El primer beso.
El primero que puso en mis labios.
El segundo acariciamos la humedad.
Un tercero dirá el momento de encontrar mi rostro.
Tus manos revolotearan mi pelo y llevarás mi cara a tu pecho.
Son instantes que veo tu interior y perfilo al horizonte.
Me hago viento, tierra, fuego.
Llamarada que viene de los pastizales secos de la soledad, que pulsa y contrae;
pidiendo lo inevitable.

beso-Edvard-Munch