Se fue la lluvia de Rubén García García

Sendero

Hubo una mujer que te decía lluvia, apasionada.

Por las tardes, cuando los pájaros volaban en bandada buscabas sus versos.

Tardes inmensas, abrasadoras, que envejecían lentas, piras, carbones errantes,  sándalo a la memoria.

llegó el sol de nieve, se fue el agua, cayó la hoja dejando huecos donde antes había murmullos.

Se fue la tarde, los patos, la rosa, y la pupila se vio los gansos.

El adiós tiene terrones con sonidos de un mar prehistórico.

 Al abrir el libro queda el esqueleto de una hoja dejada por descuido.

Se fue la lluvia, llegó el frío a la ciudad. • Amo Tijuana

Otras formas del absurdo y la participación del lenguaje — Lapizázulix la galaxia del cuento

El cuento del loco

Caminaba un loco a través del desierto y tuvo sed, pues había recorrido un largo trecho soportando el sol y el polvo del día. Y cuando anocheció, vio junto al camino un pozo y quiso beber. Así, pues, se detuvo con el propósito de sacar agua. Introdujo un balde de madera […]

Otras formas del absurdo y la participación del lenguaje — Lapizázulix la galaxia del cuento

Los caballeros ingleses no pueden llegar tarde de Rubén García García

Sendero

Luego vengo, dijo. Toma su gabardina, besa tu mejilla y sale. Es la madrugada y no ha vuelto. Antes de que se fuese lo abrazó y su boca resbaló sobre el cuello. Los senos se abultaron cuando los empujó sobre su pecho.” es una reunión de caballeros”.“ ¡Bah!, los caballeros ingleses no pueden llegar media hora tarde” Te veo salir del baño. La bata semiabierta y una toalla sobre tu pelo. La seda le va bien a tu cuerpo, vientre breve y sensuales caderas. Frente al espejo cepillas tu pelo, diviso tu piel y un rosa canela que circunda tu pezón. El perfume de sándalo se dispersa en el cuarto. Te tiendes sobre la cama, y esperando al compañero el sueño ha cazado tu conciencia y duermes. Tus ojos de color carbón se han cerrado, solo queda a la intemperie la uva de tu seno. No entiendo la indiferencia de tu varón. ¡Cómo no entregarse a tus colinas llegando a las playas de tu vientre y mezclar el aliento con tu garúa íntima! Salgo del escondite y estoy a tu lado. Por más que intento sacudirte con mi ánimo, no despiertas. Me voy a mi guarida a rumiar mi desorden, que por supuesto, ya no es de este lugar, aún recuerdo las veces que espiaba a las parejas en su procesión de quejidos. Hermosa mujer, yo también me he decepcionado de tu esposo y me he quedado con el deseo de perturbar lo que resta de mis sentidos.

Imágenes Arte Pinturas: Mujeres Acostadas Admirables Pinturas Realistas, de  Tina Spratt

Ana María Shua. «Toda la literatura es acerca de la muerte¨ | Letra Urbana

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El nieto con su consola de videjuegos se aburre de Rubén García García

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Hace años el chipi chipi era interminable, que coincidía con las vacaciones escolares. De nada servía clavar el machete en medio de un círculo para que dejase de llover. La pandilla sufría por no jugar el fútbol en la calle. La ventana permanecía cerrada y cuando el sol se abría paso entre las nubes, una hora después volvía a oscurecerse y de nuevo la garúa. Hoy los inviernos son de días. Me dice el nieto que está aburrido. Me sonrío y recuerdo los aguáchales donde los gusarapos proliferaban. el coro nocturno de las ranas y la gota perseverante sobre la hoja del plátano…La cocina de mamá era un refugio con olor a café y plátanos fritos y arriba del ropero algunos libros que me abrasaron la imaginación.

