Al pensarte llegaban recuerdos como parvadas. Hoy no llegan las aves. Rara vez tu aroma lo percibía en noches de silencio. Dejé de soñarte; el vapor gris se adueñó preparando la fraga del olvido. Ayer un amigo de años, me dijo que te vio triste, caminando a la deriva con tu pelo en desorden. Creo que no tardaremos en vernos. Espero no te importe la incomodidad de mi ataúd.

noche