Me dijo. Accionó una cerbatana, rompió el foco y la luz empezó a derramarse hasta que inundó el cuarto. Estoy ahogado en luz y en cada hipo ilumino mi piel como cualquier foquito de navidad.
Intertextualidad con un cuento de Gabo
Rubén García es el administrador y autor de minificcones. El blog tiene como uno de sus propósitos apoyar a quienes disfrutan de la creación de textos y los que gustan leer cuento, minificción, hayku, poesía.
Sherezada nunca ha dejado de contar historias. De un pasillo del palacio han visto salir a Po, Chejov, Kafka, Cortázar, Gabo, Arreola, Rulfo, Shua, por mencionar algunos. Después, cada quién arma sus historias con su estilo. Últimamente, ella dejó de contar cuentos largos para acercarse al cuento cuántico, de incertidumbre, donde el tiempo es un nudo y el futuro y pasado se rozan. Y para saber que ha sucedido con el gato, el lector tiene que levantarse y abrir la caja. Los títulos se convierten en cajones de Pandora . El cuerpo del cuento ha perdido su articulación y los finales pueden o no sorprenderte. Lo seguro es que vuelvas a leer y a releer para descubrir el sabor, o para darle solidez a lo que no se dice. Si bien el Rey ha sido condescendiente y como buen árabe le sugirió que utilice la tecnología actual y organice cursos para ofrecer la creatividad que Ala le ha concedido.
He sido antologado en Cien fictiminimos,( Edit.Ficticia) Alebrije de la palabra, (Universidad Autónoma de Puebla) Minibichiario, (edit. Ficticia) Lectura de locos,( edit. GH) Cuentos pequeños grandes lectores. 2015 Eros y afrodita Edit. Ficticia 2017 O dispara usted o disparo yo Textos en libros de primaria de la editorial Sm de Puerto Rico y en revistas tanto de papel como electrónicas.
Un amigo de años me dijo que te vio sola, a la deriva, con tu pelo maltratado y en desorden. Creo que no tardaremos en concluir lo que dejamos a medias en aquel sótano de la escuela… espero no te incomode la sencillez de mi fosa.
Los maullidos de furia se suceden y se suman a los vítores de algarabía del respetable publico felino. Justo cuando la pelea está en la curva más álgida, sale volando un zapato que golpea la nuca del contrincante y de otra ventana sale una catarata de orines que cae sobre los erizados lomos. Dispersandolos. La disputa de la bella Lulú quedará para la madrugada siguiente. En el departamento de la gata fifí los jefes de ambas bandas abren un six lácteo y empiezan a contar chistes de perros pulgosos.
Rubén García se define como estudiante de la minificción, manifiesta que el nuevo género rompe con el cuento clásico y moderno. Aunque contiene pocas líneas, hay minificciones que alcanzan más de una página. Estudiosos del género dan como consejo no leer más de seis trabajos. De hecho en la primera lectura es posible no comprenderla; se requiere una o dos lecturas más. Acepta el autor su insistencia en perseverar en el hay-ku, como sinónimo de la poesía japonesa. Espero que me de el tiempo para lograrlo.
Me joden los tipos que quieren agandallar tu turno. Rodé por el piso saqué mi çold y un tiro en la frente a cada mañoso. Volví a mi lugar en la fila y seguí con mi lectura.
Sí era el mismo. Premio mayor. Rumbo a su casa hacia cuentas para tener una idea aproximada del monto. Una cuadra antes de llegar, se le prendió como garrapata una duda. Estaba seguro de que era el mismo número, pero si no fuese la fecha…volvió sobre sus pasos y pasando el crucero estaba el estanquillo. Todos los días lo hacía para llegar a su trabajo, al cruzar recordaría su último vuelo y a su lado el boleto de la lotería.
Si en el cuento cada palabra es importante, en el microrrelato mucho más. Cuando tienes que causar sensaciones en el lector con tan solo un puñado de palabras, has de elegirlas bien. Intenta que no sobre ni falte nada, que cada palabra esté donde debe y que se trate de la palabra correcta. Busca sinónimos si hace falta, elige siempre la que evoque aquello que quieres transmitir, vigila la sonoridad del texto… Tendrás que revisarlo unas cuantas veces hasta alcanzar el resultado que persigues, pero al ser una narración tan breve, puedes dedicarle más tiempo.
Ausente el hombre bala, fue sustituido por el payaso Risitas. Voló como pájaro multicolor, la melena al viento y los ojos al cielo. Cayó la bola roja, la peluca dorada, los zapatos enormes y luego se perdió en el firmamento. El público lo despidió con atronador y prologado aplauso.
Rubén García García médico jubilado y estudiante de escritor a tiempo completo.
La señora está cansada. “mañana lavo los trastos” le dice a su esposo en voz alta. Apaga la luz y se dirige al dormitorio. A los quince minutos regresa, enciende el foco y con horror mira sobre la mesa cientos de cucarachas. Con insecticida en spray rosea abundante. Algunas yacen boca arriba y el resto quedan inmóviles. “eso querían desgraciadas” Si hablé con voz alta fue para que salieran todas. Apaga el foco y satisfecha se va hacia su recámara.
Las cucarachas empiezan a moverse y las que están paradas ayudan a las que se encuentran patas arriba. Todas están sobre los platos disfrutando las sobras de la cena.
Todo salió a la perfección “mejor imposible” dijo una de ellas. Ellas ya son inmunes a los insecticidas. El teatro que hicieron fingiéndose muertas es una actitud aprendida de los humanos. Tal vez un día…