El tono del discurso

Las palabras dan emociones, pero, en cualquier vuelo literario, las emociones nacen desde la voz del narrador. Pueden ser voces irónicas, cínicas, desafiantes, persuasivas, desconfiadas, enamoradizas, vengativas, melancólicas…
La voz del escritor sobrevuela el texto desde el momento en que elegimos narrar un relato desde ahí, desde nuestro particular punto de vista, pero lo que cuenta el narrador, “cómo lo dice” (tono del discurso), es tan importante -o más- que “lo que dice” (argumento).
“En literatura, no oímos al narrador y, por tanto, debemos estar atentos a otros índices de su actitud”, explica Enrique Anderson Imbert en su libro Teoría y técnica del cuento.
Una frase literaria, dicha en tono satírico, no significa lo mismo que expresada en tono frío o distante. Es como un chiste: será más o menos gracioso no sólo por la anécdota en sí, sino más bien por cómo la transmite la persona que la cuenta.
Por tanto, el tono de un relato es la actitud emocional que el narrador mantiene hacia el argumento y hacia los protagonistas.
La entonación crea un efecto de empatía en el lector, porque, según el tono la trama argumental, puede expresar diferentes sentimientos.
No es el mismo discurso afirmar que lloverá, dudar si lloverá o no lloverá o amenazar a alguien con que le lloverá encima.
El tono del relato, en definitiva, puede modificar la historia y forma parte del punto de vista desde dónde quiere narrar el escritor. Cuando éste comienza un cuento, opta por una narración concreta, elige desde qué narrador va a contarla (primera, segunda o tercera persona), pero también desde qué sentimiento (tono) lo enuncia.
  • Tomado de una página electrónica » Al vuelo»    mujer leyendo

Choka a la muerte

Trémulas hojas,
medrosas por la lluvia.
gota más gota
penetra la humedad.
la breve flor
que hizo brotar el sol;
perfumará la tierra.

flor bajo el agua

La navaja del visir de Richared Hughs-deleite y aprendizaje

Había una vez un pobre hombre que, debido a la perfección de su trabajo, llegó a ser barbero del sultán de Fez, quien le tenía cariño y confiaba en él. Pero el sultán tenía un visir que estaba celoso del barbero.
«Aun tratándose de un barbero», se decía a sí mismo el visir, «el sultán le demuestra más aprecio que a mí. ¿Qué impide que un buen día me mande de paseo y ponga al barbero en mi lugar?»
Semejante cosa no le hacía ninguna gracia al visir, quien aspiraba a ser nombrado sultán a la muerte de su señor. Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio lo llamó:
– Nunca he tenido ocasión de ver la navaja y las tijeras que utilizas. Supongo que no usarás las mismas con Su Majestad que con el resto de la gente.
– No, claro que no -contestó el barbero- Me reservo una navaja y unas tijeras especiales para el sultán: las mejores que tengo. -Y abrió su estuche para enseñárselas al visir.
El visir miró la navaja con rostro ceñudo.
– ¿No te da vergüenza utilizar una navaja tan corriente para la cabeza de Su Majestad?
– ¡Ay de mi! -sollozó el barbero-. Soy un hombre pobre. Pero es una buena navaja, la mejor que tengo…
El visir le puso las manos sobre los hombros en actitud amistosa:
-Amigo mío, toma esta hermosa navaja con mango de oro y piedras incrustadas: es más digna de afeitar la cabeza de Su Majestad.
El barbero desbordaba gratitud.
Al día siguiente, el sultán se fijó en la magnífica navaja nueva. En cambio, al barbero le llamaron la atención las palabras bordadas en la toalla que el sultán tenía sobre los hombros: «Nunca actúes con precipitación, piensa primero». Y empezó rumiarlas mientras sus dedos friccionaban la cabeza de Su Majestad. Luego, dejó adrede la navaja nueva y cogió la nueva para afeitar a su señor.
-¿Por qué no usas esa hermosa navaja nueva? -le preguntó el sultán.
-Esperad un momento -respondió el barbero. Y concluyó en silencio el afeitado del sultán-. Es verdad que traje esa navaja nueva para afeitar vuestro cráneo, pero entonces leí las palabras bordadas en la toalla y pensé: «¿Para qué voy a cambiar de navaja, si sé que la antigua va bien y, en cambio, no sé como va la nueva?»
-¿Cómo llegó a tus manos? -preguntó el sultán. Y el barbero le contó toda la historia.
El sultán, mesándose su recién rizada barba, mandó llamar al visir.
-Me parece… -dijo el sultán mirando atentamente el rostro del visir-; me parece, amigo mío, que te haces falta un afeitado:
-Digáis lo que digáis, siempre tenéis razón, señor -le contestó el visir-: Pero me han afeitado esta misma mañana.
-No importa -insistió el sultán-. Sigo pensando que necesitáis un afeitado. Mi amigo te lo hará.
El visir se sentó y el barbero le enjabonó la cabeza. Luego cogió su nueva navaja para afeitarlo.
-¡No! -exclamó el sultán-. Esa vieja navaja no es digna de afeitar la cabeza de un súbdito tan leal. Coge la navaja nueva.
El barbero obedeció; pero, al afeitar al visir, le hizo un pequeño rasguño en el cuero cabelludo. Al instante, el visir fue víctima de temblores y paroxismos y, al poco, expiró. El filo de la navaja estaba envenenado.
Poco después, el sultán nombró visir al barbero.
Richard Hughes [En el regazo del Atlas]
visir

