Sendero

En su faceta de compositor, su más grande creación fue el bolero Historia de un amor, escrita en 1955 a raíz de la muerte de la esposa de su hermano, grabada por primera vez en esos días por el bolerista de América, Leo Marini.
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En cualquier lugar podemos escuchar a Mozart, pero es complicado cuando las canciones son de una región y nunca fueron éxitos ni nacionales o internacionales. Escogo lo que me gusta, o me parece bello y que el tiempo no puede callar. Autores olvidados, canciones oncreibles, algunas en su lengua nativa.
Sendero

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¿Adónde irá, veloz y fatigada,
la golondrina que de aquí se va?
¡Oh, si en el viento se hallara extraviada
buscando abrigo sin poderlo hallar!
Junto a mi lecho le pondré su nido
en donde pueda la estación pasar.
También yo estoy en la región perdido,
¡Oh, cielo santo!, y sin poder volar.
Dejé también mi patria idolatrada,
esa mansión que me miró nacer.
Mi vida es hoy errante y angustiada
y ya no puedo a mi mansión volver.
Ave querida, amada peregrina,
mii corazón al tuyo acercaré,
oiré tu canto, tierna golondrina,
Recordaré mi patria y lloraré.
la melodía de la canción es obra del mexicano Narciso Serradell Sevilla (Puerto de Alvarado, Veracruz, 1843-1910, hijo deNarciso Serradell, catalán de origen, y de Rosario Sevilla, mexicana), la presentó a concurso con el título de las “golondrinas” del que salió triunfador. La letra en que se basó Serradell, tiene una historia sorprendente.
En un poema escrito en árabe, original del último rey abencerraje de las Alpujarras (Granada), Aben Humeya (1545-69), éste escribía con nostalgia la despedida de su tierra al huir, tras ser vencido, con una dedicatoria final ‘al objeto de mi amor sublime’.
Descubierto casualmente el texto siglos después por un investigador francés en Marrakech. (hubo hasta tres versiones traducidas antes de que el escritor vizcaíno Niceto de Zamacois (1820-1885) hiciese la más acertada versión). Ésta, impresa en una hoja de una vieja revista francesa junto a otros papeles de embalaje, fue la que aportó el texto definitivo que dio soporte a la música de Serradell. La canción compuesta en 1862 (19 años de edad del autor) se convirtió en emblemática para los exiliados mexicanos en Francia durante la segunda mistad del siglo XIX.
DATOS DE SU VIDA
Nace en Alvarado, Veracruz. Mex. Su vida está empedrada de aventuras. Se fuga en dos ocasiones del seminario. obligado por su madre a que tuviera estudios religiosos. Su vocación por la música es fuerte, y en tres meses cursa todos los grados de solfeo, en el Convento de San Francisco. Rompe con su familia, y se inscribe como alumno en la Escuela Nacional de Medicina.
En 1862 estalla la guerra contra Francia. Se alista a defender a su Patria. El ejercito al mando del General Ignacio Zaragoza. En la batalla del cinco de Mayo fue hecho prisionero por los zuavos y expatriado a Francia. Su canción al conocer su posible muerte, sus amigos la entonaban para recordar su heroísmo. “Ave querida, amada peregrina mi corazón al tuyo estrecharé, oiré tu canto, bella golondrina, recordaré mi patria y lloraré”
Sentenciado a destierro fue llevado a Francia Tres meses después, en el presidio de Clermont-Ferrand, se le notifica que podía regresar a México, ya que la sentencia había sido anulada. Pero decide quedarse en París, donde se mantuvo dando lecciones de español y de música. Su hermana lo describe como un hombre alto, de complexión fuerte, «sanguíneo», pelo rubio rizado, ojos azules, de carácter afable e irónico.
En Paris estudia idiomas y medicina, y entre sus alumnas de español estaba la vizcondesa de Dufresnelle, con quien tuvo un romance, muy comentado en su época.
Para 1865, Serradel regresa a México, viviendo en Tlalixcoyan, población que se encuentra entre el puerto de Veracruz y el de Coatzacoalcos, donde ejerció la medicina y el arte musical, organizó varias orquestas típicas y una banda, siendo su discípulo predilecto Rodrigo Barcelata, padre de Lorenzo, el autor del vals María Elena. En 1869 se casa con Telésfora González, y veinte años después se trasladó a la ciudad de México, donde se dedicó a la enseñanza de la música. Escribió mazurcas, danzones, danzas, polkas, canciones y en su última época, himnos patrióticos escolares. Poseía una biblioteca valiosa, de la cual hubo de deshacerse en las postrimerías de su vida, para vivir con su importe. “En mi juventud –decía entonces-, el contenido de mis libros alimentó mi espíritu, y ahora en mi vejez alivia mi cuerpo”. Murió el 25 de octubre de 1910, y la oración fúnebre que se pronunció el día de su entierro, la produjo la escritora María Luisa Ross. En su juventud lucha contra los franceses, en el cerro de Loreto de la ciudad de Puebla, donde fue hecho prisionero junto con otros valientes, aquel inolvidable 5 de mayo.
Como dato curioso esa canción se la cantaron a Porfirio días cuando en el puerto de Veracruz se embarcaba a Europa.

