Ya es lunes, abrasado desde la mañana, mi piel  es insultada por el bochorno. Es inminente que el sol abrirá fuego. Los pájaros cantan en silencio, las hormigas trabajan como si se fuese a caer  el mundo. Cada quien ha tomado su liana en el quehacer, a mí me toca esperar la vieja tarde, que por ser visita diaria, nos saludamos arqueando la ceja.

sol