Caminando por el monte pensé en ella,
encontré un tallo de donde salían dos rosas,
coincidencia,
pues en dicha rosal siempre brota una flor altiva y solitaria.

Pasaba la nube; 
imaginé que eras tú.
El corazón claro
y la periferia con un gris machacado.

La gracia de las diferencias,
nos da un corazón paciente y tolerante.
Si te es insoportable huye,
si se aman, el tránsito será complicado, tortuoso, y habrá mansos mansos días de germen y sonrisa. 

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