-Saben, como yo -Hablaba al maestro, el cura, curandero y el  prestamista-. Que este pueblo donde hay cerdos que comen mierda, no hay hierba fresca, sólo crecen nopaleras y ortigas, es difícil que llegue la modernidad sino hay  luz ni carreteras. Mañana es el mitin. Qué a nadie le falte su torta, refresco y la gorra.
– Era dulce a los oídos de los votantes  escuchar al candidato decir.
– Tendrán agua, escuelas, un hospital para que los niños, embarazadas, viejos sean atendidos, harta medicina. Llegará dinero para los cientos de pobres y becas para que los muchachos estudien, y cuando regresen nos traigan el saber del mundo.
Los viejos sabían que después del voto, el candidato nunca volvería.
mitin