Sendero
La lluvia cae
sobre el techo de zinc.
Chilla un ratón.

El blog no tiene propósitos comerciales-Minificción-cuento-poesía japonesa- grandes escritores-epitafios
Sendero
La lluvia cae
sobre el techo de zinc.
Chilla un ratón.

sendero
Tamborilean el techo.
El ratón corre
buscando la pradera.

sendero
Escuchar el ocaso.
Y al final del invierno
el trino del sinsonte.

Sendero
Buganvilia en flor.
En el ramaje
una pareja de gatos.

Sendero
Hay un sol tibio
que rueda en mi recuerdo.
Cada año vengo
a mirar los almendros,
tan solos, tan sin hojas.

Sendero
La garza sigue al pez.
Un grillo chilla
en el zacatal.

Sendero
A ras del río
el vuelo de la libélula.
Chachalacas*.

Sendero
Por la mañana
el espantapájaros
se tuza y peina.
Está loquito.
No sabe si es la cuerva,
o la verde cotorra

Sendero
Tarde de invierno.
Un gato despatarrado
bajo el sol.

sendero
Se van los pájaros
como la juventud.
Amor de otoño,
tarde de suaves ocres,
y humores coincidentes.

Sendero
Tarde de otoño.
Ruedan por la ventana
gotitas de agua.
El vaho opaca
el cuadro de cristal,
donde dibujo
el calor de tu nombre,
tu rizo caoba,
tus labios de granada;
y el pelo lacio
que cubría tu espalda.
Afuera, el viento
hace silbar las hojas
y las desprende.
Dobla el viento la dalia
la que tanto cuidamos.

Sendero
Escuché ruido. Era una mariposa que trataba de salir por la ventana. Una y otra vez chocaba contra el vidrio. ¿Cómo ayudarla?, si la tomo de sus alas, puedo lastimarla. Fui acercando mi dedo y ella me sujeto con sus patas. Al retírame, vi que a escasos centímetros estaba una salamandra. Caminé despacio y ya en el jardín ella abrió sus alas y se fue.
Lo que me sucedió es una emoción intensa, un día, no sé cuándo saldrá un haiku, tan sencillo que un niño lo pueda entender, utilizando alrededor de 17 sílabas, que tenga sabor a haiku y que el aware sea percibido. Hacerlo en presente, sin metáforas, sin rimas y que simbolice un tiempo estacional (kigo) y haciendo un corte (kireji) .que como dos polos de batería al unirse sean capaces de producir chispa.
Rehaciendo la escena, pude reconstruir lo que no vi. El depredador ( la salamandra) asediando a su presa. La mariposa desesperada, huyendo y cuando creía encontrar la salida se topaba con una pared que se lo impedía.
El agitar impetuoso de las alas es voz de «¡Auxilio!». Me levanto y acerco la yema de mi dedo. Ella se sujeta y la llevo en la mano hasta la puerta. Se fue batiendo las alas, acariciando la vida.
Todo un momento mágico que sucedió en segundos.

Sendero
Nadie ha pasado…
el ramaje casi seco
tiene una flor.

Sendero
El viento juega
con las hojas caídas,
las hace ágiles,
y dan vueltas y vueltas;
junto a la polvareda.

Sendero
De uno de los huecos
de la casa
asoma la golondrina.