Por desgracia no he podido encontrar alguna pista de su estancia en Francia, y lo peor tampoco las obras musicales que produjo. No me cabe que si a los 19 años compone las golondrinas, no haya producido otras obras de calidad y belleza.
Sería loable que algún historiador musical hurgara en el tiempo y buscara sus trabajos. Como se hizo con la letra de la canción que es emblema de México y al escucharla nos conmueve.
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(Ciudad Guzmán, 1916 – Ciudad de México, 2005) Compositora y pianista mexicana, autora entre otros títulos del célebre bolero Bésame mucho.
Consuelo Velázquez nació en Ciudad Guzmán, en el estado mexicano de Jalisco, el 21 de agosto de 1916. A los cuatro años, su tío le regaló un pequeño piano del que arrancó con facilidad varias melodías que habían llamado su atención, entre ellas la del himno nacional. Su padre, un soldado con alma de poeta, aceptó que compatibilizara la escuela con el pentagrama y la inscribió en la academia de música Serratos, donde ofreció su primer recital a los seis años. Al comenzar la secundaria, ya sería pianista.

Consuelo Velázquez
La muerte del padre dejó a su madre a cargo de cinco hijas y aceleró la carrera de Consuelo. En pos de su maestro, Ramón Serratos, se trasladó a Ciudad de México, e intensificó sus estudios en el mejor conservatorio del momento, la escuela del palacio de Bellas Artes. Allí se licenció en 1938 como pianista concertista y maestra de música, con un concierto que fue aplaudido por los más reconocidos maestros de la época constituidos en jurado calificador.
Consuelo Velázquez fue invitada poco después a participar en el curso de perfeccionamiento de obras que impartía el famoso pianista Claudio Arrau, quien escribió elogiosos comentarios sobre su talento pianístico. Pero pocos sabían entonces que, desde años atrás, liberaba sus inquietudes componiendo tiernas canciones de amor. Porque le “salió del corazón”, escribió Bésame mucho a los diecinueve años, cuando, según diría después, “era muy formal y ni siquiera había besado a nadie, ni sabía lo que era un beso”.
La naciente emisora de radio XEQ, que habría de ser la más popular de México, la contrató para un programa de música clásica. Consuelo desgranaba media hora de melodías tras ser presentada por el locutor como “un prestigioso músico europeo” de complicado apellido polaco. Enamorado de la bella y joven pianista, el director de programación de la emisora, Mariano Rivera, le permitió ir introduciendo algunas de sus propias canciones, cuya autoría achacaba Consuelo a una amiga imaginaria, porque no estaba bien visto que una concertista cayera en la frivolidad del bolero, que entonces desataba el sentimiento popular entre Cuba y México.
No obstante, las cartas de los oyentes mostraron pronto que preferían escuchar las notas que revelaban las angustias del último beso o los desvelos del amado, que las piezas de Bach, Debussy, Saint-Saëns o Ravel que interpretaba la oculta pianista. Mariano Rivera le pidió entonces, “por una cuestión de derechos de autor”, que le revelara el nombre de la amiga talentosa. La compositora salió a la luz, en momentos en que multiplicaba sus canciones al calor de un enorme aparato de radio que le traía las noticias de la II Guerra Mundial. La estrella del momento, Emilio Tuero, grabó Bésame mucho en el año 1941.
Andy Russell la grabó tres años más tarde, cuando medio planeta se hallaba implicado en la guerra, y la canción se extendió como un himno por las emisoras y las bocas de todo el mundo. En medio de los desastres que provocaba la conflagración, tanto los norteamericanos como los europeos se rindieron enseguida ante las evocaciones pasionales de la que en adelante sería conocida como Consuelito Velázquez.
Compositora de talento
Bésame mucho permaneció tres meses en el primer lugar de las listas de éxitos en Estados Unidos. Su autora se convirtió de repente en una celebridad y pudo instalarse en el Olimpo de los compositores románticos, con sólo veinticinco años y cuando quién sabe si ya Mariano Rivera la había besado. Era la época en que la industria cinematográfica estadounidense se fijaba en mexicanas como María Félix o Dolores del Río para los papeles clásicos de mujer latina, por lo que su compañía discográfica invitó a viajar a Hollywood a la guapa y fotogénica compositora.
En Estados Unidos, su canción sonaba a todas horas y en todas partes. Todos querían verla a lo largo de Sunset Boulevard, y Esther Williams, Rita Hayworth, Orson Welles, Errol Flynn, Clark Gable y otros actores consagrados corrieron a fotografiarse con ella. Acompañada de su madre, Consuelo comió con Walt Disney, que interrumpió un rodaje para hacerle unas pruebas de las que salió airosa. Cuando el contrato ya estaba listo, la pianista le agradeció su atención, pero dijo que prefería volver a México y casarse.
