Oía tu mano en mi hombro

¡Nunca digas que no te guardé!
leía, respiraba tu sabor de luna.
Entre las sábanas oía
tu mano reposar en mi hombro.
No reía,
lloraba.
Mis versos tenían tu carne
y pringaban
como las chispas de un fogón eterno.
Tropezaba con el canela húmedo de tu pezón
y tu nuca alborotada por la fragua
caía insistente
sorbiendo ávida mi textura de varón.
Por favor,
nunca digas que no te guardé.

octavio ocampo

Tanka de amor y otoño

Se van los pájaros
como la juventud;
amor de otoño,
caricias de suave ocre
que nunca olvidaré.

otoño.leonid-afremov

Los héroes

Circe calló las sirenas

y el Minotauro duerme.

Zeus mira sin mirar.

Se olvidó que fue lluvia

toro nevado

llevando a Europa.

Eco guarda silencio,

nadie alza la voz.

Pan duerme

y Orfeo cántaro de tristezas.

¡Caronte, Caronte

dame un espacio en tu barca para cruzar el rio!

Camino en silencio

y sin mirar

siento que los héroes están cansados.

diosas

La lluvia es una ventana

.
La lluvia es una ventana.
Corres por desiertos,
laderas de nieve.
Pulsa. Es latido de fuego.

Renazco en tejado, despierto. 
Mi espalda siente talones que hincan.
Me he sentido fruto; 
al resbalar el agua exhalo un aroma que enloquece a las luciérnagas..

Me pienso mujer,
corro en mi desnudez, siento el arrebato
cuando la humedad fluye debajo de mi vientre.

Al ser hombre
busco el tam tam que hacen los pechos,
y al encontrar tu nube oscura,
bailo contorsionando mis caderas.

Mi boca grita con la humedad de tu lluvia.

Gauguin1896 La piragua.jpg

Gauguin

Nicte

Despierta de piel,
con yescas en tus codos
sangre volcánica que refresca
el radiador de tus pechos.
Eres.
Inventora de trópicos,
barro y buganvilia, cabellera de verdes ríos
que das vida a la pluma, el canto
y al misterio que orbita en noches de susurros profundos.

Diosa de la noche nicte

Tienes lo que deseo

Tienes fresas de mar.
Sobrevivo en el trapecio de tus latidos. 
Destrabo el corpiño. 
 
Hurgo en tus moras, 
mi lengua va y viene. 
Aprieta, acariciame; 
desflora tu deseo. 
                                                                                Quiero habitar en ti                                                                                                                                                               sin detenerme en el tiempo. 

amante fabian perez

A trote

Voy en caballo.

la luna bebe, el mar zurce su espuma;

el viento

derrama hojas que levantó de la montaña.

Ella estará rodeada de estrellas

sintiendo el agua fría del pozo

su aroma de ámbar y pezón

se mezcla con el dulce de la caña.

caballo en el mar

 

Paisaje marino

La espuma corría

golpeando con espuelas de cobre.

El viento hacia música con las olas,

el olor de hierba ondeaba en el fondo;

abanicos de peces movían 

a los alcatraces almidonados.

Las sirenas con aretes de luna cantaban
a viejos capitanes.

barco

 

 

Brindis

¡He vuelto a sorprender!
Cuando cruzaba el mar
dibujé una copa.
Confluí caminos
La luna bebió y bebió;
y borrachos dejamos que el mar nos llevará a la deriva.

paisajes-con-luna-llena-pintados

 

Hojas y tejados

Las hojas del árbol,
cuchichean en la noche
y ocultas se persignan.
Llueve en la noche y
de tejado en tejado.
va murmurando el agua.

 

renoir

 

Despedida

La miré con amor,  me vio de la misma manera.
Tendrás que esperar, y se fue hasta hacer punto.
Quedó su olor de flores breves
y su gesto  que olía a  pájaros mudos.

 

despedida

 

 

Juan Ramón Jiménez-sin palabras

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las esquilas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las barcas del baño,
en el rincón oculto de mi huerto encalado,
entre la flor, mi espíritu errará callando.

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

vincen Van gogh,1

 

 

Ventaneando

¡Mirala! ¡qué hace!
Es la noche que prepara su bebida,
tiene boldo, sauce y cáscaras de quina
¿para qué?
Así conserva su carácter fuerte.
Amarga su corazón, frita la alegría.- Eso dicen.
La he visto llorar en las noches, cuando prende el cigarro de hojas.

Dos mujeres en la ventana.

Murillo

De la insignificancia

Breve el amor,
el tiempo, el placer;
breve vida.
Oscura y eterna, la muerte

Todo se abrevia
te duermes y al despertar no eres.

hojas que caen,
flores que abren,
estrellas que muertas nos alumbran.

Nuestra dimensión,
llega con el amanecer;
vives en un sueño,
haciendo erupción
o amaneces con la muerte.

Leve la vida,
lo que nos hace gaviota,
que por ser leve se va.

se va…
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