sendero
En la sabana,
el estruendo de un rayo
nunca perturba
a la flor del maíz,
al verde musgo.
ni a la vaca que apacienta;
sí, a la mujer que lava.

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sendero
En la sabana,
el estruendo de un rayo
nunca perturba
a la flor del maíz,
al verde musgo.
ni a la vaca que apacienta;
sí, a la mujer que lava.

Sendero
Miles de tortuguitas
corren, corren y corren.
Griterío de gaviotas.

Sendero
Una a una
las campanadas se abren paso.
Neblina de invierno.

Sendero
En aquella soledad
la chifladera de los pájaros.
Sol de verano

Sendero
La tarde pasa,
llueve, y en la ventana
el agua rueda.
Sobre el cristal
dibujo tu perfil
con lenguas de higo.
En el jardín
dobla el viento la dalia;
la que un día sembramos.

sendero
Casi amanece,
silente vuela el búho
entre la selva.
Bajo la oscuridad
se oye el arrollo
adular al silencio.
Vivo bochorno
en el cielo inhóspito
que complace al jaguar.

Sendero
Escucho el río, me llena su rumor. Son tantos años de convivir con él, desde mi choza lo disfruto en su ir. En el crepúsculo se encienden las chicharras y junto a las luciérnagas, se hace la fiesta. Un día no estaré. Diré a mis hijos que me laven con su agua, que el rezandero, y el coro estén en silencio, para escucharlo solo a él en su divino rezo.

Sendero
Ayer se oía
el graznar de los patos;
ahora el viento
hace volar las hojas.
Bajé del monte
apresuradamente,
y en la penumbra:
el canto del sinsonte
en mi desolación.

Sendero
Aletea…
la rama seca cae
y un piar se escucha.

Sendero
La tarde helada
se oscurece.
Griterío de tordos.

sendero
Las tardes frías
incendian mi memoria.
Mercurial niebla,
que opaca los cristales,
donde florea tu ausencia.

sendero
Va la mujer
sobre el acantilado.
Un hombre sueña:
la ve mirando el mar,
mirando el barco
que se hunde como clavo
en el ocaso.
Él ve, que ella lo ve,
lo abraza y se va.

Sendero
Vuelan los gansos
bajo el sol del ocaso.
Fila de hormigas.

En el sosiego,
hay un cielo de grises.
Fuera, el rumor
del viento en el tejado.
Chirria el vidrio
al fregar la ventana.
Una vez más,
pretextas el quehacer
para mirar
la huida majestuosa
de los albatros.

Sendero
Pelea de ratas.
Sobre el árbol lleno de nidos
cae la nieve.
