Guadalajara de Pepe Guízar (1906-1980)

Esta gran canción fue compuesta por Pepe Guizar en 1954, nacido en Guadalajara en 1912; decidió fotografiar con palabras la belleza de la que consideraba la ciudad más mexicana. La fidelidad y poesia con las que describió esta región, le valieron su apodo de Pintor Músical de México con el que fue reconocido cuando trabajó en la XEW de México.
Guizar nos lleva en esta canción a las colonias y municipios de Guadalajara, en especial a Zapopan, pasando por Tlaquepaque y la laguna de Chapala. Nos habla de su lluvia y el sonar de las campanas, nos describe olores, comida y tradiciones como los gallos y el mariachi. (http://tusamigosenmexico.tumblr.com/post/25576383588/nuestras-canciones-guadalajara)
Estudió leyes pero;
«Una vez, me acuerdo, cuando cursaba el tercer año, me tocó acompañar a un actuario para llevar a cabo un deshaucio. Me dio tanta pena que fui a casa, robé dinero de la caja fuerte de mi padre y liquidé el adeudo de aquella familia que iba a ser echada. Yo no serviría para abogado.”
Para el pueblo de México Pedro cada día canta mejor. Libertad Lamarque cino de la pampa argentina y nos deja su recuerdo. Lo que verán está tomado de una película.
La inauguración de los juegos panamericanos fue una fiesta de folklor. Tb se canta Guadalajara y algo más con Vicente Fernández.
Sucedió en un gallinero
El granjero sale de compras, regresa con un gallo viril. El nuevo inquilino mira a su alrededor, camina hacia el gallo viejo.
– llegó la hora de retirarte.
– Vamos, no me digas que tú vas a poder con todas ¡Mírame a mí? ¡Como me han dejado! ¿Por que no me dejas dos gallinas ?»
– ¡Piérdete viejo. estás acabado!
– Hagamos una cosa jovencito. Vamos a echar una carrera alrededor de la finca. El que gane se queda con el control absoluto del gallinero.
El gallo joven se echa a reír y le dice:
– «Vamos viejo, tú sabes bien que vas a perder. Pero para no ser injusto, te voy a dejar que salgas primero.
El gallo viejo arranca a correr. A los 15 segundos el gallo joven sale corriendo detrás de él. Le dan la vuelta al portal de la casa corriendo y el gallo joven cada vez está mas cerca. Ya está a sólo 5 metros detrás del gallo viejo y cada vez se le acerca más.
La mujer del granjero, grita a su esposo.
– ¡Mira! , el gallo joven anda persiguiendo al gallo viejo.
El granjero enojado saca su pistola y mata al gallo joven, y dice:
– ¡No puede ser!, el tercer gallo maricón que me sale en esta semana”.

Cuando mamá se distraé
No requería mucho tiempo. Teníamos un clima alimentado por caricias ocultas. Nuestro problema era distraer a la mamá.
Subir las escaleras burdas por la oscuridad del pasillo. Llegaba al penúltimo escalón con el resoplo de un caballo viejo.
La mamá veía películas en ingles, era sorda.
Siempre apoltronada. Un mueble que por su tamaño servía de división entre la sala y la cocina. Nosotros preferíamos la cocina, sentados frente a frente en un comedor de cuatro sillas, situado a espaldas de la señora. Yo llevaba bocadillos, refresco y cerveza fría.
Bajo la mesa teníamos un juego de pies. Ella ascendía por mis piernas, hasta localizar mis ingles y después frotaba y frotaba hasta que conseguía alterarme, se retiraba y seguía, se retiraba y seguía. Por mi parte respondía con fragor y pausa. Así que después de una hora de retozo los ojos brillaban, como un reflejo de lo que dentro ardía.
La mamá la llamó, sin quitar los ojos de la televisión. Interrumpimos el juego y ella se recargó en el filo del sofá, quedando su cuerpo en forma de arco. Su cara pegada a la mejilla de su progenitora, que le daba indicaciones en voz baja. Traía una falda corta, que dejaba ver con alegría la redondez de sus muslos y por la manera en que estaba, se miraban los pliegues y el color de las bragas.
Me situé detrás de ella, con las yemas de los dedos las deslice suave por la piel blanca, turgente. Volteó, me hizo una seña con la cara de que me calmara; eso levantó mis ansias y recargué mi cuerpo sobre el de ella. Con la mano quiso apartarme, topó con mi dureza y cuando creí que me daría un pellizco, empezó a deslizarme su mano de un extremo a otro dándome unos apretones prolongados, luego lo puso entre sus muslos y los abría y cerraba como las alas de una mariposa; mientras, seguía hablando con su mamá; su figura ocultaba la mía.
Era casi la media noche, la mamá decidió ver otra película porque se le había ido el sueño. Con la efervescencia en mis ojos acepté que nada se podía hacer, así que al despedirme de la señora, sin que se percatara tomé un almohadón de la sala y me lo llevé hacia la salida. Me acompañó; en la oscuridad del pasillo no evitamos el contacto e iniciamos con frenesí una nueva ronda de caricias, besos sin control y abrazos asfixiantes. Minutos después su ropa interior quedaba sobre los escalones. Sus brazos recargaban sobre la pared y yo detrás de ella con las manos sujetando la cintura. No fue suficiente, el desnivel de la escalera se tornó molesto e incómodo. Así que tomando el almohadón le pedí que se hincara, ella entendió y justo cuando nuestros gritos se confundían se escuchó la voz de la mamá llamándola:
— ¡Ya súbete! ¡y por favor no maltrates el almohadón!, que es el que hace juego con el color de la sala.