PREGUNTAS

1. Resume brevemente la historia que has leído. [Recordad las normas del resumen que podéis consultar en la parte superior.]

El barbero del sultán de Fez gozaba de toda su confianza hasta el punto que el visir del sultán temía que le arrebatara el cargo. Un día propuso al barbero cambiar su vieja navaja por otra más propia de un sultán. Cuando fue a afeitar al sultán, el barbero reflexionó y decidió no utilizar la nueva navaja. El sultán se enteró de que el visir había regalado la navaja al barbero y decidió que este debía afeitarle. Al hacerlo, hizo un rasguño al visir quien murió porque la navaja estaba envenenada. El sultán nombró visir al barbero.

2.  ESTRUCTURA DE LA ACCIÓN

Identifica la estructura del relato indicando (no subrayando en el texto), qué fragmento del relato corresponde a cada uno de los elementos de esta estructura.

Se trata de un relato con una estructura cronológica-lineal, es decir, la acción comienza en el presente y se desarrolla hacia delante con la estructura: planteamiento, nudo y desenlace.

Planteamiento:  en el relato el plantemiento ocupa desde “Había una vez…” hasta “a la muerte de su señor”. En el planteamiento el narrador suele presentar el marco narrativo (espacio y tiempo), el inicio de la acción y los personajes. Aquí el narrador nos sitúa la acción en un tiempo indeterminado con la clásica fórmula de los cuentos (“Había una vez”) y nos indica el lugar donde se desarrolla la acción: Fez, una ciudad de Marruecos. También aparecen los tres personajes del relato: el visir, el sultán y el barbero. El inicio de la acción queda apenas esbozado, se centra en la envidia del visir que va a ser lo que movilice toda la acción.

Nudo: el nudo suele desarrollar la trama. En este cuento ocupa desde “Así pues, un día…” hasta “Mi amigo te lo hará”. El nudo nos cuenta la estrategia que emplea el visir para implicar al barbero en el asesinato del sultán y convertirse así él en el nuevo sultán.

Desenlace: concluye la acción. En este relato se produce un final cerrado. Tras descubrir la estratagema del visir, el sultán hace que el barbero lo afeite y al herirle, el visir muere. El relato concluye con el nombramiento del barbero como nuevo visir.

3.  NARRADOR: indica qué tipo de narrador es cada uno y señala sus características (si es externo o interno, qué persona utiliza, etc.).