Así se casó a los veintiocho años, tras seis de noviazgo, con Mariano Rivera. Tuvieron dos hijos, Mariano y Sergio. Su antiguo jefe de programación radial era a la sazón uno de los mejores directores artísticos de la industria discográfica mexicana y el promotor de compositores intérpretes como José Alfredo Jiménez, Pérez Prado, Los Tres Diamantes o Benny Moré. Su hijo Sergio recordaría que “en vez de ser el típico mexicano posesivo que no deja que la mujer se desarrolle y a pesar de ser de Sinaloa, es decir, norteño y macho”, su padre “la dejó hacer lo que quiso e incluso la admiró hasta la muerte”. Mariano Rivera falleció en 1977, a los sesenta y dos años de edad.
Mientras Consuelo Velázquez desechaba la opción cinematográfica en sucesivos viajes a Estados Unidos, Japón y España, su canción Bésame mucho sirvió para acompañar diversas películas de la época de oro del cine mexicano, igual que lo haría en el futuro con innumerables filmes, como A toda máquina en 1951 o Moscú no cree en lágrimas, que en 1980 obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. El grupo germen de The Beatles (The Silver Beatles, con John Lennon, Paul McCartney y George Harrison) interpretaba unos años antes los primeros versos del bolero en español. También pedirían ser besados como si fuera la última vez, hasta en más de veinte idiomas distintos, cantantes como Frank Sinatra, Ray Conniff, Nat King Cole, Diana Ross, Sara Montiel, Omara Portuondo, João Gilberto o Plácido Domingo.
El éxito de Consuelito Velázquez fue más allá de Bésame mucho, y otras diez de sus canciones se ligaron con facilidad al tejido anímico de amantes y familias. Hasta Pablo Milanés y Martirio, también diversos intérpretes cantaron su Verdad amarga, mientras que la canción Cachito, compuesta para su hijo Sergio mientras lo tenía sentado en su regazo, fue un éxito en Italia y España, además de arrullar a toda una generación de mexicanos. También Que seas feliz fue varias veces popular, en voz de Los Tres Ases, Lucho Gatica y Luis Miguel, así como Pedro Infante cantó un Yo no fui que medio siglo después siguen interpretando los mariachis. Y aún son muy conocidas las canciones Al nacer este día, Anoche, Aunque tengas razón, Los pequeños detalles, Volverás a mí o Déjame quererte.
Comprometida con la política del entonces todopoderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), Consuelo Velázquez fue diputada entre 1979 y 1982. Su gran defensa de los derechos de autor la llevó también a la presidencia de la Asociación de Autores y Compositores de México y a la vicepresidencia de la organización mundial del gremio. Desde este puesto, nunca antes ocupado por una mujer, emprendió la lucha contra la piratería.
De nuevo recibió el reconocimiento de su país y el homenaje de medio mundo. La Ópera de Frankfurt la invitó en 1984 a un concierto especial, en el que tocó Bésame mucho con arreglos suyos para la orquesta sinfónica que la acompañó. Un año después, la Brodcard Music Incorporated de Estados Unidos le otorgó un reconocimiento para celebrar que el bolero superaba los dos millones de transmisiones en radio y televisión. El primer ministro japonés, Toshiki Kaifu, y su esposa le confesaron durante un concierto que, como tantas otras parejas, se enamoraron con su canción, y diversas cadenas de televisión calificaron a Bésame mucho como la “canción del siglo XX”.
Una caída en la escalera de su casa la llevó a pasar sus dos últimos meses en el hospital. A sus ochenta y ocho años, encendía diariamente el televisor desde la cama para escuchar cómo la cadena Televisa empezaba cada capítulo de la telenovela Apuesta por un amor con su canción Que seas feliz. Una infección y un colapso pulmonar acabaron con su vida.
En su herencia, dejó tres canciones inéditas con intérpretes asignados de su puño y letra: Por el camino, para Luis Miguel; Mi bello Mazatlán, para la Banda el Recodo, y Donde siempre, para la rockera Cecilia Toussaint. Activa hasta el final, Consuelo Velázquez recibió en el hospital a los productores de la compañía estadounidense Peermusic para firmar el correspondiente contrato. Su nombre figura entre los diez compositores mexicanos que dejaron más ingresos en concepto de derechos de autor.
Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Consuelo Velázquez». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/velazquez_consuelo.htm [fecha de acceso: 20 de noviembre de 2021].
CANCIONES COMPUESTAS POR CONSUELITO VELÁZQUEZ, UNA MUESTRA DE LAS 250
Sendero. Cuba
Sendero
Músico cubano, mexicano, que llevó el mambo a la cúspide. Muchas versiones escuché incluidas sinfónicas y elegí lo que les muestro.

