El pedido insólito del compadre

Pásele compadre, pásele, se acaba de ir su compadre.
-¿qué hace comadre?
-Pues que no ve, le doy pecho al niño que mañana cumple cuatro meses.
Juán queda petrificado al ver la escena. María se acomoda bien al crío y el pezón que gotea de leche, desaparece en la boca del bebé.
-¿Comadre si le digo algo no se molesta?
-No compadre como cree.
-Sabe siempre me he preguntado a que sabe la leche de una mujer, podría darme a probar, al fin el bebé ya se llenó y duerme.
– Compadre me ofende…
El compadre insistió y la buena mujer no pudo negarse, pues debían muchos favores al compadre.
– Lo puso en su regazo y cerrando los ojos le dio el pezón a la boca. La caricia de otros labios, la succión, la lengua, hizo que la madre empezara con la calidez del ardor. El compadre era un bebé grande y sus manos de niño acercaban y apretaban más el seno.
– La comadre se incendiaba y en suspiros le dijo.
– Compadrito ¿no desea algo más…?
– Sí, si deseo. ¿No podría regalarme un pedazo de pan…?

seno

Un día vendrás

Al pensarte llegaban recuerdos como parvadas. Hoy no llegan las aves. Rara vez tu aroma lo percibía en noches de silencio. Dejé de soñarte; el vapor gris se adueñó preparando la fraga del olvido. Ayer un amigo de años, me dijo que te vio triste, caminando a la deriva con tu pelo en desorden. Creo que no tardaremos en vernos. Espero no te importe la incomodidad de mi ataúd.

noche

El frío de la montaña y la madre

Vuelve la niebla e incendia con frialdad la montaña.
El gigante pardo aparece y desaparece,
la sustancia negra de su vientre
ofrece lunares que centellean.
Las serpientes de la neblina
escurren por los hombros,
bajan por caminos de laja.
Riachuelos de nieve,
quietos.
sin suspiro…
¿Tocan a la puerta?;
crujen los tejos, castañea el tejado.
El recién nacido calienta el cuerpo
con el sabor dulce, tibio del gordo seno. 
Leche que brota de un pezón helado
que se guarece y nutre los labios del niño.

madre margarita sikorskaia

Margarita Sikorskaia

Sheisan nos habla de la forma del cuento (1)

Un cuento corto debe tener una estructura tal que con pocas palabras construyas las columnas que lo sostengan. ¿El resto? Información que muchas veces es el mismo lector quien incorpora sin percatarse. Por ejemplo, tú sólo escribes; la casa grande, y esa figura el lector le asigna un color, dimensiones e incluso un aroma. Es esa sutileza de presentar a tu lector ‘los titulares’ aquello que ayudará a que un texto sea más o menos exitoso. Usa incluso el título, ya sea como una pista o como una respuesta para deducir el desenlace del relato. 
Soy fervorosa creyente de la fuerza de los sustantivos y los verbos. No es necesario saturar el texto con adjetivaciones y adverbalizaciones. Es lo simple aquello que favorece la escritura, imagina con las palabras la siguiente imagen; un caballo destaca más cabalgando en solitario por una llanura que dentro de un establo junto a cincuenta de sus congéneres. Haz un trabajo de abstracción, limpia el relato de todo acompañante innecesario, verás cómo los que queden brillarán más y mejor. Por otro lado, analiza cada sustantivo, cada verbo, busca opciones, sinónimos, encuentra aquellos con más fuerza o más delicadeza, según el caso. Verás cómo sus acompañantes serán todavía más prescindibles. También trata de no excederte en descripciones que caigan en lo patético, ya que – por excesivas – no ayudan a embellecer el texto sino que por el contrario lo ensucian entorpeciendo su fluidez.
http://www.loscuentos.net/cuentos/link/583/583006/
forma cuento

A los políticos

Los ciudadanos reclamamos que quienes soliciten gobernar pasen primero por el detector de valores.Estamos hasta la madre de promesas y mentiras.

posada1

 

 

El psiquiátrico, antes manicomio

A las seis de la mañana los internos de psiquiatría van en fila hacia las regaderas, el agua fría hace estremecer sus cuerpos, tiritan,  mientras esperan a ser secados por la asistente; toman una bata del cesto; regresan a sus camas sobreviviendo a la institución y sus demonios.

locura

Lejanía

Es noche, las lagartijas fueron a su escondite. Escucho voces lejanas; el amanecer no tarda. Pienso en mi amada.¿ Qué estará soñando? Parece verla a tras luz. Es hermosa. Estoy por darle un beso en la mejilla, me detengo, tocaré sus labios. El viento trae sereno, el río pasa a grandes zancadas haciendo rodar las piedras. Despierto.

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Una consulta médica suigeneris

Inocencio se casó con Macorina. Fiesta en grande, no hubo noche nupcial, Chencho tomó su frazada y durmió como lirón. Paso una semana un mes y muchos mas y la casada estaba muy despistada, asi que le contó a su mamá. La señora sugirió que lo llevara al médico.
Macorina era un mujer de concurso, él un joven agradable y regordete bien vestido y con un reloj de oro. Después de haberlo explorado el facultativo, encontró que todo estaba normal y en su sitio. Entró directo a explicarle lo que era una vida sexual activa. El profesional no podía creer lo que había escuchado
– Porque no me da un ejemplo.
– No se encuentra mi esposa, dijo el médico.
– No, con la mía dice él. Ella acepta, ¿verdad que sí mi amor? dijo que sí, moviendo la cabeza.
– Fíjese cómo hago.
– Poco a poco Macorina se fue quedando sin ropa, y el médico cada vez más atrevido, Macorina le dice con cuidado Dr. que aún soy virgen. ¡Dios, que cosas me da la vida! Le dio un ejemplo contundente, macorina tuvo varios orgasmos y poco a poco todo volvió a la normalidad.
– ¡Eso debe de hacer!  inocencio nada dijo…
– ¿Cuánto le debo Dr?,
– No , no es nada,
– No dr, usted hizo un trabajo. le daré el doble su consulta, no,  el triple de honorarios. Así le dejo  pagada la próxima consulta, ¿ dígame cuando se la traigo…?

lelo