El narrador de este relato es omnisciente, por tanto es un narrador externo al relato. Un narrador omnisciente suele emplear la 3ª persona (“Había una vez, llegó a ser, tenía, confiaba…”). Es el narrador más próximo a la historia, ya que conoce todos los aspectos y detalles del relato: pasado, presente y futuro de la trama y de los personajes. Por ejemplo, en este relato, el narrador sabe lo que ocurrió antes de comenzar la historia (el barbero trabajaba tan bien que llegó a ser barbero del sultán de Fez).  Conoce además todo sobre los personajes, desde los temores del visir hasta las reflexiones del barbero. Aunque el narrador omnisciente puede manifestar sus opiniones,  en este relato no lo hace, limitándose a contar la historia.

4. PERSONAJES: ¿Quiénes son los personajes del relato? ¿Cómo aparecen caracterizados? ¿Quién es el protagonista?  ¿Se trata de personajes planos o redondos? Justifica tu respuesta con datos del texto.

El relato tiene tres personajes: el sultán, el visir y el barbero. De los tres personajes, el protagonista es el barbero, ya que sobre él recae la mayor parte de la acción del texto. Está caracterizado básicamente por sus actos y sus palabras. Se le presenta como un hombre hábil en su trabajo (“debido a la perfección de su trabajo”), pobre y muy honrado (“¡Ay de mí, soy un hombre pobre, pero es una buena navaja, la mejor que tengo.”) ; respetuoso (siempre se dirige de manera muy educada tanto al sultán como al visir), pero es su carácter reflexivo e inteligente lo que lo define. De hecho, su capacidad de reflexionar antes de actuar es lo que permite que, al final, todo salga bien para él.

El visir es el  antagonista del barbero y es presentado desde el primer momento como un hombre envidioso, manipulador y sin escrúpulos. No duda en preparar el asesinato del sultán, organizando una trampa para el barbero. Al igual que el barbero es descrito por sus actos y sus palabras y pensamientos.

Por último, el sultán se comporta como un personaje secundario, aunque su intervención es decisiva en el final de la historia. Es el único de quien no se conocen los pensamientos, solo aparecen sus actos y sus palabras.

Los tres son personajes planos, están caracterizados por rasgos muy básicos: el visir representa la envidia y la maldad; el barbero, la bondad y la prudencia y, por último, el sultán que representa la inteligencia y la justicia.

5.  TIEMPO

  •  Tiempo de la historia:
    • Cronología externa: ¿Hay alguna referencia a la época o el momento en que transcurren los hechos? ¿Puede deducirse de algún aspecto del relato?

El inicio clásico del texto “Había una vez…” nos sitúa en una época indefinida, propia de los cuentos folclóricos y que pretende dar valor universal a la historia. En el texto no hay ninguna referencia explícita a la época, aunque por el contenido de la historia parece situarse en una época antigua, la que corresponde a las antiguas fábulas orientales.

  • Cronología interna: ¿Cuánto tiempo duran los hechos que se narran?

El relato contiene varios marcadores temporales que permiten determinar la duración de la acción narrativa en dos días. La acción se inicia un día cuando el barbero sale del palacio del sultán (“Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio”) y concluye al día siguiente cuando el barbero va a afeitar al sultán. El final de la historia, el nombramiento del barbero como visir, ocurre después en un tiempo impreciso, aunque cercano: “Poco después”. Por tanto, la acción dura dos días, con un tiempo indeterminado inicial y otro final.

  • Tiempo del discurso:
    • ¿Se narran los acontecimientos en el mismo orden en que sucedieron o se ha alterado ese orden? Justifica tus respuestas con datos del texto.

Los acontecimientos siguen, como se ha afirmado antes, un orden cronológico lineal. Comienza con una pequeña introducción anterior al comienzo de la acción narrativa en la que se explica la envidia que siente el visir por el barbero y su decisión de intervenir. Continúa con la acción que transcurre el primer día (“Así pues, un día, cuando el barbero abandonaba el palacio”) en el que el visir le regala la navaja envenenada al barbero y el segundo día (“Al día siguiente”) en el que el barbero afeita al sultán con la vieja navaja porque no se fía de la nueva y el sultán exige que el barbero afeite al visir con la navaja que le regaló al barbero. El final de la historia sucede “Poco después”.

