Lunes de verano

Ya es lunes, abrasado desde la mañana, mi piel  es insultada por el bochorno. Es inminente que el sol abrirá fuego. Los pájaros cantan en silencio, las hormigas trabajan como si se fuese a caer  el mundo. Cada quien ha tomado su liana en el quehacer, a mí me toca esperar la vieja tarde, que por ser visita diaria, nos saludamos arqueando la ceja.

sol

El candidato

-Saben, como yo -Hablaba al maestro, el cura, curandero y el  prestamista-. Que este pueblo donde hay cerdos que comen mierda, no hay hierba fresca, sólo crecen nopaleras y ortigas, es difícil que llegue la modernidad sino hay  luz ni carreteras. Mañana es el mitin. Qué a nadie le falte su torta, refresco y la gorra.
– Era dulce a los oídos de los votantes  escuchar al candidato decir.
– Tendrán agua, escuelas, un hospital para que los niños, embarazadas, viejos sean atendidos, harta medicina. Llegará dinero para los cientos de pobres y becas para que los muchachos estudien, y cuando regresen nos traigan el saber del mundo.
Los viejos sabían que después del voto, el candidato nunca volvería.
mitin

La feria

—Buscaste en los cajones
—si
—Debajo de la cama
—si
—¿Debajo del colchón? El flaco se paró y fue hacia el pequeño y revuelto dormitorio
—Aquí está el billete. Alcanza para pasajes y algunas chelas.
Poco hablaron, empezaron a vestirse y salieron hacia la comunidad. A media hora en urbano. El pueblo tenía fama de ser afectuoso y tener hermosas mujeres. 
La noche caía. El baile sería en un campo a cielo abierto. La parte donde tocaría el conjunto era la única cubierta. La mitad de las mesas estaban ocupadas.
Alejados de las torres de sonido, pidieron al mesero cervezas.  Eran estudiantes, gustaban del relajo, tenían la anécdota, la risa a flor de boca. Podían platicar por horas con algo frío en la mano.
—El pago es por adelantado. —Dijo el mesero.
A lo lejos se veían relámpagos, las nubes gordas y oscuras, ocultando parcialmente a la luna.
Habían tomado tres cervezas al inicio de la tormenta. Gotas grandes, filosas que espantaban a la gente
—¡Chigatumadre si te paras!
—¡Chingas la tuya si te rajas!
LLamaron al mesero que fue con paraguas.
—Otras. —Dijo Jorge y pagó.
Las gentes se retiraron para guarecerse. Ellos quedaron. El mesero iba y venía llevando las amargosas. 
Un sujeto con chistera. vestido estrafalariamente, protegido por el paraguas llegó hasta ellos.
—Están tomando cerveza de mi marca, soy el caballero corona, por su constancia les obsequiaré un cartón de cerveza. El mesero con impermeable, venía dando tumbos, llegaba con el cartón de chelas, sin cobro.
El agua calmó y las parejas regresaron a las mesas, la música tropical movía caderas. El cartón se vació.
La noche se puso bochornosa.
—Tengo hambre –
—También.
Comieron media docena de tacos y con la mirada vidriosa, Jorge dijo
—A ver si eres tan cabrón, Te reto a que te subas a la rueda de la fortuna.
—Chingo a mi madre si no acepto.
Compraron los boletos, se subieron y el empleado que los sujetó, les hablo de cerca.
—Están pedos.
Jorge sacó un billete de veinte pesos y se los puso en la bolsa.
A la tercera vuelta, la náusea llegó a trote en ambos. Vomitaron los tacos y la cerveza que en cascada caían sobre las personas, el operador. Bañado por el vómito, paró la rueda. Un parroquiano manchado de la ropa les dio una patada por el culo y como pudieron salieron de la zona. Todavía escucharon:
—¡Borrachos hijos de la chingada váyanse a vomitar a su madre!
Otro aguacero, el lugar quedó solitario.
—Vámonos.
—¿no has visto la hora?
– Ya pasa de la media noche. No hay cómo irse.
– Vamos a la carretera federal. Por allá debe de pasar alguno.
Caminaban apoyándose el uno con el otro a media calle, una camioneta les sonó el claxon para que transitaran por la orilla.
—¡Puede llevarnos! gritó Antonio
—¿A dónde van?
— A Veracruz.
—Súbanse en la batea. Tengan cuidado con los cerdos.
Iban en la camioneta aferrados a la reja. Resistieron de pie hasta que el vehículo encontró un bache y cayeron al piso. No podían levantarse, estaba resbaloso de tanta mierda y cuando casi lo lograban, un empellón de los cerdos los hacía caer de nuevo. Ya en la carretera se pusieron de píe.
—¡Tengo mierda de cerdo hasta en el culo! Dijo Jorge.
—Estoy peor, no encuentro mis lentes, no veo nada. ¡Ayúdame! 
Te agarro del cinturón y tantea entre la mierda, total uno poco más no te hará daño.
Estaban a tres kilómetros de donde vivían. El par era más mierda que carne. La borrachera se les había bajado, Llegaron a la fuente de las tortugas.
—Chingas a tu madre si no te metes
—Chingas a la tuya si no.
Corrieron como preescolares, se metieron. Su fortuna terminaría cuando se paró una patrulla de la policía y los sacaron, con chingadazos de macana en la espalda.
Súbanse cabroncitos, dormirán en la cárcel.
—Pareja, pareja, mejor pídales algo de billete, o el reloj, estos cabrones apestan a mierda de puerco y van a perfumar la nave.
—Ya juntos en la regadera, Antonio dijo en voz alta
—A ver cuando me invitas a otra fiestecita de pueblo cabroncito.
—Deja de chillar, y date otra enjabonada con detergente, pues el olor de mierda del cerdo no se va.

