal feroz que se los comió…” El niño […]
a través de LA EXTINCIÓN Y LOS DINOSAURIOS — manologo
*Espero me den fuentes de información para anexarlas.



Todo se abrevia
te duermes y al despertar no eres.
hojas que caen,
flores que abren,
estrellas que muertas nos alumbran.
Nuestra dimensión,
llega con el amanecer;
vives en un sueño,
haciendo erupción
o amaneces con la muerte.
Leve la vida,
lo que nos hace gaviota,
que por ser leve se va.
