Imaginarme en tu noche.
Escuchar la lluvia
golpeando las ventanas.
La sombra de tu perfil
recostada en los ríos de mi piel.
Acaricio tu cabellera,
hago caminos imaginarios
para llegar a tu pensamiento.
Afuera el viento tuerce
los brazos de la magnolia,
por el silbido de la corriente.
Tu cuerpo se pega al mío;
hemos quedado
corazón a corazón.
Mañana será un día especial.


Se van los pájaros


Tirémonos.
La nieve cubre




Miraba las buganvilias. llegó el aroma de la vainilla; el grano de café al tostar escapaba de cada casa. La vaina verde desdoblaba en perfume y la cereza en el comal exhala una fragancia que aloca el corazón. Son mujer y varón. La vainilla cobijando en la intimidad; el café en la mañana es campana, llama a chicos y grandes a compartir la mesa, antes de encontrarse con los quehaceres de la vida.