Alejandra Galvalisi
La Bikina Rubén Fuentes
Tomado del blog de Sonia luz https://hablasonialuz.wordpress.com/2011/01/10/la-leyenda-de-la-bikina/#comment-10623
Muchos conocemos la canción, está inspirada en una leyenda de una época convulsa de la historia mexicana, que tiene su origen en el Estado de Jalisco, a inicios del siglo XX, durante el enfrentamiento del gobierno y los Cristeros, movimiento armado que combatió la política laica del presidente Plutarco Calles.
Cuenta la leyenda que una noche de tormenta, un lucero chocó con la cima de un monte. Un campesino indígena divisó la luz y se dirigió al lugar y encontró a una recién nacida abandonada. Compasivo, la recogió y la llevó a su humilde morada donde su mujer, que acababa de ser madre, la cuidó y amamantó.
Pasó el tiempo pero a pesar del cariño que le tenían, temerosos de ser acusados de robo de la criatura, confiaron a la pequeña a un sacerdote, que a su vez la entregó a las monjas de un convento carmelita.
La niña fue cuidada con esmero y se convirtió en una bella joven y vivía en paz hasta que un día estallaron los problemas del Estado con la iglesia – en 1925 el presidente Calles inició la persecución de los cristeros por todo el país y especialmente en Jalisco donde este movimiento había cobrado mayor fuerza – llegaron a perturbar la paz.
Un pelotón del ejército llegó al convento, derrumbó la puerta con furia y destruyó todo lo que encontraba. En medio de la violencia la madre superiora fue asesinada delante de las monjas cuando trataba de impedirles el paso.
La niña resulto el blanco de los abusos de los hombres hasta que uno la tomó en vilo y la sacó del lugar: era el capitán Humberto Ruiz. Estuvo inconsciente durante días, pero contó con los cuidados y la ternura del capitán, que atento y servicial se limitó a curarla respetuosamente .
Sin embargo, poco después, capitán desapareció. La muchacha vagó triste y sin habla por pueblos y aldeas, trabajó en tareas domésticas, no sonreía y no dejaba que ningún hombre se acercara a ella.
Pasado un tiempo, quiso el destino que se encontrara frente a ella el capitán Ruíz. La joven lo reconoció, le sonrió, no necesito decirle nada y aceptó caminar para siempre a su lado. Vivieron una noche de amor y al amanecer la muchacha lo abandonó, subió a la montaña y se perdió en el firmamento.
La historia inspiró a la gente del lugar que empezó a llamarla La Bikina. Leyenda que en 1964 fue convertida en canción por el compositor mexicano Rubén Fuentes.
De mi tocayo Rubén fuentes que tiene 400 canciones escritas es una leyenda viviente como dijo Armando manzanero. Lo han grabado distinguidos cantantes, nacionales e internacionales y de a pocas hablaré de él

Senryu
La marcha fúnebre
es tristeza y silencio.
Breve el otoño.

Juego de cartas
Dos matrimonios, uno gringo y uno mexicano estaban jugando cartas, al mexicano se le cayó una carta al piso; al agacharse vio a la gringa por debajo de la mesa, estaba sin ropa interior.
Alterado fue a la cocina a tomar un vaso de agua, la gringa disimuló y fue detrás, llegó y le dijo:
-¿ qué te pareció?
-Me dejaste sin aire, – Dijo el mexicano.
La gringa, dijo:
Cualquier día, por 200 dolares podemos hacer lo que quieras.
-Bueno ¡solo dime cuándo y dónde¡
-Mañana en la tarde, aquí en mi casa. Y no te preocupes que voy a estar sola. Mi marido llegarás hasta por la noche.¿ Puedes venir?
-Sí, seguro. Dijo todo azorado.
Por la tarde del siguiente día , el mexicano llegó, pagó los 200 dolares y la dejó con la sonrisa en la boca.
En la noche llegó el gringo del trabajo y le pregunta a la mujer:
-Dime la verdad, vino el mexicano hoy en la tarde.
-Sí, le respondió la mujer asustada, pensando cómo pudo darse cuenta de lo sucedido.
-¿Y te dejó 200 dolares?
-Síííí, respondió la mujer. que entraba en pánico.
-Ahhh que alivio¡.ese mexicano cabrón, pasó por el trabajo y me dijo: préstame 200 dolares por favor, más tarde te los dejo en tu casa. Pensé que me había chingado, pero ya veo que es un buen tipo.

