Poesía japonesa de Rubén García García

Sendero

El viento juega

con las hojas caídas,

las hace ágiles,

y dan vueltas y vueltas;

junto a la polvareda.

Poesía japonesa de Rubén García García

Sendero

La tarde pesa,

veo la lluvia rodar

por la ventana.

Sobre el cristal

opaco por el vaho

pinto tus labios

con llamaradas de higo.

En el jardín

dobla el viento la dalia

la que un día sembramos.

Sobre el haiku un comentario de Gonzalo Marquina

Tomado del Fb

Leamos estos haikus:

.

ほととぎす声や横たふ水の上

hototogisu koe yokotau ya mizu no ue

Cantaba el cuclillo;

su voz aun recostándose

a ras del agua.

Matsuo Bashō (松尾芭蕉)

.

夕時雨蟇ひそみ音に愁ふ哉

yū-shigure kama hisomi-oto ni ureu kana

Llueve en tarde invernal.

Los susurros de un sapo

son de honda pena.

Yosa Buson (与謝蕪村)

.

静もれる森の中をののける此の一葉

shizumoreru mori no naka wo no nokeru kono ichiyō

La profundidad de un bosque

que se calma… la dejo de lado…

esta única hoja…

Ozaki Hōsai (尾崎放哉)

.

En cada uno de estos haikus se perciben dos «polos de tensión», los cuales han sido estirados por cada poeta a su manera (¡he ahí el estilo!). Entonces, hay contrapeso: en el primero existe un «juego de posiciones» (el cuclillo en lo alto y el agua sobre la superficie); en el segundo, un juego sonoro (el fino tintineo de la lluvia y el ronco croar de uno o más sapos); y, finalmente, en el tercero tenemos un juego de texturas o dimensiones (la inmensidad del bosque y la pequeñez de una hoja). Todos son contrastes y el haiku está en «lo que no se dice», es decir, en todo eso que los «polos» sugieren. Bueno pues, creo que tu composición necesita justamente eso: una imagen que ayude a la «tensión» como si el poema fuera la cuerda de un instrumento musical. Pienso: ya tienes una parte amarrada al clavijero, ahora falta la parte amarrada al hueso cerca a la boquilla para generar el sonido que buscas (puede ser grave, medio, agudo… eso ya queda a criterio tuyo).

Poesía japonesa de Rubén García García

Sendero

Aluza al agua

un resplandor de cobre;

brillan los peces,

y en la profundidad

la luna que complace.

Poesia de Rubén García García

Sendero

Este lugar,

es el lugar preciso

donde mi madre

miraba los ocasos.

Hoy la veo

en la tarde borrosa,

abrazada a mi padre.

Poesia japonesa

Sendero

En la montaña

hice una gran fogata.

Versos y poemas

escritos a lo largo

de mi existencia.

Lapislázuli y ágatas,

nubes y espumas,

serpentinas de fuego.

flores de barro.

Caricias y suspiros

que me estremecen.

Apagué la fogata

y me entregué

al murmullo del mar.

Y en la lejanía

las parvadas de gruyas

volaban majestuosas.

Acerca del haiku

compartiendo

«La primera y la última forma de arte»: estas palabras nos traen a la memoria la recomendación de un profesor japonés de «sumie» (pintura a la aguada, que con frecuencia acompaña a los haiku). Este pintor decía a sus alumnos que la práctica de pintar hojas de orquídea a base de una simple pincelada por cada hoja era lo primero y lo último; lo primero que todo aprendiz debe intentar, y lo último que un pintor consumado llega a dominar. Así es, en el campo de las palabras, el haiku.

Tomado del libro de Rodriguez Izquierdo.