▷ Niño jugando videojuegos dibujo | Actualizado enero 2022

ALQUIMIA — manologo

Había leído todo lo que pudo sobre la alquimia, la piedra filosofal y la transmutación. Creía saber algunas cosas que la gente común no sabía y se sentía superior, una especie de mago era lo que se sentía, capaz de convertir cualquier metal en oro y hacerse rico. Lo pensaba seriamente, pero le daba flojera […]

ALQUIMIA — manologo

Gansos salvajes poesía

Sendero

Gansos salvajes», de Mary Oliver

No tienes que ser buena.
No tienes que atravesar el desierto
de rodillas, arrepintiéndote.
Solo tienes que dejar que ese delicado animal
que es tu cuerpo ame lo que ama
Cuéntame tu desesperación y te contaré la mía.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y los guijarros cristalinos
de la lluvia avanzan por los paisajes,
las praderas y los árboles frondosos, las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, que vuelan alto
en el aire azul y puro,
vuelven nuevamente a casa.
Seas quien seas, por muy sola que te sientas
el mundo se ofrece a tu imaginación,
y te llama, como los gansos salvajes, chillando con excitación
anunciando una y otra vez
tu lugar en la familia de las cosas.

La propuesta abortada de Rubén García García

sendero

Sentados en el café te propuse matrimonio en el preciso momento que una amiga tuya te nombró.

—¿Qué me dijiste?

—¿No escuchaste?

— No, mi amiga me distrajo. Por supuesto que sí había escuchado; tiene un oído agudo, lo he comprobado. Sólo te dije que la noche te hace ver más hermosa. Vi en su cara una sonrisa forzada y el beso que me dio en la mejilla apenas si rozo mi piel. No puedo evitarlo. Si alguien o algo me interrumpe en un momento vital, la percibo como una advertencia que me hace la vida.

Van Gogh, el pintor incomprendido

CONDESCENDENCIA — Escribir sobre la punta de la i

«La abrazaré con cuidado para no romperla, te lo prometo, papá». A pesar de su carita de niña buena y de su voz angelical, yo sabía que me estaba mintiendo, pero después de ver lo que le había hecho a su madre, me aparté y la dejé acercarse a la cuna para que cogiera en…

CONDESCENDENCIA — Escribir sobre la punta de la i

A veces me da por ser cursi de Rubén García García

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Mi corazón parecía un sapo, tenía un episodio de brincos cuando su boca húmeda hacia nido en mi cuello. Minutos después entre sus fauces esperaba la inminencia de su embestida. Recuerdo su pelo negro de pantera y aquellos saltos suaves y finos hasta depositarme en su madriguera. ¡Señora si supiera como la recuerdo! Ser consumido por sus ansias es bailar en los cielos.

Pantera paseaba en hotel | El Diario Ecuador

Los caballeros ingleses no pueden llegar media hora tarde de Rubén García García

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Luego vengo, dijo.  Toma su gabardina, besa tu mejilla y sale. Es la madrugada y no ha vuelto.  Antes de que se fuese lo abrazó y su boca  resbaló sobre el cuello. Los senos se abultaron cuando los empujó sobre su pecho. . -«Es una reunión de caballeros”.

“¡Bah!, los caballeros ingleses no pueden llegar media hora tarde”

Te veo salir del baño. La bata semiabierta y una toalla sobre tu pelo.  La seda le va bien a tu cuerpo, vientre breve y sensuales caderas. Frente al espejo cepillas tu pelo, diviso tu piel y un rosa canela que circunda tu pezón. El perfume de sándalo se dispersa en el cuarto. Te tiendes sobre la cama, y esperando al compañero el sueño ha cazado tu conciencia y duermes. Tus ojos de color carbón se han cerrado, solo queda a la intemperie la uva de tu seno.

No entiendo la indiferencia de tu varón. ¡Cómo no entregarse a tus colinas llegando a las playas de tu vientre y mezclar el aliento con tu garúa íntima! Salgo del escondite y estoy a tu lado. Por más que intento sacudirte con mi ánimo, no despiertas. Me voy a mi guarida a rumiar mi desorden, que por supuesto, ya no es de este lugar, aún recuerdo las veces que espiaba a las parejas en su procesión de quejidos. Hermosa mujer, yo también me he decepcionado de tu esposo y me he quedado con el deseo de perturbar lo que resta de mis sentidos.

LA MUJER FRENTE AL ESPEJO — Steemit