México distrito federal de Chava flores
Salvador Flores Rivera, “Chava Flores”, nació en la Ciudad de México el 14 de enero de 1920, en el barrio de La Merced. Vivió en casi todas las colonias del Distrito Federal. Comentó alguna vez: “Y si no viví en el Castillo de Chapultepec, fue porque en ese tiempo, sólo lo ´alquilaban´ al que fuera Presidente de la República».
Tras el repentino fallecimiento de su padre en 1933, tuvo que dejar los estudios. A los 13 años trabaja en una fábrica de corbatas; abrió una salchichonería que fracasó, después compró un camión y fue repartidor de carne pero tampoco tuvo éxito, finalmente entró a trabajar en una imprenta en donde editó la revista “Álbum de oro de la canción”. Él mismo confesaría, años más tarde, que “Gracias a la revista tuve la oportunidad de conocer a los grandes compositores de esa época, a quienes entrevistaba y por quienes sentía una gran admiración, al grado de querer llegar a ser un día como uno de ellos”.
En 1952 se inició como compositor, debutando con la canción “Dos Horas de Balazos”, la cual, junto con el tema “La Tertulia”, fue llevada a los acetatos el 11 de enero de ese año. El éxito fue tal, que no tardaron en aparecer sus nuevas creaciones: “Boda de Vecindad”, “Peso Sobre Peso (La Bartola)”, “La Interesada”, “El Gato Viudo”, “Mi Chorro de Voz”, “Ingrata Pérfida” y “Llegaron los gorrones”. Sus temas pronto se arraigaron en el gusto de la gente, que aceptó canciones como “Pobre Tom”, “Vámonos al Parque, Céfira”, “Cerró sus Ojitos Cleto”, “Pichicuás”, “Los Quince Años de Espergencia” y, más adelante, “Sábado Distrito Federal”, “Voy en el Metro” y “A qué le Tiras Cuando Sueñas, Mexicano.En cine participó en siete películas. En el repertorio de Chava Flores hay más de 200 temas, valieron que se le definiera como “El Compositor Festivo de México”, “El Cronista Musical de la Ciudad”, “El Folklorista Urbano de México” y “El Compositor del Barrio”.
En cierta ocasión que le preguntaron si su música era de protesta, respondió: “A través de la música se pueden decir muchas cosas; la música será siempre una memoria histórica, pero nunca se va a poder hacer una revolución, así que la llamada canción de protesta no es más que un relato que describe la inconformidad de algunas personas, y es ilógico pensar que con canciones se va a cambiar el sistema. Eso se hace con trabajo y dedicación”. Tiene canciones románticas; “la gente cree que nada más hago música para reír, pero tengo canciones diferentes que no se han publicado y que hablan de otra clase de vivencias que he tenido, porque yo también tengo mi corazoncito” Chava Flores fue un apasionado que hizo de la música, la fotografía, la filatelia, la lectura, el cine y el baile sus grandes aficiones. Se le edita un libro de poemas después de su partida en 1987.
Se darán cuenta que habrá cientos de anécdotas de un personaje tan lleno de humor, sensibilidad y vivencias. En una entrevista escuche decir que el pueblo ruso se parece mucho al mexicano. Pues también hizo presentaciones artísticas por esos lares. Toda su música no tiene desperdicio. Pedro infante fue uno de sus interpretes.
La voz es de Chava flores. La palabra gata en ese tiempo significaba quien ayudaba a las tareas del hogar, Sin duda un despectivo. Chava juega con la palabra.
Eugenia leon, los gorrones, palabra que se originó en España, cuando los estudiantes llegaban a la fiesta haciendo grandes aspavientos con la gorra. Canta a capela
La voz es de Chava flores.
La noche
La noche oculta.
Tocarse entre las sombras susurrando medias palabras.
Suspiros que caen en los pulsos de un cuello.
Luna cómplice de arroyos que dibuja la solidez de un muslo,
de una cadera o el olor de un beso.
Instantes donde la cotidianidad la reinventamos.
El agente viajero
Como agente de ventas iba de pueblo en pueblo. Olvidó las facturas en su casa, asi que regresó de improviso, sigiloso abrió la puerta. Escucho jadeos que provenían de la recámara. Por una rendija de la puerta entreabierta vio a su mujer haciendo el amor, saco su pistola y a punto estuvo de matar a los amantes. Con lágrimas, tomó las facturas y se fue para nunca volver. Prometió no casarse nunca.
La soledad no es buena consejera. Dobló su decisión y se dijo «será con una mujer fea, llegando a lo horrible» La encontró. Paren una rana y así era. El afortunado vivió bien durante algunos años. Tuvo que regresar intempestivamente a la casa y se encontró con la misma escena, la mujer-sapo, gemía con los besos de fuego que le prodigaba su amante. Esta vez sacó el arma, abrió de una patada la puerta y encañonó al sujeto.
– Estese tranquilo, no me obligue a matarlo, solo contésteme ¿ Dígame que de hermoso le ve a esta mujer? véala, es pálida, chaparra, arqueada de las piernas, senos que parecen huevos estrellados y su nariz doblada como un garfio. Cortó cartucho y el cañón en la sien. ¡ Qué le vio?
Medroso con voz sollozante le dijo:
-Es que tiene las orejas más hermosas que he visto en mi vida.

