El primer implante cerebral trata con éxito la depresión resistente en un paciente – Enséñame de Ciencia

https://ensedeciencia.com/2022/03/20/el-primer-implante-cerebral-trata-con-exito-la-depresion-resistente-en-un-paciente/

Tiberio, el emperador con fama de tacaño

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-antigua/20220321/8130316/tiberio-emperador-fama-tacano.html

El jardín de Alberto de Rubén García García

Sendero

Alberto se dio cuenta de las miradas brillosas de las adolescentes. Tenía un carácter reservado que lo vendía por timidez. La licenciatura la obtuvo gracias a que ellas lo registraban como parte del equipo. Se casó en cuatro ocasiones. Y cuando la edad cobró su cuota en su figura y sexualidad, decidió vivir solo en su mansión. Por las mañanas salía a su jardín a consentir sus rosas que alimentadas con abono femenino nunca dejaron de florear.

El día de la poesía

Fragmento inicial del «Prefacio en Kana» o «Kana-jo» (仮名序) perteneciente a la antología «Kokin Wakashū» (古今和歌集) escrita a comienzos del siglo X por el gran poeta cortesano Ki no Tsurayuki (紀貫之) // Trad. Gonzalo Marquina.

«Las semillas de la poesía japonesa yacen en el corazón humano y han ido creciendo hasta convertirse en miles de palabras como hojas. Las personas, siendo sus actos y asuntos tan numerosos, expresan sus sentimientos e ideas ajustándose a todo lo que escuchan y/o contemplan. Al percibir el canto del ruiseñor que vive entre las flores o el croar de la rana que mora en el agua, podemos comprender cómo cada habitante de este mundo tiene su canción. Esa es la poesía. Aquello que, sin esfuerzo, moviliza al cielo y la tierra, conmueve a los dioses y agita a los espíritus invisibles, suaviza las relaciones entre hombres y mujeres, y consuela el corazón de feroces guerreros. Esa es la poesía… una canción que existe desde hace mucho tiempo; desde la separación del Cielo y la Tierra…»

¡Feliz Día Mundial de la Poesía! 😊

Día Mundial de la Poesía (World Poetry Day) — Apalabrando los días

La orquestación de las palabras, el colorido de las imágenes y la contundencia de una buena métrica otorgan a la poesía un poder sin parangón. Como forma de expresión íntima que permite abrirse a los demás, la poesía enriquece el diálogo que cataliza todo progreso humano y es más necesaria que nunca en tiempos turbulentos. […]

Día Mundial de la Poesía (World Poetry Day) — Apalabrando los días

El sueño inquieto del oso de Rubén García García

Sendero

Es un bosque sonoro por el canto de las aves y ahora tiene una alfombra nevada. El oso inverna y sueña. La cueva es tibia y más por la osa que lo acompaña. El sueño es inquieto por el temor de que llegue su compañera y descubra que duerme con otra. Tiene dentro del sueño una espina afilada y gruesa: ¿su esposa estará durmiendo sola?

Microposteos II

Todos para leer y releer y aprender… lo comparto. Buena noche amiga.

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Mamut en la noche inmensa

Soñó que el mamut muerto en el último invierno, el mamut más formidable, más temible y de más estremecedor pelaje oscuro que viera en su azarosa vida de cazador, volvía a buscarlo a él, de entre todos los hambrientos de la tribu que intervinieron en la cacería, solo a él.

Después, la visión se trasladó a la realidad y el mamut aparecía, irremediable, en cualquier momento de la noche o cuando el fuego de la caverna volvía a la ceniza o aun mimetizado en la lluvia, en la niebla o en la humareda de los bosques incendiados. Entonces cerró todas las formas de luz a la alucinación y se arrancó los ojos para no verlo más. Pero el mamut volvía siempre, irremediable, porque en el mundo de los ciegos, los ciegos ven.

EUGENIO MANDRINI (Argentino 1936-2021)

En busca del dragón
Un caballero andante sale en…

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El microrrelato de los viernes: Dos micros de Invasión de David Roas — Aire Nuestro

EL OTROAMI HIJO LE GUSTAN MUCHO LOS ESPEJOS. En eso no nos parecemos. Le encanta mirarse en ellos, palpar su superficie como si tratara de acariciar al niño que tiene enfrente. No sé si a su edad ya tiene conciencia de que lo que está viendo no es más que un simple reflejo de sí mismo. Todavía no habla, no puedo preguntarle.