feria eleuterio perez

Feminicidio

Largo festín de la manada de perros, desmembrando a la mujer sin rostro. Fue la que estuvo un día antes, tomando una cerveza con sus amigos recientes.

mujeres-con-hombres-atras

 

La desnudez del almendro*

Acecha,
hay un cielo de borrador;
caen una tras otra
heladas agujas de agua
que hace temblar los huesos.
La tarde sepia tirita,
su luz apenas untada
me vuelve taciturno, sensible.
Un relámpago alumbra el añoso almendro,
me estremece mirarlo sin hojas.

árbol

Un paseo por la noche

La noche es mi cobija, la ciudad duerme,  veo la bastedad del tiempo oculto en las paredes de la iglesia. En los callejones es profundo el silencio; El tum tum de mis pisadas resuenan. Me paro.Vuelve la mudez, parecería que no hay nadie. Escojo recovecos a la luz tenue de algún farol. Me tenso al imaginar lo que aconteció en esas paredes. Tal vez podrían escucharse las voces, gritos. Me he alejado mucho. Este callejón no lo recuerdo; a cada paso que doy se hace estrecho. Tal parece que termina. Si no estoy equivocado este muro es falso. Lo traspaso, me adentro en un enorme patio, la sombra de los ahuehuetes oscurece más la noche. Escucho pisadas detrás, me doy la vuelta y no hay nadie. Es solo un gato que se enrosca entre mis piernas, me mira. Sus ojos brillan intensamente. Me pierdo en su luz. Estoy dentro del felino, recorre senderos que nunca imaginé que existieran, vericuetos olvidados, enormes helechos, árboles que forman túneles, se hacen estrechos, que apenas, el felino puede traspasarlos. Cuando pensé que ya había terminado, sus ojos me depositaron en un valle dorado, él se perdió entre los arbustos de colores. El despertador me devuelve y de la ventana salta una sombra.

pantera

Solo estelas en la mar de Mónica María Brasca- Mini ganadora en ficticia.com

El jurado fue el escritor Ernesto Ortega Garrido; el tema del mes: “Historias que nos entren por los oídos”. Al final, el comentario del jurado.

Solo estelas en la mar

El rumor del agua le indica que va por buen camino. Eso y sentir bajo sus pies la humedad justa de la arena firme. Si alguna ola acomete más de lo esperado, levanta sus piernas fuertes y sigue adelante. El viento le opone resistencia, pero él no afloja el paso y respira profundo, llenando sus pulmones con el yodo del aire. Cada tanto, cuando le llega el murmullo de una conversación, se detiene a preguntar “¿en qué playa estamos?”. Más adelante advertirá la música estridente y el olor a crepes de los carribares. Cuando su bastón se tope con una reposera, sabrá que ha llegado al hotel, al fin de su paseo diario. No habrá visto el mar, ni el sol, ni las gaviotas. Tampoco la fascinación con que lo miramos.

Dictamen del escritor Ernesto Ortega Garrido

El Primer Premio es para “Solo estelas en la mar”, por su capacidad para ponernos en la piel de los demás y hacernos ver a través de los sentidos.
Me ha gustado especialmente este paseo por la playa. Durante todo el texto podemos acompañar al protagonista en su recorrido y “ver” el mar a través de los sonidos. También sentimos el agua y el viento y hasta nos llegan algunos aromas. Una forma muy sugerente de mirar con el resto de los sentidos, en lugar de solo con la vista, como estamos acostumbrados. Sin duda, a veces hay que cerrar los ojos para escribir. La sorpresa se desvela al final con el detalle del bastón. Si el texto acabase ahí, me hubiese podido sentir algo decepcionado, pero la vuelta de tuerca final, en el que somos nosotros los que le observamos fascinados, hace que el texto cobre otra dimensión. El título, que evoca el verso de Antonio Machado y su caminante, enlaza muy bien con el relato. Mi enhorabuena.

cezanne

De fabricio, Felipe Gil y hoy Felicia Garza,

 

felicia
Felipe Bojalil Garza hijo de Felipe Bojalil Gil (Felipe Gil o El Charro Gil) y la cantante de boleros Eva Garza, por lo que es heredero de una dinastía musical. Los Hermanos Martínez Gil, (sus tíos Pablo y Carlos), Alfredo El Güero Gil (el requinto de oro de Los Panchos) y el compositor y “Crooner” Chucho Martínez Gil. 