  • ¿Crees que la narración tiene un ritmo rápido o lento? ¿Cómo afecta esto a la historia?

La narración tiene  un ritmo bastante rápido, de hecho tan apenas hay descripciones. Todo el relato se estructura en torno al diálogo y los actos de los personajes, de modo que la acción transcurre rápidamente sin interrupciones ni demoras.

6.       ESPACIO:

  •  ¿Dónde transcurren  los hechos?  Indica si se trata de un solo espacio o varios, si son abiertos o cerrados, etc.¿Cómo está descrito el espacio?¿Es importante el espacio para el desarrollo de la historia? ¿Afecta de alguna manera a los hechos o a los personajes?

Todos hechos transcurren en la ciudad de Fez, en el palacio del sultán. Se trata de un espacio cerrado, que no se describe y del que no se precisa más que la ubicación. El espacio no es importante para el desarrollo de la historia y no afecta especialmente ni a los hechos ni a los personajes.

Choka al muerciélago

En la hondonada 
el río imperturbable
corre sin ver.
Bajo sus aguas frías
refulgen peces
y entre la oscuridad
silban murciélagos.
Vuelan sin tropezar,
eludiendo el ramaje.

paisaje cañada

7 excentricidades de autores famosos — Islas de papel y tinta -Excelente.

Se dice que el genio va de la mano con la locura, y, aunque ésta sea una generalización muy matizable, hay casos en que resulta ser cierta. Todos conocemos la historia de Van Gogh, un pintor excepcional que, ya fuera por su pelea con Gauguin o por la boda de su hermano, acabó cortándose su […]

a través de 7 excentricidades de autores famosos — Islas de papel y tinta

La gente se va

El paso de la yegua resonó en el empedrado del pueblo. Parecía que sus gentes dormían la siesta. Había una nube de silencio, señales de un pasado rico, construcciones sólidas, cuyas ventanas de cedro decolorado aún mantenían el vidrio astillado. La opulencia de sus años mozos se negaba a desaparecer. La maleza crecía en los jardines, las enredaderas; trepadoras indomables subían por las paredes de piedra. En los tejados, como tordos centinelas, se balanceaba uno que otro helecho. Las puertas cerradas, la madera quemada, retorcida. La iglesia mantenía su majestuosidad.  El pueblo había sido centro comercial de la vainilla, que cuando los precios internacionales bajaron. los importantes dejaron sus casas y se fueron a la capital. La gente que se quedó fueron niños, ancianos, mujeres. El. campo no da, las tierras no se estiran, cultivarlas requiere de asistencia técnica, abono y capital. La gente se va, unos porque nacieron para la aventura, pero la mayoría es para no morir de hambre

zozocolco.2

Zozocolco 2014

Diario de una mujer 18

Me he visto caminar por la orilla del mar y meditar cada vez que el agua me besa los pies. Su inmensidad asombra, atemoriza; sobre el horizonte hay un barco de vela que se hunde con el sol. Me veo jugando sobre el pecho de mi padre, abrazándome; los ojos se abultan.Suspiro, camino, siento que su sombra me sigue y cuida. Como todos, he sufrido, reído; el equilibrio entre ambas es lo que me mantiene. Una ola llega, burbujea en mi piel, se va. Nada se queda. Me iré yo. Dejaré en el vuelo de las gaviotas mis quehaceres. Eso deseo, eso amo.

mujer mar

Ausencia

Noches profundas donde escuchaba tu voz de susurro. Los días llegaban con aromas silvestres. Duele alejarse de tus pensamientos, del hola, de los buenos días y las pequeñeces que contabas. Asistieron los falsos de la vida, la promesa desviada. Hay días de recuerdo que son inevitables como tu perfil recostado en mi pecho.
Afuera el viento golpea el tejado.

casa abandonada