El microrrelato de los viernes: Dos micros de Invasión de David Roas — Aire Nuestro

Acerca del haiku tomado de fb

Sendero

 En realidad, este tema no tiene que ver con ser o no ser académico. Simplemente, se trata de no mezclar las cosas: una cosa es el haiku como vivencia y otra cosa es el haiku como poema, algo que los autores del siglo pasado mezclaron a conveniencia. El primero es un tema subjetivo (pues, depende de cómo voluntariamente decidamos vivir el haiku: como camino espiritual, como género artístico, como línea de investigación, como costumbre…), mientras que el segundo es un tema totalmente objetivo (pues trabaja sobre cuestiones que, definitivamente, se encuentran dentro del plano literario: la verosimilitud, el tratamiento de la lengua, las imágenes, la musicalidad, la intertextualidad, etc.). Por eso, resulta necesario comprender qué identifica al haiku frente a otros género, no solo como práctica sino también como concepto.

Justamente, el voltear el rostro ante temas como este por considerarlos demasiados complejos es la razón principal del estado del haiku en nuestro medio a la fecha. Pero no hay por qué tener miedo

 

La encrucijada de Rubén García García

Sendero

Llegaban mujeres doblando orillas; zurciendo esperanzas. Tú no llegabas. En mis sueños veía que el desasosiego dormía contigo. En el cielo de tus ojos pasaba el presagio como nubes aceradas que transitaban en sospechosa calma. Despertaba con un resabio amargo. Siguen pasando mujeres que hilan en el camino. No te veo. Nada, solo soñé con fantasmas de luz. Sin embargo, sigo esperando a que cruces.

No sé que llegará primero si la esperanza o la muerte.

Acerca del Hayku traducción de Gonzálo Marquina

Sendero

«La escuela realista/naturalista argumenta que el objetivo del haiku es describir las cosas del mundo tal y como son. ¿Nada más? O sea, ¿debemos asumir que la labor del haijin consiste solo en imitar y/o registrar por escrito aquello que sucede en la naturaleza? Pues, no. Este tipo de procedimiento pertenece al mundo de las ciencias, ¡no al mundo de las artes! Por ejemplo, imaginemos que un científico y un poeta contemplan la misma flor… Bueno, la flor será siempre una flor… El científico (ceñido a un método definido), escribirá sobre la «verdad natural» que encuentra en aquella flor: el color de sus pétalos, el aroma que posee, el lugar donde crece, el tamaño que tiene, etc. Pero, el poeta ¡nunca busca registrar solo «lo real»! Al poeta (haijin) le interesan otro tipo de cosas. Por eso, a diferencia del científico, buscará escribir sobre todas las impresiones y sentimientos posibles que aquella flor le ha generado. Es decir, el poeta construye con palabras un nuevo objeto, una «nueva flor» basada no solo en «lo que es», sino también en «los efectos que produce» (…) Entonces, existe un tratamiento estético de lo contemplado, una nueva realidad que va más allá de lo meramente objetivo; digamos que se trata de otro tipo de «verdad», una «verdad literaria» (…) Así, pues, científico y poeta son, definitivamente, observadores minuciosiosos del mismo objeto. Sin emabrgo, cada quien apuntan a cuestiones distintas: uno pretende solo una descripción exacta de la flor y no tiene necesidad de involucrarse con ella, mientras el otro intenta poner en palabras aquello que siente o piensa a partir del contacto con la flor (o, incluso, esto puede partir de un recuerdo) (…) El haijin es quien se involucra plenamente con la flor (…) Entonces, podemos decir que el haijin no apunta a la reproducción exacta de la realidad, sino que apunta a la construcción de una belleza, en gran medida, subjetiva. Por eso, el haiku no es un «retrato» fiel del entorno, sino un retrato fiel de las propias emociones del haijin (…) ¡Esta es la diferencia entre la «verdad natural» y la «verdad literaria»! (…) Y es que si todo el objetivo de escribir haiku consistiera exclusivamente en aprender a captar la «verdad natural», entonces los/las haijin no necesitarían estudiar para obtener nuevos conocimientos ni tendrían que esforzarse en lo más mínimo ¿No les parece? Solo tendrían que vagar todo el día con un cuadernito y un bolígrafo en el bolsillo, siguiendo la sombra de una nube».

–Fragmento del ensayo «Verdad natural y verdad literaria» (shizen no shin to bungei jō no shin – 自然の真と文芸上の真), publicado en la revista «Ashibi» por el poeta Mizuhara Shūōshi en 1931. / Trad. Gonzalo Marquina

#haikushū#俳句集

El gato de Don Hilarión

Sendero

Recién me habían crecido los pechos. Por la tarde le pedí permiso a mi papá para visitar a san Ignacio, que es el santo de mi padre. Quería confesarme, la última vez lo hice por órdenes de mi tía, la beata. Esa vez el padre Remigio me impuso arrodillarme sobre un puño de maíz y repetir una docena de padres nuestros y aves marías. Todo porque había pecado con el pensamiento.

