Camino al bosque
hay una casa en ruinas.
La luna alusa
y el tiempo vuelve, vuelve.
sonrisas se oyen.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Puede ser excepcional mente medida o bien verso libre, abarca diferentes temas pero cargado hacia el amor o desamor.

Pasaba la nube;
imaginé que eras tú.
El corazón claro
y la periferia con un gris machacado.
La gracia de las diferencias,
nos da un corazón paciente y tolerante.
Si te es insoportable huye,
si se aman, el tránsito será complicado, tortuoso, y habrá mansos mansos días de germen y sonrisa.



¡Llegaré para sorprenderte!
Caminarás de cuarto en cuarto,
mirando el claroscuro del tiempo;
sentada,
Sorbiendo el té.
Mirando el jardín
donde juega el viento, el mar, la luna.




Las mañanas agresivas me hacen tiritar.
Camino cuando aún está oscuro,
aprovecho para mirar mi entorno a media luz.
Todo se ve misterioso.
He estado aprendiendo a comunicarme con los recuerdos en el silencio.
Trabajo no como antes.
Ahora es con la certeza de la necesidad íntima.
Vivo de manera austera , me preparé para ella.
En las tardes camino hacia casa
pisando las hojas de otoño, silbando una canción de rocola.
Espero los domingos para gozar de la familia
Mi casa tiene risas infantiles
olores de pimiento
tequila reposado que rueda por mis venas.
La música entumece el presente, mientras la poltrona se mueve
al compás de un vientecillo renuente.







pintura de María Rosa Astorga