A los 15 años vivió en Nueva York, en donde fue acólito y se integró al coro. Volvió a la Ciudad de México. Empezó a cantar rock y baladas en los Cafés Cantantes, visitaba constantemente las oficinas de Discos para llevar sus composiciones, no pasaba nada. Un día fue visitó al Mtro. Rubén Fuentes de la  RCA Víctor, en donde los directivos lo escucharon, grabando su primer acetato. (1961) bajo el pseudónimo de Fabricio, el cual contenía los temas Ruedas, Camina, no Corras, Siempre Balanceándonos, Amor Sincero, Princesita, Multiplicación y Yo te querré, con lo cual se consolidó como uno de los pioneros del rock en español.

Grabó el disco En el Mismo Camino, que tuvo  éxito en Sudamérica: se mantuvo  seis meses en el primer lugar en Colombia, Perú, Venezuela y Chile. Al reverso del disco venía su canción Eres tú, que tuvo muy buena aceptación en todo México. Incursionó en el cine y la televisión, e hizo giras a sudamérica. En 1969, que fue el año en que dejó atrás el pseudónimo de Fabricio para adoptar el nombre de Felipe Gil, con el apellido materno de su padre, que éste mismo usaba como principal en su nombre artístico.

En 1970 resultó ganador en el Festival Internacional de Miami, con su canción Tú, interpretada por Rosario de Alba. En 1973 triunfó en el Festival OTI con La canción del Hombre, interpretada por Gualberto Castro, y en 1975 repitió la hazaña con el mismo intérprete, pero en esta ocasión con el tema La felicidad. Ese mismo año ganó en el Festival Internacional La Voz y la Canción de Puerto Rico, con su obra El río, en coautoría con José Enrique Muñoz, que interpretó Manoella Torres.

Otro gran año fue 1981, cuando conquistó el primer lugar con su canción Libre sin amor, interpretada por él mismo, además de que triunfó rotundamente en el Festival OTI con su gran éxito Lo que pasó, pasó, cantada por Yoshio.

El mayor éxito del Mtro. Felipe Gil fue como compositor de grandes éxitos internacionales como «Hasta que vuelvas» con letra de Mario Arturo Ramos, cantada por Gualberto Castro, José José, Vicky Carr y Luis Miguel; Libre como gaviota con letra de Mario Arturo Ramos, con Manuella Torres; Señora corazón con Johnny Laboriel, y Yo sin tu amor con el Grupo Límite.

Otras canciones destacadas de su inspiración son: Ana del aire, con música de Mario Arturo Ramos; Cuando salga la luna y Dime por qué, en coautoría con Alfredo Bojalil; Mira el sol, con letra de Héctor Meneses; Te amo y Amigos del universo. Autor de temas musicales para las telenovelas Yara, Acompáñame, AI Rojo Vivo, El Maleficio y Espejismo; en ésta última participó como actor principal, al lado de Carlos Piñar y Fanny Cano. También musicalizó el programa de Héctor Suárez Qué Nos Pasa.

Desde 1983, el Mtro. Felipe Gil fungió como Primer Vocal del Consejo Directivo de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), y en diciembre de 2007 fue nombrado Vicepresidente Operativo, cargo que ocupa hasta la fecha.

En 1986 publicó su primer libro, Amigo, un cuento filosófico que plantea las preguntas que desde niños todos nos hacemos, el cual deja al descubierto las amplias inquietudes de este cantautor mexicano.En noviembre de 2011 recibió el Reconocimiento Trayectoria 50 años, que otorga la Sociedad de Autores y Compositores de México.

http://www.sacm.org.mx/biografias/biografias-interior.asp?txtSocio=06068

fELICIA GARZA

 

 

 

 

 

El maestro o maestra, no importa, tiene alrededor de 200 a 250 canciones, un libro, y ahora con valor sale de su interior la mujer.  A sus setenta y tantos años, decide diseñar su vida y lo ejecuta. 
Le deseamos lo mejor y que la brisa de su obra ofrezca lo mejor de su corazón. La entrevista es excelente.Apto para gente tolerante.
Mucha vida tenga maestra Felicia. Y no se olvide de darnos algún bolero de esos como los que os ofrecieron sus tíos, o tías.

Entre 40 y 45 grados centigrados

Hay monotonía en el acondicionador de aire. A veces descansa cuando logra sacar a patadas el bochorno. Las más de las veces se acelera, aunque ni a marcha forzada podrá romper la flama de un clima atormentado por el hombre.

cambio manuela carrión

Manuela Carrión