No había nadie en el confesionario…

—A tu edad, los pecados son pequeños. Al menos que ya tengas novio.

.—Ni Dios lo quiera, usted conoce a mi papá y ya sabe lo delicado que es. A mi hermana mayor la chingó sólo porque la vio sonriéndole a Juan, el zapatero.

—Tu papá no dice groserías y tú sí, y es pecado.

—No las dice frente a usted, ¡pero si lo oyera! alza la voz y maldice, si lo que ve, no le gusta. La vez que en los frijoles encontró un cabello, por poco brinca arriba de mi hermana.

—Lo afectó mucho la muerte de tu mamá.

—Pero… Ya tiene tres años y cada vez se hace más enojón y si algo huele mal, le da por arquearse. Nos tiene lavando los trastos, aunque estén lavados. Le tengo miedo, me asusta cuando se enoja, pero también me da coraje y me da por ser rezongona; luego se me pasa y sigo haciendo mis tareas.

Aquí le dejo un bocadito para que cene. Mi papá quería más, pero le dije que ya no había y se lo traje a usted.

—Ya, vete y reza tres padres nuestros que son buenos para prevenir el pecado. Gracias por el bocado.

¡Ay San Ignacio! ¡Mejor te lo cuento a ti! Ya ves que sólo matan res cada ocho días, y esa mañana, mi papá trajo unos bistecs. «Es filete y costó caro»

—Voy a salir, al rato regreso a almorzar. Dijo.

-Ponles sal, ajo y pimienta y déjalos un rato en naranja agria. Agregó.

Regresaba de cortar las naranjas, y ya no vi la carne. Miré para todos lados. Escuché, abajo del brasero, que un gato negro resollaba atragantado. ¡Se jambaba la carne! Tenía a la mano la escoba y pude darle más de un garrotazo. Soltó la mitad. Aún apendejado, intentó correr. Logré darle otro golpe y el filete cayó donde se habían cagado las gallinas en la noche. Pudo escapar el desgraciado. La carne estaba llena de pelos, babeada y la otra con mierda. Me dio asco, pero más era el miedo al pensar en mi papá, que no tardaría en llegar. No sabía qué hacer, mi hermana mayor se había ido a visitar a sus padrinos, Doña Herminia, la vecina, por más que le grité no contestaba. Me puse a jalarme las trenzas, hasta que me arranqué un manojo de pelos. Lavé la carne, quité la tierra, cenizas, hollín, pelos, baba, mucha baba. Le exprimí naranjas agrias, la salé y dejé que reposara y con un garrote en la mano daba vueltas sin perderla de vista, por si regresaba el gato. Cuando llegó mi papá, le di dos pedazotes, salsa verde, frijoles de la olla y tortilla recién hecha. ¡Dio una comida! Antes de tenderse en la hamaca, logró divisar al gato negro y me dijo:

-Guarda bien la carne, allí anda el gato de Hilareón.

Hay una parte de la casa donde dos paredes se juntan y queda un pasillo estrecho. Allí, solo puede caber un gato. Le puse un cebo y esperé. Sólo tenía una oportunidad y no la desperdicié. Sacó la cabeza y ¡zas!

—¿Qué es?  —Nada papá, es el gato de Hilearón.

Volvió a dormirse. Media hora después, lo tenía despellejado y la tripería se la di a los gansos. Mi padre, después de la siesta se dio un baño y salió al centro del pueblo y regresó anocheciendo.

El gato estaba bien gordo. La osamenta y la piel la eché en el hoyo de la letrina. La carne la herví y la deshebré. Molí yerbas de olor, ajo y cebolla, resultó una papilla que al juntarla con pan molido, pude fritar en aceite. Tortillas de carne.

Hice jugo de guanábana, le puse un poco de caña, conseguí hielo, y después de cenar mi padre sólo se golpeaba la panza de la comilona que dio.

—Me guardas tortitas para mañana que almuerce y haces más jugo.

—Si papá. ¿Te gustaron las tortitas? No me contestó, ya lo había vencido el sueño.

—No me regañes, San Ignacio, pero también, le convidé un pedacito al padre, ya ves, ¡qué es tan bueno!

Transformaciones: desde las míticas a las fantásticas — Lapizázulix la galaxia del cuento

El rey Shivi y la palomaEl rey Shivi es famoso por su bondad. El dios Indra, para ponerlo a prueba, se transforma en paloma y hace que uno de sus servidores se transforme en halcón. Ahora el halcón persigue a la paloma.—¡Sálvame! —pide la paloma, y se refugia en los brazos del rey.—¡Entrégamela! —dice el […]

Transformaciones: desde las míticas a las fantásticas — Lapizázulix la galaxia del cuento