Allá en el rancho grande Tintán y Marcelo (parejas cómicas)
Tintan es otro de los grandes cómicos de México, rivalizaba con Cantinflas, perteneciente a una familia de actores y cómicos. Así tenemos al loco Valdez, Ramón Valdez, de la famosa serie del chavo del ocho. Disfruten y denle juego a la mandíbula.

Mi ciudad de Guadalupe Trigo y Eduardo Salamonovitz
José Alfonso Ontiveros Carrillo, mejor conocido como Guadalupe Trigo, es el autor de ésta canción Nació 1941, Mérida, Yucatán. muere en un accidente 1982. Fue un guitarrista, cantante, actor y compositor mexicano. Licenciado en leyes.
Mi ciudad refleja el amor hacia el pueblo. El autor plasmaba la problemática social del México de aquella época. Grabó el tema, pero no funcionó como él esperaba. Se fue a España seis meses y al regresar se encontró con que Lola Beltrán la había escuchado; la cantó en Bellas Artes y eso la hizo famosa. Tanto fue el impacto que Guadalupe tTrigo le compuso una pieza a la cantante: Ella es la Lola.
Poco después Chabuca Granda en el noticiario 24 Horas comentó a Jacobo Zabludovsky que en México refiere que había un compositor muy bueno llamado Guadalupe Trigo, eso ocasionó el despegue de su carrera.
Trigo, compuso más de 800 canciones y fue galardonado en varios festivales nacionales e internacionales. El cooletrista de la canción es Eduardo Salomonovitz que también ha sigo grabado por figuras de la canción.

La memoria dos
Mi memoria es penumbra,
tarde soleada,
Llovizna seca.
Recuerdos con ala rota.
Árbol mocho,
Cantos sordos
de pájaros afónicos.
Palabras sueltas
con rendijas.
Algo que sucedió.
Sueño en silencio
lejanos pasos
que se acercan sin llegar.
Un día me olvidaré que soy.
¿Seré mar? Agua que deslava visiones;
No, sólo tengo memoria de espuma que abre
cuando el ave se hunde y levanta el vuelo llevando un pez hacia los montes.

5.7.7.
El rayo cae
en el mar, y un caballo
relincha sobre el agua.

Es una familia maravillosa
En un pueblo pequeño, murió un intelectual famoso, después de un tiempo el grupo de amigas de la viuda insistió que debía casarse de nuevo.
Dado lo pequeño del pueblo, el único candidato era el plomero.Renuente y acostumbrada a vivir con un estudioso, no quería, la viuda finalmente aceptó.
Se celebró el matrimonio y el viernes por la noche, el nuevo marido le dijo a la ex viuda: Mi madre siempre dijo que al comienzo de sábado es un precepto hacer sexo para empezar un buen fin de semana.
Y lo hicieron.
En la tarde, después de haber tenido un buen día, él dijo: Según mi padre, es un precepto hacer sexo antes de cenar.
Y lo hicieron de nuevo.
Una vez en la cama para dormir, él dijo: Mi abuelo dijo que siempre debe hacer sexo en la noche del sábado.
Y lo hicieron otra vez..
Y al despertar en la mañana del domingo él le dijo: Mi tía dice que nadie puede ir a misa sin antes tener buen sexo.
Y lo hicieron una vez más.
Ese domingo la ex viuda fue al mercado y se encontró con una amiga que le preguntó:
¿Y qué tal tú nuevo marido?
Bueno… mira, intelectual, intelectual, realmente no es, …
¡¡¡ Pero viene de una familia maravillosa!!!!

Bazille

