Noches profundas donde escuchaba tu voz de susurro. Los días llegaban con aromas silvestres. Duele alejarse de tus pensamientos, del hola, de los buenos días y las pequeñeces que contabas. Asistieron los falsos de la vida, la promesa desviada. Hay días de recuerdo que son inevitables como tu perfil recostado en mi pecho.
Afuera el viento golpea el tejado.

casa abandonada