Otras, pues ya entrado…
Es un fragmento de la pelicula, la canción se remasterizó
Para quienes lo conocen disfrútenlo, Pedro cada día canta mejor. Y para quienes no lo conozcan entonces escúchenlo. Muchos años ha que se nos adelantó y el pueblo de México lo recuerda como si hubiese sido ayer que nos dejó.

Pensar que era tartamudo.
Juan Domingo Perón fue un político, militar y escritor argentino, tres veces presidente de la Nación Argentina y fundador del peronismo, uno de los movimientos populares más importantes de la historia de la Argentina
Entrevista para la Revista «El Mariachi Suena»:
«Un día estaba yo cantando en el mejor cabaret de Buenos Aires, se llamaba el Embassy, y llegaó un señor que era el ministro de educación… iban a conmemorar en un de los mejores teatros de opera que hay en el mundo y que esta en Buenos Aires, un evento donde el presidente quería invitar a todos los artistas extranjeros que estaban en ese momento en Argentina«

Escuchen y disfruten. No son los panchos originales , pero se parece mucho

Un trio de música romántica con altura internacional.
Hace unos días colgué un hayku donde los ochenteros o más solo pueden prender el tocadisco de la memoria. Las difusoras o emisoras de televisión, poco espacio ofrecen para los que disfrutaron la música de los trío.
Nací en 1946 que es la época dorada de los tríos, sobre todo con los «Panchos», pero en mi adolescencia los tríos empezaban a disminuir y era el Rocanrol quién ocupaba la atención en el mundo y en México. Escuchaba los tríos por la gente de mayor edad, pero no por que fuese la música de mi generación.
EL TRÍÓ LOS REYES
Los Tres Reyes es un trío musical de origen mexicano conformado por los hermanos Gilberto Puente (segunda voz, requinto), Raúl Puente (tercera voz, guitarra), acompañados actualmente por el cubano Bebo Cárdenas (primera voz, guitarra, maracas).
El trío Los Tres Reyes de Gilberto y Raúl Puente, con Hernando Avilés como primera voz, se integró en octubre de 1958. Para estas fechas Aviléso ya era un consagrado de la música romántica; los hermanos Puente apenas comenzaban a entrar en la historia musical de América, pero lo hacían con paso firme y seguro después de haber recorrido, desde adolescentes, un largo camino en ese sentido. Avilés aportaba, a sus 44 años de edad, una de las voces más bellas para el trío; aportaba también su madurez y experiencia, sus múltiples contactos en el medio artístico y su gran prestigio a nivel continental; los hermanos Puente aportaban, a sus 22 años de edad, su juventud, su reconocido talento y su enorme creatividad. También aportaron, con la aceptación de Avilés, el nombre del trío, que ya tenía un prestigio ganado. Con tal combinación de recursos las posibilidades de éxito se multiplicaban. La formación disfrutó de un éxito esplendoroso hasta que se separó en 1966, reuniéndose posteriormente en 1991, aunque con diferentes cantantes ya que Avilés había fallecido en 1986. En enero de 2019 el trío musical anunció oficialmente su retiro.2
disfruten del pasado y de la calidad de sus interpretacones. Sobre todo fijense en el requinto, un instrumento que invento el Güero Gil del legendario «trio los Panchos»

Rubén García García
Temblor de manos.
El bolero de amor
solo se oye en la memoria.