mujer en alcoba

No te estremeces

como en aquellos años

en que transitabas del asombro al suspiro.

Hoy tienes un camino rodeado por claveles

pero subsiste la poesía del gusano

que levanta el cuello

reconoce tu zafra

olisquea tu vientre

tu espasmo

tu laguna

tu río.

El gusano deletrea tu chispa;

Y aunque lo niegues,

Acecha la nuca de tus sueños.