Cuando corro

La línea blanca divide la carretera, ésta se pierde en la lejanía; la mirada divisa un casco rojo que monta una motocicleta que no se oye. el Sol recuesta sobre mi espalda y mi sombra se inclina. En la cúspide es diferente, rozo las nubes con la mirada. los árboles parecen arbustos. Abajo se mira la huida de aguas transparentes.  Me lavo los ojos con el cristal frío que corre. Puedo llenar el hueco de mis manos y sentir la humedad que acaricia mis labios. El señor del casco rojo, viene de regreso, estoy hecho una sopa y el sol es inclemente.  A pocos metros se da la vuelta, me mira, mueve la cabeza y me da dos mandarinas que agradezco con unas gracias de deshidratado.

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Figuras literarias

Para recordar

Avatar de PoecraftPoecraft Hyde

Dentro de la literatura hay un sinnúmero de formas en que puede utilizarse la palabra, que aunque haya que respetar a esta última, tiene la maravillosa cualidad de ser flexible. A estas formas se les conoce comúnmente como figuras retóricas, y su origen puede remontarse a la Antigua Grecia.

Entre las más conocidas podemos encontrar: alegoría, metáfora, símil, hipérbole, elipsis, paradoja, epíteto; entre otras. 

ALEGORÍA.
Una de las más populares con la literatura, pues trata de dar forma a algo que no lo tiene, valiéndose de diferentes recursos. Evocan una idea compleja. El vocablo proviene del griego allegorein que significa hablar figuradamente. La Divina Comedia es una de las alegorías más conocidas. Ejemplo:

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos
andamos, mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fallecemos
así…

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Sueño

Me atrae besar tus rodillas. Escribir tu nombre con el lápiz de mi lengua, llenarte de cosquillas. Navegar por el río de tu espalda y sembrar de alborada mi gemido. Abrir mis ojos en el valle de tu vientre y sentir tus manos acariciandome.

Sentirse Agusto en su Propia Piel

El racismo, una endemia?

Avatar de osorniobeatrizUNA LUZ MÁS

Resultado de imagen para surrealismo social

Estos días he pensado en la disparidad del valor que se da al color de la piel en México. Ese falso valor está muy arraigado,  tanto que dirìa yo que reside en el ADN de la historia misma del país. Un ADN alterado drásticamente durante la colonización española.

Si bien antes de la colonización, existía la discriminación por clase social y económica, no existen indicios de la disparidad del valor por el color de piel.

Los españoles llegaron del oriente hechos uno con sus bestias (caballos), y los nativos que una vez habían sido abandonados por su dios principal Quetzatcoátl, el cual prometió regresar cuando el tiempo fuera propicio, y habiendo pensado los nativos que aquel arribo se trataba del ansiado regreso de su dios,  creyeron lo primero que les enseñaron los españoles, a menospreciar su identidad morena. Y no importa después de siglos que la colonia se haya independizado…

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Erótico cuatro o fuerza de gravedad

Mi boca es un carro de fuego atraído por la oscuridad de tu centro.
pino Daeniii

Pino Daeni

 

Once años de Manuel Moya

No lo hice a posta. Salí de aquel pueblo una mañana de abril con todos los catálogos. No había hecho más que doblar dos o tres curvas cuando se desató la tormenta. Creo que me confundí de carretera y como no había carteles, acabé en el quinto infierno. Pasé por tremendas tempestades, por pruebas difíciles y tentaciones sin cuento y de todas escapé. Al llegar a una especie de aldea desierta vi a una anciana y le pregunté el camino a casa, pero ella se encogió de hombros y al cabo apareció con un ciego. El ciego, que se llamaba Tiresias, me escuchó en silencio y me d ibujó en un croquis el camino que debía tomar. Al llegar a casa el perro me reconoció, pero vi que la fachada estaba cuarteada y sucia. Llamé al timbre. Una mujer que llevaba en la mano unas madejas de lana, se quedó de piedra al verme con la maleta en el suelo y la carpeta de los catálogos bajo el brazo. Era mi mujer. Te creía muerto, musitó con miedo y dio un paso hacia atrás. Me disponía a entrar en casa, cuando escuché el llanto de un bebé. La miré desconcertado. Han pasado once años, se excusó temblando. Volví sobre mis pasos, me metí en el coche, encendí un cigarro, giré la llave, el motor gruñó. Creo que eso fue todo.

hombre.

 

Diario íntimo 17

En el avión, de regreso a casa, pensaba en mi manera de ser. Me vi en el espejo, puedo ser tierna, compartida con las cosas que amo; asegurar que los pequeños detalles estén presentes, ellos son los que cubren de alegría nuestra vida. Es cierto que algunas veces escapo a mis tristezas, a mis enojos, dolores que toda mujer tiene; valoro una caricia en la mejilla, un roce de labios en la frente o un beso en la piel de mis senos. Atesoro caminar bajo un atardecer o refugiarme en los brazos de él, al escuchar el estallido de los truenos. Hoy, que ha pasado todo, puedo decir que el amor es esto; pero falta algo más, algo que no tiene nombre, que es inefable y que Salvador nunca tendrá.
La gente bailaba con la música de carnaval, lejos los rumores del río. Nosotros entregados en el abrazo y nuestras bocas reunidas. Beso sin tiempo que aún pulsa, permanece. Mi esposo vive.

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La vida amorosa de los pianos por Marcial Fernández

Cuando se cerraba el telón y los músicos desaparecían, el piano de cola se tocaba solo. Sus melodías solían ser evocaciones amorosas en andante moderato, presto y allegro agitato para concluir en silencio, respirando con dificultad y encendiendo un cigarrillo. De ahí que muchas de sus teclas estuvieran manchadas de nicotina.
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Un bebe indeciso

Voy en el bus sentado junto a una mujer joven y su bebe, cuando de repente, el niño comienza a llorar, ella saca su seno (calculo un 38C) y el bebe no lo quiere, a lo que ella le dice:
-Si no queres, se lo voy a dar al señor…
El niño sigue en lo mismo, lo agarra un poquito y lo suelta, ella vuelve y le dice:
-Si no queres, se lo voy a dar al señor…
Yo sigo muy atento a esa plática por largo rato, hasta que por fin no puedo más y le digo:
-¡Mire señora, dígale al bebé que se decida, si lo va agarrar o no, que yo hace como media hora tenia que bajarme!

bebe